Un año es el que lleva trabajando duro este pueblo asturiano "para impulsar el sector turístico, posicionándonos como un destino rico en patrimonio, naturaleza y con un gran trabajo de recuperación ambiental de la ría", explica Raquel Ruiz, presidenta de la Mancomunidad Comarca de Avilés y Concejala de Turismo del Ayuntamiento avilesino.
Es la tercera ciudad más importante de Asturias y, además, un pequeño destino del norte con tranquilidad en un entorno natural. Pero no se queda ahí el asunto con Avilés, también es conocido por los asturianos por su variedad de eventos, desde una Semana Santa declarada Fiesta de Interés Turístico Regional desde el 2003 hasta una celebración a un bollu. Sí, sí, tanto les representa que celebran su existencia.
Avilés (Cortesía)
Como interés turístico, ha conseguido conservar y restaurar gran parte de sulegado medieval, como su muralla, y un paseo por las calles porticadas de Rivero y Galiana te enamorará. Esta última también es protagonista de otro evento avilesino, el Descenso Internacional y Fluvial de la Calle Galiana. De hecho se recomienda revisar el calendario para encontrar la ciudad en su máxima expresión en una de sus celebraciones (aunque lo más probable es que sin mirarlo, coincida).
Volviendo a las calles, su casco histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1955 y considerado el más amplio y mejor conservado de Asturias. ¿Los protagonistas? Las calles empredadas, soportales de piedra y madera (debajo de los que puedes aprovechar y tomar un refresco en cualquiera de sus bares) y las plazas, también porticadas que siguen marcando el ritmo de una ciudad que mantiene una convivencia natural entre patrimonio y vida cotidiana. En algunos encuadres parece que el tiempo se paró a pesar del paso de los siglos.
Avilés (Cortesía)
No se han nombrado todas sus cualidades, sin embargo, con lo dicho hasta ahora se puede entender que Woody Allen eligiese Avilés para rodar escenas de 'Vicky Cristina Barcelona' en 2008. No se sabe a ciencia cierta pero quizás fuese porque la calle Galiana sigue conservando su doble pavimento original pensado para peatones y animales, o, por, en general, mantener su autenticidad histórica. Y Allen no fue el único en ver Avilés como una oportunidad única, ya que es la única ciudad española en la que Óscar Niemeyer quiso dejar su huella y la convirtió en una postal de la ciudad.
Centro Niemeyer en Avilés (Cortesía)
El cineasta neoyorquino encontró en la ciudad un equilibrio poco habitual entre historia y vida contemporánea. La Plaza de España, conocida popularmente como El Parche, reúne algunos de los edificios más representativos, como el Ayuntamiento o el Palacio de Ferrera, hoy convertido en hotel. Parece que la lista no termina nunca y es que tiene también la histórica iglesia de Santo Tomas de Canterbury o la iglesia vieja de Sabugo, vinculada durante siglos a la tradición marinera del antiguo barrio portuario. Es, probablemente, el destino que está cambiando la mentalidad del norte para quienes buscan escapadas a sitios tranquilos y culturales.
Más allá del patrimonio, Avilés también ha reforzado su atractivo gastronómico. Productos locales, pescado del Cantábrico y quesos asturianos forman parte de una oferta que gana protagonismo con eventos como el 'Famous Wine Festival', recordado por su director David Fernández-Prada como “el único festival de vinos de famosos”. La cita se celebrará del 4 al 14 de junio. La ciudad también estrenará este año 'Brasa y Mar', unas jornadas dedicadas a los productos marinos a la brasa que incluirán el primer concurso nacional de parrilla de pescados.
Playa de Salinas, en Avilés (Cortesía)
“Un producto único con siglos de historia”, como ocurre con el mantecado de Avilés, conocido por conservarse durante días y su sabor a mantequilla. Entre la ría, el parque de Ferrera y las hectáreas verdes que rodean la ciudad, Avilés completa una propuesta ideal para un fin de semana. Como escuche a un experto en gastronomía: “Cuando el vino es bueno y la comida es buena no hay ningún problema”.
El concejo también comprende playas interesantes, amplias, tranquilas y bañadas por el Cantábrico. Y ningún agua sienta mejor a la circulación que la del norte, por nada más y nada menos que: lo fría que está. Estos arenales son: Salinas en Castrillón, la más famosa de la zona; San Juan de Nieva, que conecta con la anterior por un gran arenal; el Espartal, más salvaje y natural; de Xagó, conocida entre surfistas y amantes de la naturaleza; y la de Arano, más pequeña y escondida.
Un año es el que lleva trabajando duro este pueblo asturiano "para impulsar el sector turístico, posicionándonos como un destino rico en patrimonio, naturaleza y con un gran trabajo de recuperación ambiental de la ría", explica Raquel Ruiz, presidenta de la Mancomunidad Comarca de Avilés y Concejala de Turismo del Ayuntamiento avilesino.