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Anna Castillo, Macarena García y el equipo de 'Se tiene que morir mucha gente': "Esta serie habla de lo divertidas que somos las mujeres"
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Anna Castillo, Macarena García y el equipo de 'Se tiene que morir mucha gente': "Esta serie habla de lo divertidas que somos las mujeres"

Las protagonistas, los directores y Victoria Martín, creadora de esta ficción basada en su libro, nos cuentan cómo ha sido rodar una producción que ha llegado a Canneseries y apunta a ganar diversos premios

Foto: Anna castillo y Macarena García. (EFE)
Anna castillo y Macarena García. (EFE)

‘Se tiene que morir mucha gente’ es una serie única en su especie. Como también lo es Victoria Martín, la cómica y guionista detrás de esta adaptación de su propio libro, que llegaba a Movistar Plus+ este jueves 21. La historia de esas tres amigas marcadas por la locura y la sensación de desastre generacional.

Con las tres actrices que le dan vida, Anna Castillo (la Bárbara que es una especie de alter ego de la propia Martín), Macarena García y Laura Weissmarh, además de con Victoria, Nacho Pardo (su pareja y también escritor) y Sandra Romero (directora) hablamos esta semana de las claves de esta sátira, a veces cruel y despiadada, que recomendamos a todo el mundo.

P. Laura, tu personaje es, entre comillas, el punto de cordura sin afán de moralizar ¿Cómo lo veías tú? ¿Cómo trabajabas ese personaje que podía convertirse un poco en el faro moral?

LAURA WEISSMAHR. Nunca lo he interpretado como un faro moral. El reto era que yo tengo una energía mucho más caótica que el personaje, y tenía que aterrizarla. Era entender cómo me relaciono con sus locuras. Mi personaje parece la más cuerda, pero en el fondo es una desgraciada igual que ellas. Simplemente, como se compara con ellas, piensa: “No estoy tan loca”. Pero tampoco está genial.

P. Macarena, yo creo que desde ‘Blancanieves’ a ahora no hemos visto un registro tuyo tan distinto. ¿Cómo lo ves tú?.

MACARENA GARCÍA. Para mí, como actriz, era muy novedoso. Tuve que trabajar mucho en crear un personaje muy distanciado de mí, y quizá eso no lo había hecho tantas veces. Ha sido muy divertido y muy liberador. Aunque está muy alejado de mí, también he puesto una energía muy mía y un tipo de locura mía que me ha dado mucho placer explorar.

P. Estábamos hablando antes con Victoria y decía que tenía miedo de que Bárbara cayese mal al público, pero que tú consigues que no ocurra. ¿Tú también tenías ese miedo?

ANNA CASTILLO. No. Yo creo firmemente que eso no tiene tanto que ver con ser buena actriz, sino con la empatía. Si entiendes bien al personaje y lo defiendes desde un lugar real, consigues que el público empatice contigo aunque haya cosas que no le gusten del personaje. Yo sabía que podía humanizar a Bárbara porque a mí Bárbara me cae muy bien. La entiendo y me gusta. Entonces no me daba miedo que cayera mal. Habrá cosas que no gusten, claro, pero eso me parece bien.

LAURA WEISSMAHR. Además, los personajes más interesantes del cine suelen ser los que te caen mal y, aun así, te ves reflejado en ellos. Las dos cosas pueden convivir.

placeholder Anna Castillo en una imagen reciente. EFE Kiko Huesca
Anna Castillo en una imagen reciente. EFE Kiko Huesca

P. Aquí ni siquiera hay pianitos que te digan que tienes que reír o que llorar…

ANNA CASTILLO. Claro. Eso pertenece a otro tipo de ficción. Aquí se buscaba la crudeza y esa crudeza implicaba asumir el riesgo de que el espectador sacara sus propias conclusiones. Y a mí, como espectadora, eso es lo que más me interesa.

P. Y generacionalmente, ¿cuánto os identificáis con lo que cuenta la serie? Porque parece un retrato bastante preciso de cosas con las que todos nos identificamos, incluso en los diálogos...

MACARENA GARCÍA. Creo que es un reflejo muy realista de toda esta frustración de las expectativas no cumplidas, de la precariedad laboral y emocional. Son cosas que están a nuestro alrededor constantemente o que hemos vivido de una manera u otra. Y luego también habla de lo divertidas que somos las mujeres. Y, como dices, no pretende moralizar ni caer bien. Es más bien: “Esto también existe, vamos a reírnos de ello”.

placeholder Cartel promocional de 'Se tiene que morir mucha gente'. (Movistar Plus+)
Cartel promocional de 'Se tiene que morir mucha gente'. (Movistar Plus+)

