Dra. Abigail Huertas, psiquiatra: "En esta 'generación sedada' podemos hablar de una sociedad con dificultad para tolerar el malestar"
La experta señala que muchas personas buscan aliviar de inmediato emociones como la tristeza, la ansiedad o la frustración, ya sea con pantallas, consumo, conductas evasivas o, en algunos casos, medicación
La experta habla sobre salud mental adolescente (@abihuertas_psq)
La salud mental adolescente se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de los últimos años. El aumento de los problemas emocionales, la presión social, el exceso de estímulos y el consumo creciente de psicofármacos han llevado a algunos expertos a hablar de una posible “generación sedada”. Sin embargo, la psiquiatra infantojuvenil Abigail Huertas pide prudencia con esa etiqueta.
La especialista considera que hablar de una generación sedada en sentido literal puede resultar simplista. Para ella, el problema va más allá de los adolescentes y afecta al conjunto de la sociedad. “Podemos hablar de una sociedad con dificultad para tolerar el malestar”, explica, en referencia a la tendencia actual a buscar alivio inmediato ante emociones como la tristeza, el aburrimiento, la ansiedad o la frustración.
Qué aportan las discusiones a las relaciones de pareja. (Unsplash/Zarina Iskarova )
Ese intento de anestesiar lo incómodo no siempre pasa por la medicación. También puede aparecer a través del uso excesivo de redes sociales, videojuegos, compras compulsivas, consumo de sustancias o conductas de riesgo. La cuestión, según Huertas, no es solo qué hacen los jóvenes, sino por qué cada vez cuesta más sostener el sufrimiento sin intentar apagarlo rápidamente.
La psiquiatra también pone el foco en la crianza. Muchos padres, señala, educan desde el miedo a que sus hijos sufran, fracasen o se sientan excluidos. Aunque esa preocupación es comprensible, el problema aparece cuando proteger se confunde con evitar cualquier experiencia desagradable.
Los adolescentes necesitan desarrollar tolerancia a la frustración, capacidad de espera, autonomía y herramientas para afrontar dificultades. Acompañar emocionalmente no significa retirar todos los obstáculos, sino estar presentes mientras aprenden a atravesarlos.
Huertas insiste en que no se trata de volver a modelos educativos duros o poco sensibles. Al contrario, defiende una crianza con más conexión emocional, pero también con límites claros y espacio para cierta incomodidad evolutiva.
La experta recuerda además que no todo malestar es un trastorno mental. La adolescencia implica cambios, inseguridad y momentos de crisis, pero también es importante detectar cuándo el sufrimiento se vuelve persistente e interfiere en el sueño, los estudios, las relaciones o la capacidad de disfrutar.
Sobre los psicofármacos, Huertas pide equilibrio. Demonizar la medicación sería un error, porque en algunos casos puede ser necesaria y útil, siempre bajo valoración especializada. Pero también advierte del riesgo de recurrir a soluciones rápidas para problemas complejos.
La salud mental adolescente se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de los últimos años. El aumento de los problemas emocionales, la presión social, el exceso de estímulos y el consumo creciente de psicofármacos han llevado a algunos expertos a hablar de una posible “generación sedada”. Sin embargo, la psiquiatra infantojuvenil Abigail Huertas pide prudencia con esa etiqueta.