El interiorista Marc Escrivà lo tiene claro. Si tuviera que proyectar su casa desde cero, hay tres elementos que consideraría imprescindibles: una entrada bien resuelta, una estructura integrada en el diseño y una cocina pensada como centro de la vida diaria.
@escrivastudio Si mañana diseñase mi casa desde cero, estas son las 3 cosas que no pueden faltar. 🏛️✨ El diseño de una vivienda debe nacer de la resolución técnica, no solo de la estética superficial. Si empezara hoy un proyecto personal, estos serían mis tres pilares innegociables: 👉🏼Mueble divisorio en la entrada: Fundamental para crear un filtro de privacidad y jerarquizar el espacio sin levantar tabiques que resten luz. 👉🏼Integración estructural: Convertir los pilares en parte del diseño de la habitación, transformando un obstáculo arquitectónico en una pieza escultórica o funcional. 👉🏼Isla de grandes dimensiones: El corazón operativo y social de la cocina, diseñada para un flujo dinámico y una ergonomía real. ¿Cuáles son los indispensables para ti? . . #DiseñoDesdeCero#ArquitecturaInterior#InteriorismoValencia#LujoFuncional#ReformaIntegral♬ sonido original - Escriva Studio | Interiorismo
El primer punto sería un mueble divisorio en la entrada. Según explica, este recurso permite crear una especie de filtro visual entre la puerta y la zona de estar. Es decir, evita que el salón quede completamente expuesto cada vez que alguien llama al timbre o entra en casa. Además, puede servir para ganar almacenaje, colocar objetos decorativos o separar ambientes sin levantar tabiques que resten luz.
Es muy importante hacer que los pilares jueguen parte de una misma comunicación
El segundo elemento tiene que ver con los pilares. En muchas viviendas se ven como un problema, pero Escrivà propone integrarlos dentro del lenguaje decorativo de la casa. Una forma sencilla de hacerlo es revestirlos con la misma madera utilizada en otros muebles, de manera que dejen de parecer un obstáculo y se conviertan en parte del conjunto.
Esta idea ayuda a que la vivienda se vea más armónica y pensada al detalle. Un pilar puede transformarse en una pieza escultórica, en una estantería, en un punto de iluminación o simplemente en un elemento que da continuidad al diseño.
El tercer imprescindible sería una isla de cocina de grandes dimensiones. Para el interiorista, este elemento no solo aporta presencia visual, sino que también mejora la funcionalidad del espacio. Una buena isla permite cocinar, preparar alimentos, integrar almacenaje e incluso crear una zona de reunión informal.
Escrivà defiende que una casa bien diseñada debe resolver necesidades reales antes que limitarse a parecer bonita. Por eso, sus tres claves tienen algo en común: aportan privacidad, orden, coherencia visual y comodidad en el día a día.