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Cocina práctica

Jordi Cruz, chef, explica cómo cortar el tomate para conservar sus jugos: "La forma cambia la experiencia al comerlo"

Fijarse en la estructura interior antes de pasar el cuchillo puede ayudar a que el líquido permanezca dentro de cada pieza

Foto: Jordi Cruz en su vídeo de TikTok (@jordicruzof)
Jordi Cruz en su vídeo de TikTok (@jordicruzof)

Cortar un tomate parece una tarea sencilla, pero la forma de hacerlo puede cambiar bastante el resultado final. Cuando se rompen las zonas más jugosas, parte del líquido acaba sobre la tabla o en el fondo del plato, mientras que un corte más preciso permite mantener mejor la pulpa y las semillas dentro de cada porción.

Jordi Cruz se ha fijado precisamente en ese pequeño gesto cotidiano. "Cortar un tomate no es solo cuestión de estética. La forma en que lo haces cambia la experiencia al comerlo y hasta el equilibrio de sabores en el plato", explica el chef en el texto que acompaña a una de sus publicaciones en redes sociales.

La clave está en observar primero el interior. Cruz señala los tabiques que separan las cavidades del tomate y recomienda utilizarlos como guía antes de empezar a cortar. Para localizarlos con facilidad, retira ligeramente la parte superior y la inferior y se fija en cómo están distribuidas esas divisiones.

A partir de ahí, propone pasar el cuchillo entre los tabiques en lugar de atravesarlos sin más. De esta forma, buena parte del líquido queda contenido dentro del propio tomate. "Y así, cuando cortamos las rodajas, no vamos a perder el líquido", explica. "El líquido va a quedar contenido dentro del tomate".

placeholder Cortar el tomate siguiendo su estructura ayuda a conservar mejor sus jugos en cada porción. (Magnific)
Cortar el tomate siguiendo su estructura ayuda a conservar mejor sus jugos en cada porción. (Magnific)

El chef también presta atención al cuchillo. Para esta preparación utiliza uno pequeño y con sierra, un formato que permite atravesar la piel sin ejercer demasiada presión sobre la pulpa. La técnica no busca conseguir piezas más decorativas, sino respetar la estructura del tomate durante el corte.

Cruz resume la idea con una frase sencilla: "Puede parecer una tontería, pero no lo es". Si el objetivo es conservar la jugosidad, recomienda seguir los tabiques para conseguir, en sus palabras, "una ensalada con toda el agua de tomate donde tiene que estar". Un cambio mínimo en la forma de cortar que empieza, simplemente, mirando primero cómo está construido el tomate.

Cortar un tomate parece una tarea sencilla, pero la forma de hacerlo puede cambiar bastante el resultado final. Cuando se rompen las zonas más jugosas, parte del líquido acaba sobre la tabla o en el fondo del plato, mientras que un corte más preciso permite mantener mejor la pulpa y las semillas dentro de cada porción.

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