El lino vuelve cada verano porque pocas fibras encajan tan bien con el calor. Es ligero, cómodo y tiene ese acabado natural que hace que incluso las prendas más sencillas parezcan más cuidadas. Mango lo sabe y ha incluido en su colección una de esas piezas que funcionan especialmente bien cuando buscas un vestido fresco, pero con un punto elegante.
Así queda el vestido de Mango (Cortesía)
La prenda cuesta 59,99 euros y está confeccionada en 100% lino, un tejido perfecto para los meses más cálidos. Su diseño largo y evasé favorece porque no se ajusta demasiado al cuerpo, pero mantiene una caída bonita y fluida. Es el tipo de vestido que acompaña el movimiento y resulta cómodo incluso en las noches de verano más calurosas.
El diseño incorpora tirantes finos ajustables y escote recto, dos detalles que aportan sencillez y hacen que el vestido quede limpio y favorecedor. Además, cuenta con cierre oculto de cremallera lateral y forro interior, algo que suma comodidad y mejora el acabado de la prenda.
Su silueta evasé es una de sus grandes ventajas. Al abrirse ligeramente desde la parte superior, no marca en exceso y crea una línea muy favorecedora para distintos tipos de cuerpo. También permite llevarlo con sandalias planas para un look más relajado o con cuñas y accesorios dorados si se quiere elevar un poco el resultado.
El color neutro lo convierte en una base muy fácil de combinar. Con un capazo y sandalias marrones funciona durante el día; con un bolso pequeño, pendientes grandes y el pelo recogido puede ser perfecto para una cena al aire libre. Una pieza sencilla, pero muy bien pensada, de esas que terminan salvando muchos planes de verano.
El lino vuelve cada verano porque pocas fibras encajan tan bien con el calor. Es ligero, cómodo y tiene ese acabado natural que hace que incluso las prendas más sencillas parezcan más cuidadas. Mango lo sabe y ha incluido en su colección una de esas piezas que funcionan especialmente bien cuando buscas un vestido fresco, pero con un punto elegante.