Asturias está llena de paisajes imposibles, carreteras de montaña y rincones capaces de dejar sin palabras incluso a quienes conocen bien el norte de España. Sin embargo, hay un lugar en el occidente asturiano que llama especialmente la atención por su diseño, su ubicación y las impresionantes vistas que ofrece sobre el entorno natural.
Se trata del mirador Boca de la Ballena, una estructura suspendida sobre el río Navia que parece emerger directamente de la montaña. Su peculiar forma curva, que recuerda a la boca abierta de una ballena, lo ha convertido en uno de los miradores más fotografiados de Asturias. El acceso ya anticipa que no se trata de un lugar cualquiera. Para llegar hasta él hay que atravesar un túnel excavado en la roca desde la carretera AS-14, la vía que conecta Allande con Grandas de Salime.
@drone_astur El Mirador Boca de la Ballena es un espectacular balcón suspendido sobre el embalse de Salime, ubicado en el concejo de Allande (Asturias) Conocido por su singular estructura que imita la forma de la boca de una ballena, te ofrece vistas panorámicas impresionantes del cañón del río Navia y de la presa. #foryou#drone#asturias#paraiso#naturaleza♬ Escucha A Tu Corazón - yourmusic4ever💯
Tras cruzarlo, aparece de repente esta plataforma de hormigón armado que se asoma al vacío sobre el embalse. El mirador fue proyectado por Joaquín Vaquero Turcios en 1955, mientras trabajaba en los murales de la Central Hidroeléctrica de Salime. Desde entonces, se ha convertido en uno de los puntos más espectaculares del occidente asturiano gracias a sus vistas panorámicas sobre la presa y el cañón del río Navia. La estructura destaca además por su integración con el paisaje. Rodeada de vegetación y laderas abruptas, parece casi una prolongación natural de la montaña. Su diseño curvo y elevado crea la sensación de estar flotando sobre el valle.
Desde este punto privilegiado puede contemplarse buena parte del salto de Grandas de Salime, uno de los enclaves más conocidos de la zona. El contraste entre el verde intenso de las montañas, el agua del embalse y el hormigón del mirador genera una imagen difícil de olvidar. Aunque Asturias cuenta con numerosos balcones naturales y rutas panorámicas, Boca de la Ballena sobresale por su personalidad arquitectónica. No es únicamente un lugar desde el que observar el paisaje, sino también una obra diseñada para convivir con él.
Su ubicación, además, aporta cierta sensación de aventura. El hecho de acceder atravesando la roca y encontrarse después con la plataforma suspendida hace que la experiencia resulte todavía más impactante para quienes visitan la zona por primera vez. El entorno natural que rodea al mirador también invita a detenerse con calma. La carretera serpentea entre montañas cubiertas de vegetación y conduce hacia algunos de los paisajes más salvajes del occidente asturiano.
Boca de la Ballena se ha convertido así en una parada imprescindible para quienes recorren esta parte de Asturias buscando naturaleza, arquitectura y vistas espectaculares. Un rincón diferente donde el paisaje y el diseño parecen mezclarse sobre el río Navia.
Asturias está llena de paisajes imposibles, carreteras de montaña y rincones capaces de dejar sin palabras incluso a quienes conocen bien el norte de España. Sin embargo, hay un lugar en el occidente asturiano que llama especialmente la atención por su diseño, su ubicación y las impresionantes vistas que ofrece sobre el entorno natural.