Las cocinas con isla ya no se limitan a viviendas amplias. Una distribución bien planificada permite incorporarlas también en pisos urbanos, siempre que se respeten las medidas de paso y se optimice el espacio disponible.
En un proyecto mostrado en el canal de YouTube 'Cocinas CJR', el experto de cocinas Daniel Colino explica cómo integrar una isla en un apartamento mediante una planificación precisa. Según detalla, el frente de la cocina mide 4,60 metros y se ha dejado un paso de 90 centímetros alrededor de la isla, una medida que permite circular con comodidad.
La isla incorpora zona de trabajo y superficie para comidas informales. (YouTube / CocinasCJR)
El diseño incluye un vuelo de encimera que posibilita colocar taburetes y crear una zona de uso cotidiano. Esta prolongación permite sentarse por uno de los lados sin interferir en el tránsito. La disposición facilita ubicar varios asientos y aprovechar la isla como superficie de apoyo o espacio para comer.
Entre las soluciones prácticas, el proyecto incorpora enchufes eléctricos integrados en la isla. El sistema incluye tomas de corriente y conexiones USB y USB-C, que permanecen ocultas cuando no se utilizan. Este tipo de elementos permite utilizar pequeños electrodomésticos o dispositivos electrónicos sin alterar la continuidad visual del conjunto.
Detalle de los taburetes y el vuelo de la encimera pensado para el uso diario. (YouTube / CocinasCJR)
En la parte superior se instala una campana con iluminación regulable, capaz de modificar la intensidad y la temperatura de color. Colino también señala que, cuando existe una columna estructural, puede integrarse dentro del mobiliario para mantener la coherencia del diseño y aprovechar mejor el espacio.
La zona inferior prioriza la organización mediante cajones interiores, módulos plegables y espacios destinados a residuos y productos de limpieza. Estas soluciones facilitan el orden diario y optimizan el almacenamiento. El proyecto demuestra que, con una planificación precisa, es posible integrar una isla funcional y bien organizada incluso en viviendas de dimensiones reducidas, manteniendo la comodidad de uso y la fluidez del espacio.
Las cocinas con isla ya no se limitan a viviendas amplias. Una distribución bien planificada permite incorporarlas también en pisos urbanos, siempre que se respeten las medidas de paso y se optimice el espacio disponible.