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El ayuno intermitente no es tan beneficioso como se pensaba, según un nuevo estudio
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El ayuno intermitente no es tan beneficioso como se pensaba, según un nuevo estudio

Lo que realmente importa para perder peso es el equilibrio calórico y un enfoque individualizado supervisado por profesionales de la salud

Foto: El ayuno intermitente puede ser de 12, 14, 16, y hasta 22 horas en los casos más extremos. (iStock).
El ayuno intermitente puede ser de 12, 14, 16, y hasta 22 horas en los casos más extremos. (iStock).

Durante la última década, el ayuno intermitente se ha consolidado como una de las estrategias estrella para perder peso. En un contexto en el que 2.500 millones de personas viven con sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022), cualquier método que prometa resultados eficaces y relativamente sencillos gana adeptos con rapidez. El esquema más popular propone ayunar entre 14 y 16 horas diarias, con la promesa de reducir grasa, inflamación e incluso el riesgo de algunas enfermedades.

Diversos estudios preliminares habían apuntado en esa dirección. Investigaciones del King's College London sugirieron que este patrón alimentario podía disminuir el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Fuera del ámbito académico, celebridades como LeBron James o Jennifer Lopez contribuyeron a popularizarlo, reforzando la percepción de que se trataba de una herramienta eficaz no solo para adelgazar, sino para mejorar la salud en general.

placeholder El ayuno anabólico guarda diferencias con el intermitente. (Pexels/ Nicola Barts)
El ayuno anabólico guarda diferencias con el intermitente. (Pexels/ Nicola Barts)

Parte del entusiasmo científico se apoyó indirectamente en los hallazgos del japonés Yoshinori Ohsumi, quien recibió el Premio Nobel de Medicina en 2016 por sus investigaciones sobre la autofagia, un proceso celular que se activa ante la escasez de nutrientes y permite al organismo reciclar componentes dañados. Sin embargo, muchos interpretaron erróneamente que este mecanismo suponía una validación automática del ayuno intermitente como método superior para perder peso, algo que la evidencia actual pone en duda.

Una reciente revisión publicada por la Cochrane Library ha analizado 22 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.995 participantes de Norteamérica, Europa, China, Australia y Sudamérica. Los estudios incluyeron diferentes modalidades de ayuno —en días alternos, periódicos o con distintos intervalos horarios— y realizaron un seguimiento de hasta doce meses para comparar sus efectos con los de los métodos tradicionales basados en recomendaciones dietéticas habituales.

placeholder Ayuno intermitente y anabólico. (Pexels/ Elina Sazonova)
Ayuno intermitente y anabólico. (Pexels/ Elina Sazonova)

La conclusión fue clara: no se observaron diferencias clínicamente significativas en la pérdida de peso entre quienes practicaron ayuno intermitente y quienes siguieron pautas convencionales de restricción calórica. En otras palabras, pasar largas horas sin comer no aporta beneficios adicionales ni acelera la reducción de peso más allá de lo que ya consigue un control de la ingesta energética total.

"El ayuno intermitente simplemente no parece funcionar para adultos con sobrepeso u obesidad que intentan perder peso", afirmó Luis Garegnani, autor principal de la revisión y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires. Aunque reconoció que puede ser una opción válida para algunas personas, subrayó que la evidencia disponible no respalda el entusiasmo que se observa en redes sociales.

Durante la última década, el ayuno intermitente se ha consolidado como una de las estrategias estrella para perder peso. En un contexto en el que 2.500 millones de personas viven con sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022), cualquier método que prometa resultados eficaces y relativamente sencillos gana adeptos con rapidez. El esquema más popular propone ayunar entre 14 y 16 horas diarias, con la promesa de reducir grasa, inflamación e incluso el riesgo de algunas enfermedades.

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