Jordi Cruz, chef: "Si queremos que el plátano madure más lento, haremos esto en la punta. Si está verde, nunca en la nevera porque su carne se pone granulada y arenosa"
Cubrir la punta con un poco de plástico, evitar el frío cuando todavía está verde y recurrir al congelador son algunos de los consejos del cocinero
Conservar los plátanos en el punto deseado puede convertirse en una pequeña carrera contra el tiempo. Unos permanecen verdes más de lo esperado y otros maduran rápidamente antes de poder consumirlos. Jordi Cruz ha compartido en sus redes sociales varios trucos para manejar estas situaciones y prolongar su aprovechamiento, prestando especial atención a la punta de la fruta y a la temperatura de conservación.
El primer gesto depende precisamente del resultado que busquemos. Si el plátano todavía está verde y queremos acelerar su maduración, Cruz recomienda mantener descubierta su parte superior. Si buscamos justamente lo contrario, el chef propone cubrir la punta “con un poquito de plástico”. De esta manera, según explica, se consigue que el proceso de maduración avance más despacio.
Cuándo guardar el plátano en la nevera
El chef Jordi Cruz (Iñaki Berasaluce / Europa Press)
La temperatura es otro aspecto importante para Jordi Cruz. Introducir un plátano todavía verde en el frigorífico no figura entre sus recomendaciones. El cocinero advierte de que, en ese momento, “nunca al frío”, porque la textura de la pulpa puede terminar volviéndose granulada y arenosa. Por ello, aconseja esperar hasta que la fruta haya alcanzado la maduración adecuada.
La situación cambia cuando el plátano ya está maduro. Llegado ese momento, Cruz sí recomienda llevarlo a la nevera para conseguir que aguante algunos días adicionales. Aunque su piel termine adquiriendo un tono negro por efecto del frío, explica que la parte interior permanece correctamente y puede seguir consumiéndose, alargando así el tiempo disponible antes de utilizarlo.
El congelador para aprovechar los plátanos
@jordicruzof El plátano tiene una maduración difícil de controlar, pero si conoces sus secretos y sabes cómo tratarlo y conservarlo, le sacarás muchísimo más rendimiento. 🍌 Su piel es un indicador perfecto del estado interno: del verde firme y almidonado al amarillo dulce y aromático, hasta llegar al marrón, donde los azúcares están en su punto máximo para repostería. Cada fase sirve para una cosa distinta, y aprender a "leerlo" te permite aprovecharlo al 100%. Además, el plátano es extremadamente sensible al etileno, el gas natural que acelera la maduración. Si lo guardas junto a frutas como manzana o aguacate, se volverá más dulce y blando antes de tiempo. En cambio, si lo separas y mantienes el racimo unido, retrasas el proceso y conservas mejor su textura. Un truco profesional: envolver el pedúnculo con film ayuda a frenar la liberación de etileno y prolonga su vida útil. Y recuerda: la temperatura lo cambia todo. En nevera, la piel se oscurece, pero la pulpa se mantiene firme más días. A temperatura ambiente, madura más rápido, pero desarrolla mejor aroma. Saber cuándo usar cada método es la clave para dominar esta fruta. #cocina#platano#salud#jordicruz#tips♬ sonido original - Jordi Cruz
Existe todavía una última posibilidad cuando el plátano ya ha alcanzado su punto y sabemos que no vamos a comerlo inmediatamente. Jordi Cruz propone retirar completamente la piel, introducir la fruta dentro de una bolsa y llevarla directamente al congelador. Este método permite conservarla preparada para utilizarla posteriormente en diferentes elaboraciones.
Una vez congelado, el plátano puede sacarse en pequeños trozos y emplearse según las necesidades de cada receta. El chef menciona opciones como una tarta, un muffin, un batido o un pastel. Sus recomendaciones establecen así tres momentos distintos: mantener fuera del frigorífico el plátano verde, recurrir al frío cuando ya está maduro y congelarlo sin piel cuando no vaya a consumirse. Para controlar la velocidad de maduración, el gesto más sencillo está en la punta: dejarla descubierta para acelerar el proceso o cubrirla con plástico para ralentizarlo.
Conservar los plátanos en el punto deseado puede convertirse en una pequeña carrera contra el tiempo. Unos permanecen verdes más de lo esperado y otros maduran rápidamente antes de poder consumirlos. Jordi Cruz ha compartido en sus redes sociales varios trucos para manejar estas situaciones y prolongar su aprovechamiento, prestando especial atención a la punta de la fruta y a la temperatura de conservación.