Marco Aurelio, filósofo: "Si te aflige algo externo, no es eso lo que te perturba, sino el juicio que haces sobre ello"
El emperador romano dejó en 'Meditaciones' una reflexión sobre la manera en que interpretamos aquello que nos ocurre y la capacidad de revisar nuestros propios pensamientos
La obra 'Marco Aurelio distribuyendo pan al pueblo' de Joseph-Marie Vien (Museo de Picardía en Amiens)
Hay situaciones que no podemos controlar y que alteran nuestros planes, desde un contratiempo cotidiano hasta un cambio inesperado. Sin embargo, lo que sucede y la interpretación que hacemos de ello no son exactamente lo mismo. Hace casi dos mil años, Marco Aurelio ya reflexionó sobre esta diferencia y sobre el papel que desempeñan nuestros propios juicios ante aquello que nos preocupa.
El emperador romano aborda esta cuestión en el libro VIII de 'Meditaciones', una obra formada por reflexiones personales sobre la conducta, la razón y la manera de afrontar la existencia. En uno de sus pasajes plantea una idea muy vinculada al pensamiento estoico: aunque no siempre podamos modificar lo que sucede a nuestro alrededor, sí podemos examinar la valoración que hacemos de ello.
No siempre podemos cambiar lo que sucede, pero sí examinar la interpretación que hacemos de ello. (Magnific)
"Si te aflige algo externo, no es eso lo que te perturba, sino el juicio que haces sobre ello". La reflexión corresponde al libro VIII, 47 de 'Meditaciones' y continúa señalando que está en nuestro poder modificar ese juicio. Marco Aurelio pone así el foco no tanto en cambiar necesariamente las circunstancias como en examinar la interpretación que añadimos a aquello que ocurre.
Esto no significa que el filósofo sostenga que los acontecimientos difíciles carezcan de importancia ni que cualquier problema pueda solucionarse simplemente pensando de otra manera. Su planteamiento consiste en separar aquello que sucede de la valoración que hacemos sobre ello. En el mismo pasaje se pregunta también quién puede impedirnos rectificar nuestra opinión cuando el malestar procede precisamente de nuestra propia disposición.
Nuestros propios juicios pueden influir en la manera en que afrontamos aquello que nos preocupa, una idea sobre la que Marco Aurelio reflexionó en 'Meditaciones'. (Magnific)
Esta idea aparece de distintas formas a lo largo de Meditaciones. Marco Aurelio insiste en la importancia de examinar las impresiones y formar juicios ajustados sobre aquello que percibimos. En el mismo libro VIII señala que los juicios, los deseos y las aversiones pertenecen al ámbito interior y defiende la capacidad de la razón para no aceptar como verdadero aquello que es falso o incierto.
Su reflexión mantiene así una lectura reconocible en momentos de cambios, preocupaciones o regreso a las obligaciones cotidianas. No todo lo que sucede depende de nosotros, pero Marco Aurelio sitúa parte de nuestra capacidad de actuación en lo que hacemos después: observar nuestro juicio, revisarlo y preguntarnos si la primera interpretación que hacemos de una situación es necesariamente la única posible.
Hay situaciones que no podemos controlar y que alteran nuestros planes, desde un contratiempo cotidiano hasta un cambio inesperado. Sin embargo, lo que sucede y la interpretación que hacemos de ello no son exactamente lo mismo. Hace casi dos mil años, Marco Aurelio ya reflexionó sobre esta diferencia y sobre el papel que desempeñan nuestros propios juicios ante aquello que nos preocupa.