Voz imprescindible de la música en España, el nombre de José Mercé está ligado a la historia del flamenco contemporáneo. Sin embargo, a pesar de las décadas de éxito en el escenario, ha logrado mantener su faceta más personal en un discreto segundo plano.
El músico andaluz nació el 19 de abril de 1955 en Jerez de la Frontera, concretamente en el histórico barrio de Santiago, una de las grandes cunas del flamenco. Miembro de una conocida familia gitana de artistas, creció rodeado de música desde la cuna. Así, era bisnieto del legendario Paco de la Luz, sobrino de Manuel Soto Sordera y primo de Vicente Soto 'Sordera'.
Un vínculo familiar con la música que le llevó a participar desde los 6 años en la Basílica de la Merced de Jerez, donde cantaba en un coro. Un tiempo que le valió su sobrenombre artístico, ya que Merced derivó en Mercé, dejando para el ámbito más familiar su apodo de 'el Rubio'.
"Fue una influencia maravillosa en mi infancia. No cambiaría mi infancia por la de un niño de hoy. Jugábamos en la calle y poníamos a funcionar la imaginación", recordaba en Canal Sur. Además de mostrarse muy orgulloso por ser un niño de la Merced. Una pasión por la música que le llevó a mudarse a Madrid con solo 13 años, comenzando a trabajar entonces en tablaos flamencos de la mano de compañeros como Paco de Lucía y Manolo Sanlúcar.
Mercedes, la mujer de José Mercé
Unos inicios en los que conoció al amor de su vida, Mercedes García. "La mayor lotería que me ha tocado ha sido conocer a mi mujer. Sin ella, no sería nada", aseguró en RTVE. La pareja se casó en 1974, cuando él tenía apenas 19 años, dando la bienvenida a tres hijos. Curro, Desirée y O’Hara. Sin embargo, la familia sufrió en 1994 el golpe más duro: la muerte de Curro. El hijo mayor del artista falleció con solo 14 años, debido a una enfermedad cardíaca congénita.
El cantaor nunca ha ocultado el dolor que aquella pérdida dejó en su vida, hablando de este duelo en canciones como 'Jamás desaparece lo que nunca parte'. Apartado de los escenarios durante un tiempo tras esta pérdida; después ha reflexionado sobre el gran valor que le da a la familia, sus hijas y ahora sus nietos. Precisamente, sobre ellas, las hijas de José Mercé han mantenido un perfil muy discreto, lejos del mundo del espectáculo.
O’Hara Soto ha desarrollado una trayectoria académica en el ámbito de la educación. Es profesora e investigadora, con formación en Educación Infantil, un máster en Humanidades y un doctorado en Educación, centrando su trabajo en temas como la convivencia escolar y la prevención del acoso. Desirée Soto, por su parte, ha optado por una vida aún más reservada, aunque sí se sabe que es madre de mellizos.
Una vida dedicada a la familia y a la música que está llena de anécdotas, como la etapa que vivió en Japón. Allí coincidió con Chiquito de la Calzada antes de que el malagueño se hiciera famoso en televisión. Ambos compartieron experiencias dentro del circuito flamenco español en Tokio. "Aquello era otro mundo, no teníamos idioma ni nada, pero era una aventura constante", recordaba en 'El show de Bertín' en Canal Sur sobre esos años. Una pequeña ventana a la vida más personal de José Mercé, más allá de los escenarios.
Voz imprescindible de la música en España, el nombre de José Mercé está ligado a la historia del flamenco contemporáneo. Sin embargo, a pesar de las décadas de éxito en el escenario, ha logrado mantener su faceta más personal en un discreto segundo plano.