Kelly Rutherford explica qué tienen las españolas que las hace “muy chic” y por qué su estilo le inspira
Kelly Rutherford ha vuelto a España para presentar su colaboración con la firma española de friulanes artesanales con la que comparte su idea de elegancia cómoda
Kelly Rutherford es una de esas mujeres que consiguen convertirse en iconos de estilo sin necesidad de cambiar radicalmente de imagen cada temporada, sin looks imposibles y sin esa sensación de estar constantemente “produciendo contenido”. La actriz estadounidense, que durante años interpretó a Lily van der Woodsen en 'Gossip Girl', lleva tiempo funcionando como una referencia estética para muchas mujeres precisamente porque su estilo parece más fácil de trasladar a la vida real que el de otras celebrities. Camisas blancas impecables, pantalones fluidos, bailarinas, vestidos sencillos, un abrigo bueno y joyas discretas. Mucho lujo silencioso antes de que el concepto se agotara en Instagram.
Y ahora además sabemos por qué se la ve tanto en España últimamente. Kelly acaba de pasar por Madrid para presentar una colaboración con Cayumas, la firma española especializada en friulanes artesanales venecianas que llevan años colándose en el armario de mujeres muy distintas: desde las más clásicas hasta las más obsesionadas con la moda relajada y cómoda.
La colección tiene bastante sentido si se mira la estética de Rutherford. Son esas zapatillas planas de terciopelo que funcionan igual con vaqueros, vestidos amplios o incluso ropa de estar en casa bonita. Italianas, discretas y muy fáciles de llevar. En realidad, bastante coherentes con esa idea de elegancia tranquila que ella lleva defendiendo años sin verbalizar demasiado, al igual que la fundadora de la marca y amiga de Kelly, Ana Cerrato.
Kelly Rutherford en Cannes. REUTERS Marko Djurica
“La verdadera elegancia permanece”, explican desde Cayumas sobre esta colección confeccionada “con las técnicas más tradicionales y artesanas de Venecia”. Y probablemente por eso encaja tan bien con Kelly. Porque si algo transmite su imagen es precisamente cierta resistencia a las tendencias demasiado rápidas.
Cuando le preguntamos cómo definiría hoy la elegancia, responde: “La elegancia evoluciona constantemente, pero siempre conserva algo tradicional”. Y viendo cómo viste ella, tiene sentido. Kelly nunca ha parecido especialmente interesada en disfrazarse de tendencia del momento. De hecho, gran parte de su éxito estilístico viene precisamente de repetir fórmulas que funcionan.
También, hemos podido preguntar otras cuestiones de moda como cuáles son esas piezas o ideas de moda que nunca han desaparecido de su armario. Y la respuesta vuelve a ser mucho más sencilla de lo que cabría esperar de alguien que se mueve entre semanas de la moda y primeras filas: “Una buena camiseta, unos vaqueros y añadir accesorios bonitos. Un abrigo especial. Y en verano muchísimos vestidos fluidos”.
Traducido a la práctica: prendas simples bien combinadas y piezas que envejecen bien. Poco más.
Y quizá ahí está parte de la razón por la que tantas mujeres conectan con ella. Porque su estilo no parece construido desde la inaccesibilidad. Hay algo bastante cotidiano en cómo viste Kelly Rutherford. Incluso cuando lleva firmas de lujo.
Cayumas x Kelly Rutherford
Además, España ocupa un lugar bastante importante en su vida. La actriz viene con frecuencia a Madrid, hace tan solo un año, recibió el Premio Mujer del Año de Vanitatis, y reconoce que tiene una conexión especial con el país. Cuando le preguntamos qué siente cada vez que vuelve, responde: “Siento muchísimo sentido de familia en España y también alegría. Es un lugar muy acogedor, muy amable y precioso. Y además muy rico culturalmente”.
La palabra familia apareció varias veces durante la conversación. También al hablar de esta colaboración, que además tiene un componente personal importante porque en el proyecto ha participado su hijo, Hermés Giersch.
“Sí, al final todo gira alrededor de la familia. Hay muchísimo amor en esta colaboración”, contaba Kelly. Y se nota bastante que no es una campaña hecha únicamente desde el marketing. Hay algo bastante natural en cómo habla de Cayumas y especialmente de Ana, una de las fundadoras de la firma: “Llevo muchos años queriendo a la marca. Y Ana es como familia. Es maravillosa, generosa y muy amable. Estoy muy feliz de hacer esto juntas”.
En un momento en el que muchas colaboraciones de moda parecen ejercicios rápidos de visibilidad, esta tiene bastante más coherencia estética y personal de lo habitual. También resulta interesante cómo habla de las mujeres españolas. Porque, aunque desde fuera muchas veces se idealiza el estilo parisino o el italiano, Kelly parece bastante fascinada con la mezcla más relajada y menos calculada que encuentra aquí.
“Me encanta cómo mezclais estilos y colores. Las españolas sois muy chic y haceis que todo parezca completamente natural”, explicaba cuando le preguntamos si el estilo español le inspiraba.
Y probablemente no le falta razón. Hay algo muy reconocible en esa manera española de combinar prendas buenas con otras mucho más sencillas, colores que aparentemente no deberían funcionar juntos y cierta despreocupación estética que, curiosamente, suele quedar bastante elegante.
La colección refleja bastante bien todo eso. Las friulanes de Cayumas no intentan ser el zapato protagonista del look. Funcionan más como esas piezas silenciosas que solucionan la vida. Kelly lo resumía bastante bien cuando decía: “Son tan simples… y a veces precisamente eso es lo que hace el look”.
También insistía mucho en la comodidad. “Son muy fáciles de llevar y súper cómodas. Perfectas tanto para ir arreglada como para un look casual chic”. Y quizá ahí está otra de las claves de por qué este tipo de zapato está funcionando tanto ahora mismo. Después de años de moda incómoda y bastante conceptual, muchas mujeres parecen haber perdido definitivamente el interés en sufrir para vestirse bien.
Kelly, de hecho, reconoce que tiene muchísimas y que incluso las usa como zapatillas: “También me encanta llevarlas como slippers cuando estoy en casa”.
Y añade otra idea interesante sobre por qué funcionan tan bien: “Son perfectas para la playa, para salir a cenar con un vestido o con vaqueros. Muy versátiles. Y los colores combinan con absolutamente todo”.
Y viendo cómo está evolucionando la moda, probablemente tiene bastante sentido. Porque ahora mismo el verdadero lujo parece ir más por otro lado: ropa bonita que puedas repetir, prendas cómodas, cosas que envejezcan bien y piezas que no dependan de una tendencia concreta para seguir funcionando dentro de cinco años. Justo lo que Kelly Rutherford lleva haciendo prácticamente toda la vida.
Kelly Rutherford es una de esas mujeres que consiguen convertirse en iconos de estilo sin necesidad de cambiar radicalmente de imagen cada temporada, sin looks imposibles y sin esa sensación de estar constantemente “produciendo contenido”. La actriz estadounidense, que durante años interpretó a Lily van der Woodsen en 'Gossip Girl', lleva tiempo funcionando como una referencia estética para muchas mujeres precisamente porque su estilo parece más fácil de trasladar a la vida real que el de otras celebrities. Camisas blancas impecables, pantalones fluidos, bailarinas, vestidos sencillos, un abrigo bueno y joyas discretas. Mucho lujo silencioso antes de que el concepto se agotara en Instagram.