Desde que se anunciase el viaje oficial de Carlos III y Camila a Estados Unidos, la prensa británica ya lo calificaba de ‘historico’, protagonizando una de las imágenes más esperadas. La recepción de los Trump a los monarcas británicos se produce justo cuando las relaciones entre los dos países no atraviesan su mejor momento, por lo que absolutamente todo esta medido. Además, se produce días después del tiroteo en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, lugar donde se han estremado las precauciones durante la recepción oficial celebrada este martes 28 de abril.
Aunque llevan prácticamente reunidos desde ayer, este ha sido su primer encuentro de carácter protocolario. Carlos III y Camila han sido recibidos con todos los honores, alfombra roja incluida y una revista militar ceremonial en la Casa Blanca. La relevancia de la visita radica en que se trata de la primera visita oficial de Estado de un monarca británico en casi dos décadas.
Camila y Melania Trump durante el acto. (Reuters)
Una cita de alto voltaje institucional… y también estético. Melania Trump y la reina Camila coincidieron con dos estilismos que dialogaban entre sí, aunque cada una fiel a su propio código. La consorte británica apostó por un elegante abrigo en tono menta, rematado con una pamela a juego. Sin embargo, todas las miradas se dirigieron a su joya: el histórico broche Cullinan V, un diamante en forma de corazón de 18,8 quilates engastado en platino.
La pieza, tallada a partir del célebre diamante Cullinan de 3.000 quilates descubierto en 1905, formaba parte de un conjunto regalado a la reina María en 1910. Décadas más tarde, Isabel II lo heredó en 1953 y lo convirtió en uno de sus favoritos. Hoy es Camila quien lo recupera con frecuencia, aunque ya lo reivindicó con especial protagonismo en 2024 durante la primera fiesta anual en los jardines de Buckingham Palace.
La reina Camila desempolvó un broche histórico. (Gtres)
Por su parte, Melania Trump optó por arriesgar sin salirse del guion. En esta ocasión, se ciñó al protocolo con un conjunto de chaqueta y falda en seda y lana blancas firmado por Ralph Lauren. Completó el look con un sombrero de paja de inspiración cordobesa de Eric Javits y unos salones de estampado de serpiente de Manolo Blahnik, aportando ese giro sofisticado que define su estilo.
Melania Trump apostó por un estilo clásico y elegante. (Reuters)
Pese a las tensiones entre el presidente de Estados Unidos y el Gobierno británico, fuentes cercanas aseguran que fue el propio mandatario quien decidió que la primera visita de Estado de su segundo mandato estuviera protagonizada por la Familia Real Británica. El presidente ha llegado a referirse al monarca como un “gran hombre”, tal y como recoge Daily Mail, y se mostró especialmente “interesado en exhibir la historia y el poderío militar de su país”.
Desde que se anunciase el viaje oficial de Carlos III y Camila a Estados Unidos, la prensa británica ya lo calificaba de ‘historico’, protagonizando una de las imágenes más esperadas. La recepción de los Trump a los monarcas británicos se produce justo cuando las relaciones entre los dos países no atraviesan su mejor momento, por lo que absolutamente todo esta medido. Además, se produce días después del tiroteo en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, lugar donde se han estremado las precauciones durante la recepción oficial celebrada este martes 28 de abril.