Enric Auquer y el equipo de ‘Ravalear’, la serie sobre la crisis de la vivienda: ''La ley nunca protege al inquilino''
Este viernes por fin podremos ver una de las series españolas del año y una historia muy personal para Pol Rodríguez. Hablamos con él y con los dos protagonistas de una ficción con trasfondo real que ha llegado al festival de Berlín
Tras su paso por el Festival de Berlín y una promo muy bien orquestada por parte de HBO Max, ‘Ravalear’ llega a la plataforma este viernes 22 de mayo. La historia autobiográfica de Pol Rodríguez, que vio como su familia, que había regentado el restaurante Can Lluís durante casi un siglo, lo perdía cuando el gestor de la inmobiliaria que les alquilaba el local lo dejaba en manos de un fondo de inversión.
Enric Auquer se convierte en el álter ego de Rodríguez, aunque con alguna licencia dramática, en una mezcla de thriller y denuncia social que explica, sin moralinas, por qué el problema de la vivienda está aniquilando a muchas familias como la de esta historia.
Con el actor y María Rodríguez Soto, que en la ficción interpreta a su cuñada, además de con el propio Rodríguez, hablamos de vivienda, fondos de inversión, familia y de una serie que es ya una de las grandes apuestas nacionales del año.
PREGUNTA. Mi primera pregunta es muy simple y es para Enric. ¿Eras tú el que saltaba de balcón a balcón?
ENRIC AUQUER. Sí, saltaba de verdad de balcón a balcón. Era yo. Y toda la persecución por los tejados también era yo. No pude evitarlo. Me querían poner un doble, pero me puse en plan Tom Cruise y dije: “Nada, dejadme hacerlo”.
P. ‘Ravalear’ es una mezcla de thriller y denuncia social ¿Qué os parece esa mezcla?
MARÍA RODRÍGUEZ SOTO. Pues a mí me parece que es muy acertada y que funciona muy bien con lo que quiere explicar Pol y cómo lo quiere explicar. Creo que eso al espectador también lo engancha muchísimo.
ENRIC AUQUER. Yo creo que es una mezcla perfecta entre lo político-social y este thriller trepidante, que te hace disfrutar todo el rato. Y lejos de querer ser algo moralista, no lo es para nada. Es perfecto coger este problema social que tenemos y presentarlo de esta manera. Me recuerda a cosas como, salvando las distancias, ‘The Wire’ o cosas así.
P. También es un análisis de las dinámicas familiares. No sé si esto era otro incentivo también para vosotros.
MARÍA RODRÍGUEZ SOTO. Es una serie en la que hay muchísimas capas. Está la denuncia social, está el thriller, pero también está el drama familiar, el drama social que implica la vivienda en nuestro mundo y cómo ahora mismo muchos de nosotros no podemos acceder a un derecho básico. Creo que es un caramelo para cualquier persona a la que le guste esta profesión.
ENRIC AUQUER. Creo que hay algo muy interesante en los personajes: cada uno es muy distinto y cada uno encara el problema desde posiciones muy diversas. Por ejemplo, la madre siente vergüenza y rechazo ante la posibilidad de hacer público que están perdiendo un restaurante.
Luego el padre tiene esta cosa como de la vieja usanza, de pensar que si vas de cara y hablas con la persona siempre se puede llegar a un trato. El hermano tiene esa idea de reinventarse y generar un nuevo concepto, de modernizarse con la ciudad. Y luego están mi personaje y el de María, que son quienes cargan con la responsabilidad de creer que hay una manera de actuar.
P. ¿El hecho de que esta sea la historia personal de Pol Rodríguez a vosotros como actores os compromete más?
MARÍA RODRÍGUEZ SOTO. Es un compromiso mayor, porque las historias se cuentan desde otro sitio cuando están contadas desde una vivencia. Hay respeto, emoción, orgullo… Son muchas cosas que van a favor.
ENRIC AUQUER. Claro, acompañar a un amigo como él; formar parte de esta venganza húmeda de Pol, a quien el cine le ha dado esta oportunidad de vengarse y encontrar los límites morales sobre qué hubiera pasado, en qué punto hubiera estado bien y en qué punto hubiera sido algo moralmente ambiguo luchar contra un fondo es muy bueno.
P. ¿Cómo fue aquella lucha?
ENRIC AUQUER. Pol siempre dice que cuando estuvieron luchando, se dio cuenta de que esta gente tiene muchas herramientas para luchar contra ti. Realmente te sientes muy pequeño, porque tienen equipos de gente que buscan tendenciosamente el límite de la ley. Y, aparte, lo más jodido es que la ley les ampara. Tenemos un país donde la ley no protege en ningún caso, no es garantista para el inquilino ni para el derecho a que la gente pueda vivir en sus casas, sino al revés. Es una ley hecha para que el especulador pueda ganar dinero con un derecho que es la vivienda.
