Ha llegado el día. La princesa Leonor dice adiós a la Academia General del Aire de San Javier a lo grande, recibiendo la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico. Y junto a ella, su hermana, la infanta Sofía, y sus padres, con una reina Letizia que ha ido de estreno, a la altura de la importante jornada para su hija mayor, con un vestido rosa de encaje muy favorecedor que ha modificado ligeramente.
Aunque no era el día más feliz para la familia real, puesto que don Felipe y doña Letizia también tenían la mente puesta en el incendio de la localidad almeriense de Los Gallardos, a apenas dos horas en coche de San Javier, y que ha acabado con la vida de once personas. Por eso, han cambiado los planes que había para después de la ceremonia, cancelando el habitual brindis posterior y sin el largo discurso del rey Felipe, sustituyéndolo por una intervención mucho más breve.
Pero no hay nada en esta cita más importante que la entrega en sí de reales despachos de empleo para la promoción que termina su carrera militar y la imposición de la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico, de las que no se ha modificado absolutamente nada. Así, a pesar de la actualidad, ni la reina Letizia ni la infanta Sofía han querido faltar a un día tan importante en la vida de la heredera.
La reina Letizia, abrazando a su hija tras recibir la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico. (Limited Pictures)
Y una y otra han coincidido en algo. Sus looks tenían que acordes a las temperaturas altas, siempre inseparables de la región de Murcia. Así, los clores claros han sido los protagonistas de sus estilismos, con el blanco para la infanta Sofía y el rosa para doña Letizia. La Reina ha vuelto así a un color por el que se aficionó hace unos meses y que encontró un hueco importante en su vestidor.
En concreto, ha elegido un vestido de Adrianna Papell, una firma estadounidense que se puede adquirir en nuestro país en El Corte Inglés, un lugar al que se recurre mucho para llenar los armarios femeninos del Palacio de la Zarzuela. Se trata de un diseño midi en rosa nacarado, con un detalle de puntilla en las mangas y forro del mismo color.
El cuello, redondo y cerrado, presenta esa única modificación que comentábamos al principio. Porque el diseño original incorpora un collar de perlas sintéticas, un detalle del que la reina Letizia ha preferido prescindir, dejándolo completamente limpio y siguiendo así la línea minimalista en cuanto a joyas y accesorios.
La reina Letizia, en San Javier. (Limited Pictures)
Porque su look para acompañar a la princesa Leonor en su gran día incorporaba piezas muy pequeñas y complementos sin estridencias. Como pendientes, ha elegido el modelo Luzia, de la marca Gold & Roses, una de las que tienen más protagonismo en su joyero. Es un diseño pequeño y alargado con dos estrellas unidas, creadas con oro rosa y diamantes.
Los zapatos, destalonados y de tacón bajo, iban a juego con el bolso, también de Magrit, creando un look monocolor, muy favorecedor y perfecto para las altas temperaturas que han acompañado a la familia real en esta importante jornada. De hecho, la propia doña Letizia ha tenido que echar mano al abanico en varias ocasiones para paliar el sofocante calor.
La pena es que, como decíamos, no ha sido un día tan festivo como se esperaba y, en lugar de quedarse a celebrarlo como hicieron en años anteriores tanto en Marín como en Zaragoza, la familia real ha vuelto enseguida al Palacio de la Zarzuela para seguir pendientes de la evolución del incendio en Los Gallardos, los familiares de las víctimas y el trabajo de los equipos de emergencia.
Ha llegado el día. La princesa Leonor dice adiós a la Academia General del Aire de San Javier a lo grande, recibiendo la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico. Y junto a ella, su hermana, la infanta Sofía, y sus padres, con una reina Letizia que ha ido de estreno, a la altura de la importante jornada para su hija mayor, con un vestido rosa de encaje muy favorecedor que ha modificado ligeramente.