Felipe Isidro, catedrático de educación física: "Olvidémonos de hacer 30 repeticiones y vayamos a hacer entrenamientos de calidad"
La fuerza no se gana acumulando cansancio, sino entrenando con intención. A partir de cierta edad, los expertos recomiendan dejar atrás las rutinas eternas y apostar por ejercicios mejor planteados, con menos repeticiones y más calidad en cada movimie
Felipe Isidro en el pódcast de 'La fórmula del éxito'. (YouTube)
Cumplir años no significa renunciar a ganar fuerza, pero sí obliga a entrenar de otra manera. A partir de cierta edad, el objetivo no debería ser salir del gimnasio completamente agotado, sino conseguir que cada ejercicio tenga sentido, esté bien ejecutado y aporte un estímulo real al músculo.
El catedrático de educación física Felipe Isidro defiende precisamente ese cambio de enfoque. Frente a la idea de hacer muchas repeticiones con muy poco peso, el experto propone apostar por entrenamientos más breves, mejor planteados y con una intensidad suficiente para activar la musculatura que más se va perdiendo con el paso del tiempo.
Bancos de pesas y musculación para hacer ejercicio en casa (Freepik)
Con esta frase, Isidro no critica el movimiento ni el entrenamiento suave, sino la creencia de que cualquier ejercicio repetido muchas veces es automáticamente eficaz. Para mejorar la fuerza, especialmente después de los 50, hace falta algo más que cansarse.
También es importante adaptar el entrenamiento a cada persona. No se trata de levantar grandes pesos sin preparación, sino de progresar con seguridad, aprender la técnica y elegir ejercicios adecuados al nivel físico de cada uno. La fuerza puede trabajarse a cualquier edad, pero debe hacerse con criterio.
Para Isidro, el entrenamiento de calidad tiene además una ventaja clara: suele durar menos, fatiga menos y puede integrarse mejor en la rutina. Y eso ayuda a mantener la constancia, que sigue siendo una de las claves principales para notar cambios reales.
Cumplir años no significa renunciar a ganar fuerza, pero sí obliga a entrenar de otra manera. A partir de cierta edad, el objetivo no debería ser salir del gimnasio completamente agotado, sino conseguir que cada ejercicio tenga sentido, esté bien ejecutado y aporte un estímulo real al músculo.