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La cara B de ‘La casa de la pradera’: sueldos, broncas y el carácter de Michael Landon
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LA NUEVA VERSIÓN LLEGA A NETFLIX

La cara B de ‘La casa de la pradera’: sueldos, broncas y el carácter de Michael Landon

Recordamos algunos de los secretos de la mítica serie, que se estrenó en 1974 y fue un éxito durante nueve temporadas. Este jueves, Netflix estrena una nueva versión de la misma historia

Foto: La familia Ingalls, historia de la televisión. (CP)
La familia Ingalls, historia de la televisión. (CP)

Cualquier persona de más de 50 años sabrá quién era Michael Landon. Y algunos, incluso algo más pequeños, recordarán esa imagen de unas niñas que bajan, correteando y al lado de un perro, por una colina llena de flores y vegetación.

Antes de su muerte a los 54 años, Landon fue el rostro justo e íntegro de la televisión norteamericana. Una especie de versión dulcificada de James Stewart; el jovencito de ‘Bonanza’ que pasó a mandar delante y detrás de las cámaras en series como ‘Autopista hacia el cielo’ o ‘La casa de la pradera’.

placeholder Michael Landon en 'La casa de la pradera'. (IMDB)
Michael Landon en 'La casa de la pradera'. (IMDB)

El nombre de esta última vuelve a la actualidad este jueves gracias a Netflix, con una nueva adaptación de los libros de Laura Ingalls Wilder.

El paso del tiempo ha convertido aquella serie, que duró de 1974 a 1983, en memoria sentimental de varias generaciones y en algo azucarado y trasnochado para otras.

Las historias de Laura Ingalls triunfaron fueron la contraposición al incipiente cinismo que marcó la época de la crisis del petróleo.

Las edificantes historias sobre Laura y su familia, que existieron mucho antes de que llegasen ‘La doctora Quinn’ y compañía, triunfaron en todo el mundo y fueron la contraposición al incipiente cinismo que marcó la época de la crisis del petróleo.

En España, la historia de Laura Ingalls y los suyos coincidió con ‘Heidi’ y con la muerte de Franco. ‘La casa de la pradera’ es casi un sinónimo de aquel país en cambio que se emocionaba con las historias de esta niña y su familia en el salvaje Oeste de la década de 1870.

Pero, como pasa siempre en las ficciones de éxito, tras las cámaras también hubo rencillas, sudor y alguna lágrima. Empezando por el propio creador y protagonista, un Landon que tampoco era el santo patrón que vimos una y otra vez a través de la pequeña pantalla.

placeholder Michael Landon, caracterizado como Charles Ingalls, el padre perfecto. (CP)
Michael Landon, caracterizado como Charles Ingalls, el padre perfecto. (CP)

Sus primeros conflictos durante el rodaje surgieron con el otro productor de la ficción, Ed Friendly. Toda una ironía, teniendo en cuenta el apellido de este último. En una entrevista posterior, Landon confesó que el otro hombre tras las cámaras quería que las niñas Ingalls fuesen más fieles a la realidad del salvaje Oeste; que llevasen los pies sucios y la ropa desmañada.

Pero el patriarca de los Ingalls se plantó y dijo no. “Ed hizo todo lo posible para sabotear el programa y, afortunadamente, no lo hizo, porque ganó alrededor de 40 millones de dólares”, recordó años más tarde.

Landon era capaz de mostrar mucho carácter, muy lejos del sentimentalismo de las historias que protagonizaba.

Aunque para millones de personas simbolizaba la mermelada con azúcar, Landon era capaz de mostrar mucho carácter, muy lejos del sentimentalismo de las historias que protagonizaba.

El aumento de sueldo de Karen Grassle

A Karen Grassle, que interpretaba a la mamá Ingalls en la ficción, Landon no quiso subirle el sueldo cuando ella se lo pidió. La actriz tenía sobradas razones para exigir una porción mayor de la tarta, ya que ‘La casa de la pradera’ estaba siendo un éxito mundial.

placeholder Karen Grassle y Michael Landon en 'La Casa de la Pradera'. (YouTube)
Karen Grassle y Michael Landon en 'La Casa de la Pradera'. (YouTube)

A raíz de esta petición, el actor y productor no paró de ser sarcástico tras las cámaras y de marcar las distancias con ella. En ‘Bright Lights, Prairie Dust’, su libro de memorias, Grassle recordaba bromas “crudas y sexistas” por parte de Landon. También ciertas burlas que, en muchas ocasiones, tenían lugar delante de otros miembros del equipo.

La actriz y Landon se reconciliaron antes de que él muriese en julio de 1991, a causa de un cáncer de páncreas.

Tras la octava temporada, la actriz dijo basta y abandonó la serie. Lo hizo justo cuando las audiencias caían y la producción se encaminaba hacia su final, en la novena temporada. Aunque durante mucho tiempo a Grassle le daba urticaria participar en cualquier acto que tuviese que ver con ‘La casa de la pradera’, el tiempo suavizó su conflicto con Landon y, tal como ella misma declaró, se reconciliaron antes de que él muriese en julio de 1991, a causa de un cáncer de páncreas.

La otra polémica

Alison Arngrim, que dio vida a Nellie, la repelente niña que se llevaba peor que mal con Laura, también narró las exigencias del actor con Katherine MacGregor, que interpretaba a la malvada y antipática Harriet Oleson.

placeholder Melissa Gilbert como la icónica Laura Ingalls. (CP)
Melissa Gilbert como la icónica Laura Ingalls. (CP)

“Todos éramos muy obedientes con las órdenes de Michael, pero ella discutía o ponía a debate sus acciones. Si bien quiso echarla de la serie, su actuación era tan buena que le fue imposible”, dijo.

Pese a sus duras exigencias, Landon también se encargaba de que hubiese buen ambiente en el set, teniendo en cuenta que estaba plagado de niños. Su infancia no había sido un camino de rosas por culpa de una madre terrible, y él sabía lo que era vivir con presión a una edad temprana.

placeholder Michael Landon con sus dos hijas en la ficción. (CP)
Michael Landon con sus dos hijas en la ficción. (CP)

“Nadie es perfecto en esta vida. Ni Charles Ingalls ni Michael Landon”, solía decir. Con los años, y tras finalizar su tiempo de gloria catódica, vivió un divorcio millonario y empezó una relación con una maquilladora que tenía veinte años menos que él. Después llegó un cáncer de páncreas que él achacaba a sus abusos con el alcohol.

“Quiero que la gente ría y llore, no solo que se siente y mire televisión. Tal vez estoy pasado de moda", decía Landon.

Hace ahora 35 años, el 1 de julio de 1991, tras meses de metástasis y un deterioro progresivo de su salud, Michael Landon falleció a los 54 años.

placeholder Foto de promoción de 'La casa de la pradera'. (IMDB)
Foto de promoción de 'La casa de la pradera'. (IMDB)

Duro y con un alto nivel de exigencia hacia aquellos que trabajaban para él, siempre fue acusado de blando y sentimental, un adjetivo del que él solía defenderse. “Quiero que la gente ría y llore, no solo que se siente y mire televisión. Tal vez estoy pasado de moda, pero creo que los espectadores están hambrientos de programas en los que la gente diga algo significativo”, dijo una vez.

Los años han convertido tanto a Michael Landon como a ‘La casa de la pradera’ en historia de una televisión que cada vez olvida más pronto.

Cualquier persona de más de 50 años sabrá quién era Michael Landon. Y algunos, incluso algo más pequeños, recordarán esa imagen de unas niñas que bajan, correteando y al lado de un perro, por una colina llena de flores y vegetación.

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