MARÍA RODRÍGUEZ SOTO. Creo que por esto también sirve esta serie, porque pone en la palestra un problema social que ahora mismo está en boga y en boca de todos, que es uno de los conflictos que más ocupa y preocupa a los españoles. Es una serie muy necesaria y se tiene que actuar, se tiene que empezar a hacer algo directamente.
ENRIC AUQUER. Es lo que decías tú el otro día: “Yo podría vivir de alquiler si tuviera unas garantías”.
MARÍA RODRÍGUEZ SOTO. Exacto. Yo no tengo ninguna necesidad de comprarme un piso. Lo que quiero es tener una garantía de dónde vivir, porque es un derecho fundamental que pone en la Constitución. Tampoco pido nada más.
ENRIC AUQUER. Se tiene que blindar de alguna manera. Y quienes nos tienen que proteger son los de arriba. No podemos estar pendientes de la amabilidad de un señor que tiene un bloque de pisos, porque ya sabemos cuál es su amabilidad.
P. No sé si estáis preparados para contestar mil preguntas que os van a hacer sobre la crisis de la vivienda...
MARÍA RODRÍGUEZ SOTO. Preparados y con ganas. Creo que es muy necesario poner esto en el centro del discurso. Si en algún momento esto llega a las altas esferas y, aunque sea, les da un poco de vergüenza lo que están haciendo, pues estará estupendo.
ENRIC AUQUER. Habría que generar más vivienda pública, que no significa construir más vivienda pública y entrar otra vez en el lobby de las constructoras y de gente forrándose con dinero público, sino a lo mejor comprar mucha vivienda que ya está en el mercado y está vacía. Si realmente queremos garantizar que todo el mundo tenga derecho a una vivienda, a lo mejor el sector de la vivienda no puede estar gobernado o mandado por el mercado. Igual que la sanidad o la educación, tiene que estar regulado por el Estado. Para eso se tienen que hacer políticas sociales.
Porque si no, el mercado siempre dice que se regula solo. Ya vemos que se regula solo tirando para arriba, o muy arriba. Y se deja mucha gente por el camino. Es muy injusto. Lo vemos todo el rato en Barcelona, en el centro. Nosotros vivimos allí y todo el rato ves a gente yéndose, echándola de sus casas. Los barrios se modifican, los vecinos se tienen que ir, gente mayor que no tiene dónde ir…
P. La serie ha llegado al Festival de Berlín. No sé si esperabais que lo que parece un problema local consiguiese una identificación por parte de la gente de fuera.
MARÍA RODRÍGUEZ SOTO. Así de inicio no te lo esperas. Pero cuando hicimos el visionado y nos dijeron que íbamos a Berlín pensé: “Pues no me extraña”, porque realmente creo que hemos hecho una serie que está muy bien hecha y que toca unas teclas bastante increíbles. Como punto de partida ha sido sensacional para la publicidad de la serie y para llegar a muchos sitios.
ENRIC AUQUER. Yo iré un poquito más lejos y creo que me extrañaría que no llegara. Sería algo que no se acabaría de entender. Es una ficción que remite contra una cosa y está hecha de una manera que tiene todos los ingredientes para poder triunfar en todos los sitios donde esté pasando esto. Y si no triunfa, hay algo que no está funcionando. Yo veo esta serie, y no porque la haya hecho yo, y creo que es un seriote con todas las letras y que no tiene nada que envidiarle a cualquier ficción que se haga en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia…
MARÍA RODRÍGUEZ SOTO. Y normalmente las cosas tan locales también son las más universales, ¿no? Por eso también toca todo más.
ENRIC AUQUER. En esta serie pasa mucho esto de lo pequeño a lo universal.
POL RODRÍGUEZ
Si ‘Ravalear’ es especial para alguien, es para Pol Rodríguez. La historia real de su familia es la base de la ficción, que ha codirigido junto a Isaki Lacuesta, también compañero de faena en películas como ‘Segundo Premio’.
Rodríguez no esperaba que con su historia particular conectasen espectadores de otros países a los que también toca de cerca el problema de la vivienda.
PREGUNTA. ¿Tenías eso claro desde el principio la mezcla de denuncia social y thriller?
