Enrique Ponce lidia con su momento económico más delicado mientras busca revisar el acuerdo de divorcio con Paloma Cuevas
El maestro y sus empresas se enfrentan a diversas actuaciones administrativas de Hacienda y la Seguridad Social, un contexto que ayuda a entender la revisión del acuerdo económico con su exmujer
Enrique Ponce junto a su exmujer Paloma Cuevas. (Getty)
El regreso de Enrique Ponce a la actualidad no ha llegado esta vez por su carrera ni por su relación con Ana Soria. Ha sido Paloma García Pelayo quien ha puesto sobre la mesa una cuestión especialmente delicada: el torero estudia solicitar una modificación de las medidas económicas acordadas tras su divorcio con Paloma Cuevas si ambos no alcanzan antes un entendimiento privado.
Según explicó la periodista en 'Y ahora Sonsoles', el acuerdo firmado en su día contemplaba una aportación mensual muy elevada para el mantenimiento de sus hijas, una cantidad que, siempre según su versión, hoy ya no sería compatible con la realidad económica del maestro. García Pelayo insistió en que la decisión no responde a una falta de compromiso con las jóvenes, sino a un cambio profundo de sus circunstancias patrimoniales. "Cuando se solicita un cambio de medidas es porque no se puede asumir aquello que se acordó en su momento", resumió.
Este paso del maestro se entiende mejor al analizar la evolución económica del que fuera una de las máximas figuras del toreo. Durante los años de matrimonio con Paloma Cuevas, Enrique Ponce disfrutó de una de las carreras más rentables de la tauromaquia española. Los ingresos obtenidos durante más de tres décadas como primera figura en los ruedos se canalizaron hacia un amplio patrimonio inmobiliario y agrícola articulado a través de distintas sociedades mercantiles.
Vanitatis ya contó en los últimos años cómo el torero había comenzado ese proceso de desinversión para aliviar la situación de sus empresas. En 2022 vendió una parcela de unas 40 hectáreas de la finca Cetrina, con alrededor de 3.000 olivos, por cerca de 900.000 euros. Ese mismo año otra de sus sociedades transmitió otra finca en Jaén por casi 1,9 millones de euros. Además, se ha ido deshaciendo de locales y naves que tenía alquilados a terceros. Paralelamente recurrió a financiación con garantía hipotecaria sobre lo que restaba de su patrimonio inmobiliario.
Enrique Ponce, en San Roque jugando al golf. (EFE)
Los últimos datos que maneja este periódico apuntan a que ese proceso de reorganización continúa abierto y que las sociedades y propiedades del torero están enfrentándose a varios contenciosos tanto con Hacienda como con la Tesorería General de la Seguridad Social. Sus dos empresas de referencia, C P M Building, dedicada al alquiler y explotación de inmuebles, y Cetrina SL, la empresa con la que gestiona la emblemática finca La Cetrina, en Jaén, están inmersas en un complejo proceso de saneamiento patrimonial, marcado por actuaciones administrativas de la Agencia Tributaria y de la Seguridad Social. Estas actuaciones impiden de momento al maestro la libre disposición de sus bienes tanto en Madrid como en Jaén para garantizar el cobro en estos procedimientos administrativos.
La delicada situación de sus sociedades tampoco constituye una novedad. Las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, correspondientes al ejercicio 2022, ya mostraban pérdidas y desequilibrios patrimoniales en parte del grupo empresarial, circunstancia que Vanitatis adelantó entonces. Desde entonces no se han depositado nuevas cuentas anuales, por lo que esa fotografía financiera continúa siendo la última oficialmente disponible.
Hace dos años, además, una de sus sociedades, Sucesores de Benito Zoido, apareció en la famosa lista de grandes deudores de la Agencia Tributaria con una deuda superior a 620.000 euros, extremo que el entorno del torero atribuyó entonces a un retraso en el cobro de la venta de una finca y no a una falta de liquidez estructural. Al año siguiente había desaparecido del listado después de regularizar su situación.
Quienes conocen la trayectoria de Enrique Ponce recuerdan que, durante muchos años, la gestión de sus inversiones quedó en manos de personas de su máxima confianza. El propio entorno del maestro ha reconocido en distintas ocasiones que algunas decisiones empresariales que se tomaron entonces son las responsables de su situación actual.
Ponce sigue conservando un patrimonio relevante y la finca Cetrina continúa siendo la gran joya de la corona de sus inversiones. Sin embargo, la realidad evidencia que el torero afronta probablemente la faena económica más complicada de su vida. Un contexto muy distinto al que existía cuando se fijaron las condiciones económicas de su divorcio y que ayuda a entender por qué, según la versión ofrecida por Paloma García Pelayo, el diestro estudia ahora solicitar una revisión de aquellas medidas si no consigue antes un acuerdo con Paloma Cuevas.
El regreso de Enrique Ponce a la actualidad no ha llegado esta vez por su carrera ni por su relación con Ana Soria. Ha sido Paloma García Pelayo quien ha puesto sobre la mesa una cuestión especialmente delicada: el torero estudia solicitar una modificación de las medidas económicas acordadas tras su divorcio con Paloma Cuevas si ambos no alcanzan antes un entendimiento privado.