La diarrea es un trastorno intestinal muy común que puede afectar a personas de todas las edades, y su manejo adecuado es clave para evitar complicaciones como la deshidratación. En consulta, el médico y anestesista David Callejo ha observado cómo persisten mitos y prácticas incorrectas que no solo no ayudan al organismo, sino que pueden empeorar el cuadro clínico. A través de sus redes y en intervenciones divulgativas, el experto ha querido aclarar qué no hay que hacer cuando se sufre diarrea y por qué ciertas conductas tan extendidas carecen de fundamento médico.
En primer lugar, Callejo subraya que el ayuno prolongado no es recomendable durante un episodio de diarrea. “El ayuno prolongado debilita el intestino y empeora el cuadro”, explica, remarcando que una vez que la rehidratación inicial se ha instaurado, es beneficioso ofrecer alimentos de forma precoz para mantener la función intestinal activa. Esta recomendación se alinea con guías médicas que desaconsejan restringir demasiado la alimentación durante la recuperación, pues la restricción prolongada puede comprometer la nutrición general sin acelerar la mejoría.
Otro error habitual que observa el anestesista es la utilización de bebidas como Aquarius o refrescos isotónicos para rehidratarse. Aunque algunos las consideran útiles para reponer líquidos, Callejo advierte que estos productos suelen tener mucho azúcar y un balance inapropiado de electrolitos, lo que puede incluso empeorar la diarrea en lugar de aliviarla. La evidencia sanitaria también señala que los líquidos más apropiados para reemplazar agua y sales perdidas en cuadros diarreicos son las soluciones de rehidratación oral con composición específica de sodio y glucosa, diseñadas para favorecer la absorción de líquidos y prevenir la deshidratación.
En tercer lugar, el especialista advierte contra el uso indiscriminado de fármacos que cortan la diarrea, como los antidiarreicos de uso común sin prescripción médica. Aunque estos medicamentos pueden disminuir la frecuencia de las deposiciones, también pueden retrasar la eliminación de los agentes causantes y prolongar la enfermedad, una advertencia respaldada por recomendaciones clínicas que sugieren limitar estos fármacos a casos específicos o bajo supervisión médica.
El dolor menstrual se puede mitigar combinando frío y calor. (Pexels/ cottonbro studio)
Callejo también puntualiza que, si bien los probióticos pueden tener un papel en algunos casos, no deben sustituir a las medidas básicas de hidratación y alimentación. La evidencia sugiere que ciertas cepas específicas pueden acortar ligeramente la duración de la diarrea, pero siempre como complemento a la rehidratación y no como tratamiento principal.
Además de estas recomendaciones sobre lo que no se debe hacer, el médico recuerda la importancia de no ignorar signos de alarma. Si la diarrea persiste más allá de unos días, va acompañada de fiebre alta, sangre en las heces o signos de deshidratación como sed intensa, orina oscura o mareos, es imprescindible buscar atención médica con prontitud.
La diarrea es un trastorno intestinal muy común que puede afectar a personas de todas las edades, y su manejo adecuado es clave para evitar complicaciones como la deshidratación. En consulta, el médico y anestesista David Callejo ha observado cómo persisten mitos y prácticas incorrectas que no solo no ayudan al organismo, sino que pueden empeorar el cuadro clínico. A través de sus redes y en intervenciones divulgativas, el experto ha querido aclarar qué no hay que hacer cuando se sufre diarrea y por qué ciertas conductas tan extendidas carecen de fundamento médico.