Laura Barbero, ginecóloga, sobre el inicio de la menopausia: “Existe un error de concepto ya que esta no es una etapa, es una fecha concreta, pero los cambios hormonales pueden empezar mucho antes”
Alteraciones del sueño, irregularidades en el ciclo, sofocos o dificultades de concentración forman parte de un proceso progresivo que conviene diferenciar de la menopausia propiamente dicha
La ginecóloga habla sobre cómo la menopausia empieza mucho antes (Cedida/Canva)
La menopausia suele utilizarse como una palabra paraguas para hablar de los cambios que aparecen alrededor de los 50 años, desde los sofocos hasta las alteraciones del sueño. Sin embargo, menopausia, perimenopausia y climaterio no significan exactamente lo mismo. Distinguirlos ayuda a entender por qué algunas mujeres empiezan a experimentar síntomas años antes de que desaparezca definitivamente la menstruación.
Laura Barbero, ginecóloga del Hospital Quirónsalud Vitoria, señala precisamente esta confusión. “Existe un error de concepto” porque la menopausia “es realmente la fecha de la última regla” y, por tanto, “no es una etapa, es una fecha concreta”, explica la especialista. Los cambios hormonales asociados a esta transición, sin embargo, pueden comenzar bastante antes.
Se han descrito más de 60 síntomas asociados a la menopausia. (Freepik)
Barbero explica que esa evolución no se produce de manera lineal. Durante los años previos pueden alternarse ciclos con niveles hormonales relativamente habituales con otros en los que los estrógenos comienzan a disminuir. Por ello, una misma mujer puede atravesar periodos en los que apenas perciba molestias y otros en los que estas sean mucho más evidentes.
Entre las señales que pueden aparecer antes de la última menstruación, la ginecóloga menciona alteraciones del sueño, sofocos, irritabilidad, cambios en el ciclo menstrual, palpitaciones o dificultades para concentrarse. También pueden producirse variaciones en el estado de ánimo o en el deseo sexual.
La especialista utiliza el término climateriopara referirse a un proceso más amplio que engloba esta transición. Precisamente esta diferencia permite comprender por qué hablar simplemente de “entrar en la menopausia” puede resultar impreciso desde el punto de vista médico.
La ‘niebla mental’
Uno de los síntomas menos visibles es la denominada niebla mental. Algunas mujeres describen olvidos cotidianos, sensación de lentitud o mayores dificultades para mantener la concentración.
Barbero matiza que no se trata de una enfermedad ni constituye por sí misma un diagnóstico. Es una percepción que las pacientes refieren en consulta y que puede estar relacionada con distintos factores que coinciden durante esta etapa, entre ellos las alteraciones emocionales y, especialmente, un descanso de peor calidad o los despertares nocturnos.
Uno de los síntomas de la menopausia puede ser la niebla mental. (Freepik)
¿Qué se puede hacer durante esta transición?
Barbero insiste en que estos años no deberían afrontarse “con desinformación o con resignación”. Más allá de tratar síntomas concretos, cobra importancia revisar factores de riesgo que pueden pasar inadvertidos, como la tensión arterial, el colesterol o la glucosa.
Entre las intervenciones no farmacológicas con evidencia, la ginecóloga destacala dieta mediterránea y la actividad física regular. En el caso del ejercicio, plantea una combinación que va más allá de limitarse a caminar: trabajo aeróbico junto con entrenamiento de fuerza muscular y ejercicios destinados al equilibrio y la coordinación.
La fuerza adquiere especial interés durante esta etapa porque contribuye al mantenimiento de la masa muscular y de la función física, mientras que el ejercicio con carga constituye también una herramienta relevante para preservar la salud ósea.
Existen, además, tratamientos hormonales y no hormonales para determinados síntomas. Su elección no es universal: debe individualizarse teniendo en cuenta la edad, las molestias predominantes, los antecedentes médicos y las circunstancias de cada mujer.
La menopausia suele utilizarse como una palabra paraguas para hablar de los cambios que aparecen alrededor de los 50 años, desde los sofocos hasta las alteraciones del sueño. Sin embargo, menopausia, perimenopausia y climaterio no significan exactamente lo mismo. Distinguirlos ayuda a entender por qué algunas mujeres empiezan a experimentar síntomas años antes de que desaparezca definitivamente la menstruación.