Para muchas personas, una taza de café por la mañana no solo representa un ritual de energía y concentración, sino también un aliado para activar el tránsito intestinal. Esta conexión entre el café y la necesidad de ir al baño tiene una explicación científica que el médico David Callejo ha aclarado recientemente: “El café activa a nuestro sistema nervioso, y gran parte de nuestro sistema nervioso está en nuestro aparato digestivo”.
Callejo explica que esta bebida tan popular no solo tiene un efecto estimulante a nivel cerebral, sino que también “despierta” literalmente al sistema digestivo. Esto ocurre porque el sistema nervioso entérico —conocido como el “segundo cerebro” y ubicado en el tracto gastrointestinal— responde a la cafeína y otros compuestos presentes en el café, lo que provoca un aumento en la movilidad intestinal.
La especia que potencia los beneficios del café (Melike Benli / Pexels)
Este efecto puede variar de una persona a otra, y no todos los cafés tienen el mismo impacto, pero en general, tanto el café con cafeína como el descafeinado pueden estimular el colon, aunque en distinta medida. La conclusión de Callejo es clara: el café no solo nos despierta la mente, sino también el aparato digestivo, cumpliendo una función natural y beneficiosa para el bienestar intestinal.
Además de sus efectos sobre la motilidad intestinal, el café también puede influir en la secreción de ciertas hormonas digestivas como la gastrina, que estimula la producción de ácido en el estómago y favorece la digestión.
Para muchas personas, una taza de café por la mañana no solo representa un ritual de energía y concentración, sino también un aliado para activar el tránsito intestinal. Esta conexión entre el café y la necesidad de ir al baño tiene una explicación científica que el médico David Callejo ha aclarado recientemente: “El café activa a nuestro sistema nervioso, y gran parte de nuestro sistema nervioso está en nuestro aparato digestivo”.