POL RODRÍGUEZ. Totalmente. Películas dramáticas sobre la crisis habitacional había, y estaban muy bien hechas en España, pero lo que viví yo era una angustia y una asfixia que me parecían un elemento muy de thriller. Podíamos hacer un thriller muy potente y, sobre todo, me apetecía muchísimo que en una escena de cambio de maletines no hubiese ni drogas ni pistolas, sino un ladrillo, que creo que es el oro de España.
P. ¿Cuáles fueron tus referentes?
POL RODRÍGUEZ. Un referente quizá más estético fue ‘Detroit’, de Kathryn Bigelow, por esa puesta en escena tan dinámica, en la que nada para, con esas cámaras que están buscando como si fuera un documental. Creo que es una película maravillosa y, para nosotros, encontrarla y analizarla fue decir: “Vamos bien por aquí”.
El cine tiene esta cosa como muy pensada, muy puesta delante de cámara, y yo quería buscar el error todo el rato, buscar la naturalidad. Cada vez que tenía algo que se parecía a la toma buena, ya estaba cambiando cosas para obligarme a encontrar el error.
P. ¿Y tenías miedo en algún momento de que quedase algo más manierista?
POL RODRÍGUEZ. No, la verdad. Sí que hicimos un proceso de estudio pero en el momento en que hicimos las pruebas de cámara, ya con las dos unidades, creando situaciones y rodando, vimos enseguida que esto iba a funcionar.
Había mucha parte de guerrilla, vamos a llamarle así: salir a la cruda realidad de las calles del Raval y rodar con nuestros actores por ahí en medio. Todo se adaptaba fácilmente a esas técnicas.
P. No sé si te esperabas la repercusión o que la serie llegase al festival de Berlín, por ejemplo…
POL RODRÍGUEZ. No, lo de Berlín no me lo esperaba ni por asomo. Pero sí que es verdad que, durante la investigación y todas las entrevistas que hice con gente de los distintos mundos que retrata la serie, me entrevisté con mucha gente de Londres que trabaja en fondos de inversión, también de Francia, y son las mismas dinámicas. El problema está extendido en todos lados.
Imagínate cómo está el centro de Londres, que se parece a PortAventura. En todas las ciudades está pasando esto. Y Berlín fue muy bonito. En el momento de estrenar la serie allí, después de la proyección, la gente venía emocionada y decía: “Es que me he visto totalmente reflejada en la serie. La semana que viene voy a firmar un nuevo contrato de alquiler de mi piso y tengo miedo de encontrarme a Cristóbal”. Es algo que está pasando en todos lados.
P. ¿Cuál fue la experiencia con tu propia familia?
POL RODRÍGUEZ. Cuando nos pasó esto, me di cuenta de lo desprotegido que te sientes. Ellos son especialistas en la ley, tienen sus abogados y es gente que trabaja en la legalidad. Es legal todo lo que hacen. La ley les ampara.
También te digo hay fondos de inversión que son súper necesarios. Sin fondos de inversión, creo que las ciudades no avanzan, las políticas no avanzan. Necesitamos capital, obviamente. Pero sí que es verdad que hay ciertos fondos de inversión muy agresivos que se basan en intentar sacar muchísimo beneficio en el mínimo tiempo posible. Ahí es donde van las prácticas abusivas.
P. ¿Crees que hay solución a este problema?
POL RODRÍGUEZ. Es un problema sistémico y nosotros formamos parte de ese problema. Hay que reflexionar un poco y decir: “Chicos, oye, ¿qué está pasando aquí?”. También sobre la moral detrás de lo que estás haciendo. Si cobras un poquito más por el piso de la abuela, si de repente tengo un parking y lo subo un poquito más de precio…
Venimos de una cultura muy de sociedad de propietarios: tenemos que ser propietarios. ¿Por qué? ¿No puedes tener un alquiler y estar tranquilo toda tu vida? Ahí es donde creo que ‘Ravalear’ plantea una reflexión.
Yo creo que lo que sí tenemos que hacer es pedir explicaciones. Tenemos que protestar y pedir a los políticos que regulen esto. Que lo hagan o no está siendo muy difícil. Estamos viendo que la ley de regulación de alquileres no la han aprobado. Pero creo que hay que exigir y, si hay que salir a la calle, hay que salir a la calle.
Tras su paso por el Festival de Berlín y una promo muy bien orquestada por parte de HBO Max, ‘Ravalear’ llega a la plataforma este viernes 22 de mayo. La historia autobiográfica de Pol Rodríguez, que vio como su familia, que había regentado el restaurante Can Lluís durante casi un siglo, lo perdía cuando el gestor de la inmobiliaria que les alquilaba el local lo dejaba en manos de un fondo de inversión.