Enrique Ponce se pone al día con Hacienda y su empresa sale de la lista de morosos
Una de las empresas del maestro, Sucesores de Benito Zoido, debutó el año pasado en el listado con una deuda de 620.287 euros
Enrique Ponce está disfrutando de las mieles de una carrera de éxito, tras su despedida de los toros. Mientras siguen sin sustanciarse los rumores de boda con Ana Soria, parece que el maestro valenciano ha tenido la oportunidad de arreglar sus asuntos, esos que no tienen que ver con los toros y sí con la faceta empresarial que compaginó con las plazas durante su vida en activo. Si el año pasado el nombre de una de sus empresas aparecía en la ya famosa lista de morosos que anualmente publica la Agencia Tributaria, en el listado hecho público la semana pasada el nombre de esta sociedad ha desaparecido, lo que significa que ha solventado toda o parte de su deuda.
A finales de junio la Agencia Tributaria hizo pública la lista de los grandes morosos, que son aquellos que a cierre de 2024 debían más de 600.000 euros a las arcas públicas. La sociedad de Ponce es una de las 805 empresas que han salido del listado, mientras que otros 718 nuevos deudores han visto cómo su deuda se hacía pública de forma oficial. Entre los famosos retratados por Hacienda este año se encuentran Isabel Pantoja (con 1.009.253,55 euros de deuda), el exfutbolista del Atlético y el Barça Arda Turan (1.265.705,82 euros) o el cantante Bertín Osborne (865.850 euros).
En total, Hacienda calcula que estas personas o entidades deben alrededor de 13.700 millones de euros al Estado. Se trata de una medida ejemplarizante que se puso en marcha por primera vez en tiempos de Cristóbal Montoro. La idea era incentivar el pago "para evitar el descrédito social y la pérdida de prestigio profesional que supone aparecer en este tipo de listados". Aunque en 2015 la cifra de corte para aparecer en esta relación de nombres se situó en un millón de euros, hoy ha bajado hasta los 600.000 euros.
Además, para aparecer en esta publicación se tienen que dar otros requisitos, como que la deuda no haya sido abonada transcurrido el plazo original de ingreso en periodo voluntario, que esté pendientes de pago a 31 de diciembre de 2024 y que no esté aplazada o suspendida por cualquier motivo legalmente previsto. La sociedad Sucesores de Benito Zoido, perteneciente al conglomerado empresarial de torero Enrique Ponce, debutó en la lista del año pasado con una deuda de 620.287 euros. Fuentes del entorno del torero explicaron entonces a Vanitatis el por qué.
La deuda venía motivada por un negocio que se demoró más de lo que esperaban. Enrique Ponce y sus asesores vendieron una finca a un tercero pero el comprador, según explicaron a Vanitatis las citadas fuentes, aún no había abonado todo el dinero debido. "Al suscribirse un contrato de compraventa se genera una obligación tributaria, que es lo que nos reclaman, pero nosotros aún tenemos parte de la venta pendiente de cobro. Es un tema que está hablado con la Administración y hemos negociado un aplazamiento", explicaban. "Enrique Ponce es una víctima del incumplimiento de un tercero".
Sucesores de Benito Zoido, que está domiciliada en Navas de San Juan (Jaén), se dedica a la compra, venta y explotación de bienes inmuebles rústicos, así como a la promoción, construcción, arrendamiento y reforma de edificios. La entidad es propiedad de CPM Building, el holding de Ponce, del que pende también otra de sus empresas inmobiliarias, Onubecam. A lo largo de los años, Sucesores ha estado administrada por la gente de confianza del torero.
En el último ejercicio del que hay datos, 2022, las principales empresas de Ponce arrojaron números negativos. Para intentar solventar la situación, se tuvieron que tomar decisiones dolorosas. En 2022, el torero vendió una de las parcelas que conformaban el conjunto de su gran finca jiennense, La Cetrina, un terreno de 40 hectáreas con 3.000 olivos por el que recibió casi 900.000 euros. También en 2022 vendieron una finca propiedad de Sucesores de Benito Zoido por 1.891.900 euros.
Enrique Ponce está disfrutando de las mieles de una carrera de éxito, tras su despedida de los toros. Mientras siguen sin sustanciarse los rumores de boda con Ana Soria, parece que el maestro valenciano ha tenido la oportunidad de arreglar sus asuntos, esos que no tienen que ver con los toros y sí con la faceta empresarial que compaginó con las plazas durante su vida en activo. Si el año pasado el nombre de una de sus empresas aparecía en la ya famosa lista de morosos que anualmente publica la Agencia Tributaria, en el listado hecho público la semana pasada el nombre de esta sociedad ha desaparecido, lo que significa que ha solventado toda o parte de su deuda.