Durante años, muchos balcones han terminado convertidos en una zona de paso, un lugar para tender la ropa o simplemente un espacio desaprovechado. Sin embargo, con la llegada del buen tiempo, cada vez más personas buscan sacar partido incluso a los metros más pequeños de la terraza para crear un rincón cómodo donde desayunar, leer o sentarse un rato al aire libre.
Ikea cuenta con varias soluciones pensadas precisamente para ese tipo de espacios reducidos. Una de ellas es el banco Nämmarö, un diseño exterior de madera que incorpora almacenaje en la parte inferior. Este tipo de muebles permite ganar un asiento sin renunciar a espacio para guardar cojines, herramientas pequeñas o textiles de exterior, algo especialmente útil en balcones donde cada centímetro cuenta.
El banco Nämmarö de Ikea combina asiento y espacio de almacenaje para balcones y terrazas pequeñas. (Cortesía / Ikea)
La iluminación también juega un papel importante cuando se busca crear un ambiente más agradable. Dentro de su colección de exterior, Ikea mantiene la gama Solvinden, formada por lámparas solares pensadas para terrazas y balcones. Al funcionar con energía solar, evitan cables y enchufes, algo que facilita colocarlas incluso en espacios pequeños donde no siempre hay tomas de corriente cerca.
Otra de las piezas que mejor encaja en balcones estrechos es la mesa plegable Norberg. Su diseño abatible permite utilizarla solo cuando hace falta y volver a plegarla después para liberar espacio. Este tipo de soluciones llevan tiempo ganando presencia en viviendas urbanas donde terrazas y balcones tienen dimensiones reducidas.
La mesa plegable está pensada para aprovechar espacios pequeños sin ocupar superficie fija. (Cortesía / Ikea)
La ventaja de este enfoque es que no obliga a plantear el balcón como una estancia completamente decorada. Basta con resolver tres necesidades básicas —sentarse, guardar e iluminar— para que el espacio empiece a usarse más.
Más allá de la decoración, la clave está en cómo se utiliza el espacio. Combinar almacenaje, iluminación y muebles plegables permite que un balcón pequeño resulte mucho más práctico sin necesidad de recargarlo visualmente. En muchos casos, no hace falta una gran terraza para crear una zona exterior cómoda, sino elegir piezas proporcionadas y fáciles de adaptar al día a día.
Durante años, muchos balcones han terminado convertidos en una zona de paso, un lugar para tender la ropa o simplemente un espacio desaprovechado. Sin embargo, con la llegada del buen tiempo, cada vez más personas buscan sacar partido incluso a los metros más pequeños de la terraza para crear un rincón cómodo donde desayunar, leer o sentarse un rato al aire libre.