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El pueblo desconocido de Asturias que merece la pena visitar este verano: incontables molinos, famoso por el pan y el queso artesanal y con nada de calor
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Taramundi desconocido

El pueblo desconocido de Asturias que merece la pena visitar este verano: incontables molinos, famoso por el pan y el queso artesanal y con nada de calor

Molinos de agua, aldeas de piedra y queso artesanal convierten este concejo asturiano en una escapada perfecta para el verano

Foto: Taramundi (Ayuntamiento de Taramundi)
Taramundi (Ayuntamiento de Taramundi)

Taramundi no suele aparecer entre los destinos más masificados del verano, y precisamente ahí reside buena parte de su encanto. Este pequeño concejo del occidente asturiano, rodeado de montañas, bosques y caminos húmedos incluso en los meses más cálidos, se ha convertido en uno de esos lugares que sorprenden a quienes buscan tranquilidad, naturaleza y autenticidad lejos del turismo acelerado.

Con apenas unos 550 habitantes y una superficie cercana a los 82 kilómetros cuadrados, el municipio mantiene intacto ese aire rural que parece detenido en el tiempo. Además, forma parte de la Reserva de la Biosfera Oscos-Eo y Terras de Burón, reconocida por la UNESCO en 2007, lo que ayuda a entender la riqueza natural y paisajística de toda la zona.

Nada más llegar a Taramundi, el visitante se encuentra con un paisaje dominado por construcciones de piedra, tejados oscuros y colinas verdes que parecen multiplicarse alrededor del concejo. Uno de los símbolos más reconocibles es el Carbayo do Poyo, un roble centenario que resume perfectamente la conexión de este lugar con sus raíces y su entorno natural.

Entre las visitas más conocidas destaca el Museo de la Cuchillería, dedicado a uno de los oficios más representativos de la zona. La elaboración artesanal de cuchillos y navajas forma parte de la identidad local y todavía hoy sigue siendo uno de los grandes atractivos del concejo. Muy cerca se encuentra el Museo de los Molinos de Mazonovo.

Situado junto al río Turía, este espacio permite descubrir cómo la fuerza del agua impulsaba antiguos mecanismos de molienda que aún continúan funcionando. La tradición hidráulica continúa en Os Teixois, declarado Bien de Interés Cultural en 2005. Allí todavía se conservan molinos, mazos y batanes movidos por agua, convirtiéndose en uno de los conjuntos etnográficos más singulares de Asturias.

Además de su patrimonio, Taramundi también destaca por su gastronomía artesanal. La quesería local se ha convertido en parada obligatoria gracias a especialidades tan conocidas como el queso de nueces y avellanas, considerado uno de los productos más característicos del concejo. A ello se suma el pan tradicional, muy valorado por su elaboración artesanal y por mantener sabores ligados a la cocina más rural del norte.

Todo el entorno transmite una sensación de calma difícil de encontrar en otros destinos turísticos más concurridos. Para quienes disfrutan caminando, la conocida Ruta del Agua permite recorrer buena parte de estos paisajes a través de senderos rodeados de bosques, arroyos y pequeñas aldeas como Esquíos o As Veigas, donde todavía se conservan hórreos y casas tradicionales perfectamente integradas en el paisaje.

Uno de los grandes atractivos del concejo durante el verano es precisamente el clima. Mientras otras zonas sufren altas temperaturas, Taramundi mantiene un ambiente fresco y húmedo que convierte cualquier paseo en una experiencia mucho más agradable. Entre molinos, montañas y caminos rodeados de verde, este rincón asturiano demuestra que todavía existen destinos capaces de conservar intacta su esencia rural.

Taramundi no suele aparecer entre los destinos más masificados del verano, y precisamente ahí reside buena parte de su encanto. Este pequeño concejo del occidente asturiano, rodeado de montañas, bosques y caminos húmedos incluso en los meses más cálidos, se ha convertido en uno de esos lugares que sorprenden a quienes buscan tranquilidad, naturaleza y autenticidad lejos del turismo acelerado.

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