P. El trabajo con Sofía Otero nos dejó alucinados. Anna, ¿cómo fue trabajar con ella?

ANNA CASTILLO. Es maravillosa. Yo, como actriz, vivía esa relación con cierto privilegio, porque podía verla y reaccionar a ella. Ellas dos no podían. Luego, como personaje, era agobiante, porque tener una voz constantemente adelantándose a tus pensamientos es fuerte. Pero para el personaje Bárbara era muy interesante. Y además Sofía, aparte de ser buenísima actriz, es divertidísima, rapidísima e ingeniosísima. La amo con locura.

placeholder  Anna Castillo (c) y Macarena García en una escena de la serie 'Se tiene que morir mucha gente'. (Movistar Plus+)
Anna Castillo (c) y Macarena García en una escena de la serie 'Se tiene que morir mucha gente'. (Movistar Plus+)

P. ¿Y vuestra relación previa con el humor de Victoria Martín? ¿Erais fans o la habéis descubierto más a raíz de la serie?

MACARENA GARCÍA. Sí, la hemos conocido mucho más.

LAURA WEISSMAHR. Claro, una cosa es la persona que ves en redes o en sus shows, y otra Victoria Martín en privado. Ahí entiendes mucho mejor cómo funciona su cabeza, aunque sigue siendo una persona muy enigmática.

ANNA CASTILLO. Nosotras la conocíamos de verla en redes, pero ninguna éramos especialmente fans ni asiduas a su trabajo antes del proyecto. A raíz de que nos llegara la serie empezamos a investigar más y a ver más cosas suyas. Vicky es muy especial: muy lista, muy sensible, con muchísimo talento y muy curiosa. Hay muchísimo ahí.

P. Aunque no haya moraleja, si hubiera una mínima, ¿sería quizá la de aceptarnos a nosotros mismos y nuestras mierdas?

LAURA WEISSMARH. Yo lo llevaría más a la amistad. Algo así como: “Te quiero, no te soporto, pero voy a seguir aquí”.

MACARENA GARCÍA. Y además todas hacen un pequeño movimiento hacia la conciencia o la aceptación, aunque sea muy sutil. Una deja el trabajo, otra empieza a mirarse a sí misma... Ese movimiento también afecta a la amistad y a la manera de mirar al otro.

LAURA WEISSMARH. Pero lo importante es que no creemos en la idea de “curarse”. Esto no es una historia de curación ni de revelación absoluta.

MACARENA GARCÍA. Bueno, sí hay pequeñas revelaciones. Conversaciones y momentos que se van quedando dentro de los personajes.

ANNA CASTILLO. Igual la moraleja sería que nadie va a venir a salvarte de tu propia mierda. Tienes que remangarte y empezar a hacer algo tú, porque nadie va a salvarte. Y aunque sea duro de asumir, cuando das ese paso empiezas a respirar un poco mejor.

MACARENA GARCÍA. Y ellas también empiezan a moverse porque se dejan acompañar. Hay algo de descansar en el otro: irse al campo juntas, estar con la madre, esos pequeños acercamientos... Están todas muy metidas en lo suyo, son muy individualistas, y poco a poco eso cambia.

Victoria Martín y el proyecto de su vida

La novela de Martín vendió más de 70.000 ejemplares y tuvo hasta siete ediciones en formato trade, más las correspondientes en digital, libro de bolsillo y audiolibro. Era natural que estuviese muy pendiente del resultado de una serie en la que Movistar Plus+ ha echado el resto

PREGUNTA. Digamos que evitáis la moralina y la moraleja final. Pero, si hubiera una, ¿no sería un poco que tenemos que aceptarnos a nosotros mismos, aguantarnos y soportarnos?

VICTORIA MARTÍN. Creo que no hay otra salida. 

placeholder Victoria Martín en Canneseries. (EFE/  Pol Lloberas Cardona)
Victoria Martín en Canneseries. (EFE/ Pol Lloberas Cardona)

NACHO PARDO. Hay un poco ese camino de que quizá durante tu vida te has generado una expectativa de quién querías llegar a ser, y hay un punto en el que quizá no eres esa persona. A lo mejor ya toca afrontarlo: eres lo que eres y no lo que querías ser.

VICTORIA MARTÍN. Sí, un poco de eso. Y también pensar que, en el caso de Elena, hay amigas que pensabas que habían conseguido su vida perfecta y de repente te das cuenta de que no. Creo que hay algo muy de nuestra generación: nos sentimos un poco mejor porque, por lo menos, estamos todos igual de mal. Hay un punto positivo ahí, ¿no? Que es miserable realmente, pero joder, a mí me ha pasado.

NACHO PARDO.  ¿Pero quién no lo es?

VICTORIA MARTÍN. Ya, intento que no, pero sí.

