El uniforme relajado del verano existe: la combinación de falda cruzada, camisa utilitaria y sandalias que ya domina el street style
Quizá esa sea la clave de este look. No intenta convertirse en el más llamativo del verano. Simplemente reúne varias prendas bien elegidas que probablemente seguirán funcionando dentro de unos años
Ni vestido, ni traje de lino, ni el clásico conjunto blanco. El street style lleva varias temporadas demostrando que las mejores fórmulas del verano son las que parecen menos pensadas. Prendas cómodas, siluetas relajadas y accesorios que funcionan con prácticamente todo.
Para muestra la siguiente: una camisa de inspiración utilitaria en verde caqui, una falda midi cruzada con bajo plisado, unas sandalias de dedo de tacón sensato y un bolso blanco que rompe la monocromía sin llamar demasiado la atención.
Es uno de esos estilismos que resultan fáciles de copiar porque no dependen de una prenda especialmente llamativa, sino de cómo encajan entre sí. La protagonista apuesta por una paleta de tonos tierra y verdes militares, dos colores que cada verano vuelven a aparecer porque funcionan igual de bien con la piel bronceada que con los básicos del armario.
La pieza que marca el conjunto es la camisa de algodón de popelín con grandes bolsillos delanteros. Su patrón corto evita ese efecto demasiado masculino que a veces tienen las camisas utilitarias y permite equilibrar el volumen de la falda. El cuello clásico, las mangas amplias y el tejido ligeramente estructurado hacen que pueda llevarse cerrada como si fuera una sobrecamisa ligera. Es una de esas prendas que resuelven muchos días de verano porque combina igual de bien con pantalones amplios, bermudas o vaqueros.
Miinto
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La falda también tiene bastante más trabajo del que parece. A simple vista podría pasar por una midi sencilla, pero el diseño cruzado deja entrever un panel plisado negro que aporta movimiento al caminar. Ese pequeño contraste rompe la uniformidad del conjunto sin necesidad de recurrir a estampados o colores fuertes. Es un recurso que cada vez utilizan más firmas de lujo: jugar con superposiciones discretas para conseguir prendas mucho más versátiles.
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Los complementos siguen exactamente la misma filosofía. Las sandalias de dedo de tacón medio confirman que este calzado ya no pertenece únicamente a la playa. Desde hace un par de temporadas, firmas como The Row o Toteme las han convertido en uno de los zapatos favoritos de editoras y prescriptoras de moda. Mango recoge esa tendencia con un modelo sencillo, de tiras finas, que estiliza sin renunciar a la comodidad.
Mango
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El bolso blanco también tiene su función. Frente al resto del estilismo, mucho más oscuro, introduce un punto de luz que refresca el conjunto. Además, su tamaño medio responde a otra de las tendencias que estamos viendo este verano: volver a bolsos prácticos, donde realmente cabe algo más que el teléfono móvil.
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El toque más llamativo lo ponen las gafas de sol extragrandes con lentes ligeramente degradadas. En un look tan contenido, funcionan casi como una joya. No necesitan competir con pendientes XXL ni collares llamativos porque concentran todo el protagonismo del rostro.
La estilista Allison Bornstein, autora del método Three Word Method, defiende precisamente este tipo de armarios construidos a partir de prendas versátiles antes que de tendencias pasajeras. Según explica, cuando las piezas tienen personalidad por separado, vestirse resulta mucho más sencillo porque casi todo combina entre sí.
Ni vestido, ni traje de lino, ni el clásico conjunto blanco. El street style lleva varias temporadas demostrando que las mejores fórmulas del verano son las que parecen menos pensadas. Prendas cómodas, siluetas relajadas y accesorios que funcionan con prácticamente todo.