La infanta Cristina vuelve a Bidart, el refugio que la mantiene unida a los Urdangarin
La hermana de Felipe VI pasará unos días en el País Vasco francés en un verano complicado por sus malas relaciones con su exmarido tras haber publicado sus memorias
La infanta Cristina, durante sus vacaciones en Bidart. (Getty)
No es un viaje inminente y será más corto que en otras ocasiones, pero la infanta Cristina tiene Bidart apuntado en su agenda este verano. Según ha podido saber Vanitatis, la hija de don Juan Carlos y doña Sofía volverá a la localidad costera del País Vasco francés, un destino al que permanece fiel desde hace años. En esta ocasión, sin embargo, será una estancia distinta.
Por un lado, porque su relación con Iñaki Urdangarin atraviesa uno de los peores y más delicados momentos desde que se produjo el divorcio, especialmente tras la publicación de las memorias del exduque de Palma. Por otro, porque la infanta quiere dedicar buena parte de su verano a estar junto a su madre, la reina Sofía, con quien prevé coincidir en distintos momentos de las vacaciones.
La infanta Cristina e Ilaki Urdangarin, en Bidart.
A pesar de todo, Cristina de Borbón no está dispuesta a renunciar a una tradición que forma parte de la historia de su familia. Su intención es pasar unos días en Bidart acompañada por sus hijos y las parejas de estos, siempre que sus respectivas agendas se lo permitan. El objetivo es repetir, aunque sea de forma más breve, unos encuentros familiares que durante años marcaron el ritmo de sus veranos.
Bidart ocupa un lugar muy especial en la vida de la infanta. Fue allí donde disfrutó de algunos de los años más felices de su matrimonio con Iñaki Urdangarin y donde sus cuatro hijos crecieron entre playas, paseos y jornadas alejadas de la atención mediática. Con el tiempo, la localidad francesa se convirtió en mucho más que un destino vacacional: pasó a ser su refugio.
Apartamento sencillo
Uno de los símbolos de ese vínculo es el apartamento que la familia posee en la zona. Lejos de la imagen asociada habitualmente a los miembros de la realeza, se trata de una vivienda sencilla de alrededor de 100 metros cuadrados situada en una urbanización con piscina comunitaria y muy próxima al mar. Nada especialmente lujoso, aunque lleno de recuerdos para la infanta Cristina y sus hijos.
La vida que hacen allí también está muy alejada de cualquier sofisticación. Las jornadas suelen transcurrir entre la playa, paseos por la localidad y comidas informales. No es extraño verles con sillas plegables pasando el día junto al mar. En ocasiones llevan su propia comida y otras optan por alguno de los establecimientos cercanos a la playa. Son vacaciones sencillas, discretas y marcadamente familiares, precisamente el tipo de descanso que la infanta siempre ha buscado en Bidart.
Además, la estancia en la localidad francesa le permite mantener el contacto con la familia Urdangarin, con la que continúa teniendo una excelente relación. Especialmente con Claire Liebaert, madre de Iñaki Urdangarin, a quien tiene un profundo cariño después de décadas de trato cercano. Cristina también conserva una relación afectuosa con varios de sus excuñados y familiares políticos, con quienes ha compartido innumerables veranos en la costa vascofrancesa y a los que sigue considerando parte importante de su entorno más próximo.
La infanta Cristina con parte de la familia Urdangarin, en Bidart. (Gtres)
De hecho, quienes conocen bien la dinámica familiar explican que Bidart sigue siendo uno de los pocos lugares donde los Borbón y los Urdangarin continúan coexistiendo con normalidad pese a las tensiones que han surgido en los últimos años. Lejos de focos, compromisos oficiales y situaciones incómodas que en ocasiones se producen en otros escenarios, la localidad francesa ha conseguido conservar parte del espíritu familiar que caracterizó durante años las vacaciones de los entonces duques de Palma.
Por eso, más allá del valor sentimental del apartamento o de los recuerdos asociados a su matrimonio, Bidart continúa siendo para la infanta Cristina un lugar de encuentro familiar. Un destino al que no piensa renunciar porque es donde puede reunirse con sus hijos, mantener vivas algunas de las tradiciones que han marcado la historia de la familia y disfrutar de una normalidad que resulta difícil encontrar en otros lugares.
Así pues, otro verano más, la costa francesa volverá a formar parte de sus planes, aunque esta vez con menos días disponibles y con un contexto familiar muy diferente al de otros años. Habrá que ver si ese equilibrio que Bidart ha logrado preservar durante tanto tiempo se mantiene intacto también este verano.
No es un viaje inminente y será más corto que en otras ocasiones, pero la infanta Cristina tiene Bidart apuntado en su agenda este verano. Según ha podido saber Vanitatis, la hija de don Juan Carlos y doña Sofía volverá a la localidad costera del País Vasco francés, un destino al que permanece fiel desde hace años. En esta ocasión, sin embargo, será una estancia distinta.