El vestido ligero vuelve a convertirse en una de las prendas más útiles del verano porque resuelve el look sin exigir demasiadas combinaciones. Ocupa poco, funciona con sandalias planas o cuñas y permite moverse con comodidad durante los días de calor. Por eso, los diseños de tirantes, las siluetas amplias y los cortes sencillos siguen teniendo tanto sitio en el armario estival.
H&M incluye esta temporada un vestido de tirantes con escote cuadrado, cuerpo fruncido y falda evasé. Es una pieza sencilla, de esas que encajan en los días en los que apetece vestirse rápido y no añadir demasiadas capas. El corte amplio de la falda y el cuerpo ajustado con frunce ayudan a que el vestido tenga forma sin resultar rígido.
Los vestidos de tirantes con estampado de lunares vuelven como una opción ligera para los días de calor. (Cortesía / HyM)
El cuerpo fruncido es uno de esos detalles que se repiten mucho en verano porque permite que la prenda se adapte mejor al cuerpo. No necesita pinzas marcadas ni una estructura complicada para definir la silueta. En este caso, se combina con una falda evasé, más abierta en la parte baja, que aporta movimiento y hace que el vestido resulte más cómodo al caminar.
El escote cuadrado también tiene mucho peso en los vestidos de verano. Deja la parte superior más despejada que un cuello cerrado y encaja bien con diseños de tirantes, sobre todo cuando el resto del vestido es sencillo. Además, permite llevarlo con collares finos, pendientes más visibles o simplemente sin demasiados accesorios.
Vestidos de tirantes y corte fluido dentro de su colección de verano. (Cortesía / HyM)
Este tipo de vestido funciona porque no obliga a pensar demasiado. Con sandalias planas puede servir para el día; con cuñas o un bolso algo más especial, para una cena informal; y con una camisa abierta encima, para quienes prefieren cubrir un poco los hombros. No es una prenda complicada, y ahí está precisamente parte de su atractivo.
No hablamos de un vestido de invitada ni de una pieza pensada para ocasiones muy formales, sino de un básico de verano con detalles favorecedores y fáciles de llevar. Una prenda ligera, sencilla y útil para esos días en los que el calor pide ropa cómoda, pero el armario sigue necesitando algo más que una camiseta y un pantalón corto.
El vestido ligero vuelve a convertirse en una de las prendas más útiles del verano porque resuelve el look sin exigir demasiadas combinaciones. Ocupa poco, funciona con sandalias planas o cuñas y permite moverse con comodidad durante los días de calor. Por eso, los diseños de tirantes, las siluetas amplias y los cortes sencillos siguen teniendo tanto sitio en el armario estival.