Así es la ciudad natal de Roca Rey: acantilados gigantes, yacimientos milenarios y un desierto frente al mar
La relación entre Andrés Roca Rey y Tana Rivera ha puesto el foco en los orígenes del torero peruano. Su ciudad natal, Lima, combina acantilados, yacimientos milenarios y un desierto frente al Pacífico
Lima, ciudad natal de Andrés Roca Rey, combina patrimonio histórico, vida urbana y un paisaje marcado por el Pacífico. (iStock/EFE)
Hay ciudades que se descubren a través de sus monumentos y otras que se recuerdan por el paisaje. Lima pertenece a este último grupo. La capital peruana se levanta sobre una estrecha franja de desierto bañada por el océano Pacífico, un escenario poco habitual que ha marcado su carácter y su forma de crecer.
Uno de los lugares más conocidos es la Costa Verde, una franja litoral que une distritos como Miraflores, Barranco y San Isidro. Sus acantilados dominan el paisaje y, desde los parques y miradores situados en lo alto, las vistas se abren sobre el Pacífico. Abajo, las playas reúnen durante todo el año a surfistas y aficionados a los deportes al aire libre, mientras los parapentes sobrevuelan la costa en los días despejados.
En pleno distrito de Miraflores se encuentra la Huaca Pucllana, un complejo ceremonial construido por la cultura Lima entre los siglos III y VII d. C., que hoy convive con avenidas, viviendas y restaurantes. A unos 40 kilómetros del centro se alza Pachacámac, uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de Perú y un lugar de peregrinación durante siglos para distintas culturas prehispánicas.
Una llama desciende por uno de los bordes del santuario prehispánico del dios Pachacámac. (EFE)
La ciudad también conserva buena parte de su legado colonial. El centro histórico de Lima, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, reúne edificios como la Plaza Mayor, la Catedral, el Palacio de Gobierno o el convento de San Francisco, conocido por sus catacumbas y por custodiar una de las bibliotecas históricas más importantes del país.
A esa riqueza histórica se suma otro de sus grandes atractivos: la gastronomía. El ceviche, la causa limeña o el lomo saltado forman parte de una cocina que ha situado a Lima entre los grandes destinos culinarios del mundo y que refleja la mezcla de influencias indígenas, españolas, africanas y asiáticas que ha definido la historia del país.
Hay ciudades que se descubren a través de sus monumentos y otras que se recuerdan por el paisaje. Lima pertenece a este último grupo. La capital peruana se levanta sobre una estrecha franja de desierto bañada por el océano Pacífico, un escenario poco habitual que ha marcado su carácter y su forma de crecer.