P. El guion parece muy medido ¿Te has dejado aconsejar? ¿Te han dicho “aquí no te pases de frenada”? 

VICTORIA MARTÍN. No ha habido nada de “no te pases de frenada”, pero sí ha habido mucho trabajo también por parte de Sandra. Hemos leído los guiones una y otra vez, se ha reescrito muchísimo y, en ensayos y rodaje, se siguió reescribiendo mucho. Yo, todo el rato en rodaje, mientras Sandra dirigía, tenía como trabajo escuchar y ver si surgían cosas nuevas. Y reescribía todo. Eso lo hemos trabajado mucho, ¿verdad?

SANDRA ROMERO. Sí, la verdad es que eso ha sido una suerte. En ensayos es más sencillo, entre comillas, pero era un privilegio que en el propio rodaje Vicky escuchara y que hablásemos de lo que entraba bien y de lo que no; que en ese momento reescribiese y pudiésemos llevarnos una escena trabajada desde la realidad que había allí.Y eso Vicky lo hacía increíble. Parte de que esos diálogos sean brillantes es el trabajazo que ha hecho ella.

VICTORIA MARTÍN. Bueno, podemos hablar de la primera secuencia, en la que había un baile.

placeholder Macarena García en una imagen reciente. (EFE)
Macarena García en una imagen reciente. (EFE)

P. Más allá del guion, en el audiovisual hay muchas referencias comunes. Tenéis pinta de haber visto ‘Ghost World’ y todas esas películas de “odio el mundo y no entiendo nada”. También en la música: las canciones están muy medidas para no pasarse de sentimental, ¿es así?

VICTORIA MARTÍN. Eso no nos gustaba nada. Y ahí Sandra sostuvo muchísimo el tono.

SANDRA ROMERO. Creo que los tres estábamos muy alineados en el tono que tenía que tener la serie. Pero ese tono había que encontrarlo; no es algo que se hable en un café una mañana. Se va definiendo cuanto más se acerca el rodaje, cuanto más ensayas. Por ejemplo, en fotografía lo hablábamos muchísimo. Teníamos nuestras referencias y ahí entra Ángelo, el director de fotografía. Queríamos una serie realista, pero con un punto más estilizado.

NACHO PARDO. El “punto de más”.

SANDRA ROMERO. Sí, el famoso “punto de más”. Encontrar ese equilibrio para que no fuese una serie completamente estilizada, pero tampoco se pasara de trash. Y teníamos referencias sobre todo de comedias indies que nos gustaban mucho a los cuatro.

El sonido también era fundamental. Es una serie llenísima de diálogos y el ritmo era clave. Sophie Extrefax, la jefa de sonido, hizo un trabajo increíble, porque hay muchísima gente hablando y pisándose constantemente.

placeholder Macarena García y Anna Castillo en una imagen de la serie. (Movistar Plus+)
Macarena García y Anna Castillo en una imagen de la serie. (Movistar Plus+)

VICTORIA MARTÍN. Y luego está la música de Paganini, gracias también al director musical. Sí, Juan Ibáñez como asesor musical y Remate como compositor.

NACHO PARDO. Nosotros veníamos de hacer sketches y cosas así prácticamente sin música. Hemos usado la música muy poco porque utilizarla para apretar emociones es muy peligroso.

VICTORIA MARTÍN. Y poco se habla de apretar el drama. El otro día Berto hablaba de los límites del humor y decía: “¿Por qué no se habla de los límites del drama?”. Porque también hay que poner una linde ahí. llega un momento en el que parece que todo es apretar para que la gente llore. ¿Por qué hay que tratar a la gente como idiota si no lo es? Hay que dejar al espectador tranquilo. Si quiere reírse, que se ría. Y si no, no. Pero no obligar a la gente con el “pom, pom, pom”.

SANDRA ROMERO. La música está colocada en sitios que no tienen nada que ver con manipular emocionalmente.

VICTORIA MARTÍN. Nada, cero.

SANDRA ROMERO. Sobre todo buscábamos una música que definiera a Bárbara: algo ácido, incluso agresivo, como esos violines. Es muy ecléctica.

P. Y para terminar, una pregunta que seguro que no te han hecho nunca: ¿cuánto tiene Bárbara de ti?

VICTORIA MARTÍN. No me la habían hecho jamás, eres el primero. Pues mira, voy a ir a calzón quitado contigo: mucho. Muchísimo. Lo que pasa es que Ana Castillo es tan buena actriz que consigue que alguien tan desagradable siga cayéndote bien. Y eso solo lo puede hacer ella. Era uno de nuestros miedos: que Bárbara cayese mal. 

NACHO PARDO. Pero es imposible que Ana te caiga mal. Creo que Ana podría salir torturando animales en una peli y aun así caer bien.

‘Se tiene que morir mucha gente’ es una serie única en su especie. Como también lo es Victoria Martín, la cómica y guionista detrás de esta adaptación de su propio libro, que llegaba a Movistar Plus+ este jueves 21. La historia de esas tres amigas marcadas por la locura y la sensación de desastre generacional.

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