Más allá de su triste adiós: lo que las memorias de Verónica Forqué revelan de 'Pepa y Pepe', su proyecto más personal
'No soy Verónica Forqué' recuerda la elaboración de esta sitcom obrera que se emitió con gran éxito en 1995 y que según María, la hija de la actriz, tenía bastante que ver con ella
Las memorias de Verónica Forqué escritas por su hija han supuesto un gran impacto estos días. No solo en el mundo editorial. La descripción de la muerte de la actriz, que se quitó la vida en diciembre de 2021, narradas entre lo poético y lo triste, han helado la sangre de los lectores.
Sin embargo, reducir a ese final 'No soy Verónica Forqué', un libro magníficamente escrito y un repaso más que eficaz a la vida y obra de la chica Almodóvar, sería injusto.
Una de las partes más reveladoras tienen que ver con la serie 'Pepa y Pepe', uno de los proyectos más personales de la familia Iborra Forqué. El creador era el padre de María, Manuel Iborra, y la protagonista y también productora (a través de Bombón Helado, constituida junto a su entonces marido) era Forqué. Por entonces, 1995, María era solo una niña, pero aquella sitcom obrera tenía mucho que ver con ella.
"La protagonista de la serie de televisión que hicieron mis padres, 'Pepa y Pepe', con su recién creada productora, también se parece a mi madre; no en vano, la mayoría de los capítulos fueron escritos y dirigidos por mi padre. Constituyó un gran éxito: algunos de sus episodios llegaron a contar con más de siete millones de espectadores, una cifra hoy impensable", recuerda la joven.
Inspirada en la norteamericana 'Roseanne', la de esta serie de Televisión Española era "un tipo de familia que, hasta ese momento, nunca había sido retratada en la ficción televisiva". María Iborra Forqué también recuerda las similitudes que las hijas de esa familia, interpretadas por María Adánez y Silvia Abascal (que nos hablaba de ella en una reciente entrevista), tenían en común con ella.
"Se llaman María y Clara, que son mis dos nombres. Cuando algo más adelante vi la serie, me di cuenta de que esas niñas eran como yo, como una especie de yo, pero escindido en dos. Una es caprichosa, aparentemente frívola, y la otra es gamberra, inconformista, un poco morbosa -le gusta lo gore- y respondona. Sin embargo, cuando ellos hicieron la serie, yo apenas tenía cuatro o cinco años, así que es como si mi padre, a través de sus personajes, acabara predeterminando mi personalidad, la hija que yo sería algún día".
El final de un gran éxito de audiencia
El carácter insólito de su humor y el reflejo de una familia humilde y perdedora, empezando por el propio Pepe encarnado por Tito Valverde, ha hecho que su humor envejezca razonablemente bien, como un espejo de lo que sigue siendo la clase obrera de nuestro país.
María recuerda en el libro las similitudes que aquella Pepa tenía con la propia Verónica Forqué. "Desde el primer capítulo Pepa se nos presenta como una madre refunfuñona y hambrienta de amor, ciclotímica (le falta litio, dice), tierna, protestona y trabajadora, y todo el mundo le dice que es muy caprichosa".
"Pepa quería ser novelista (una de las vocaciones que barajó mi madre durante su infancia), pero trabaja de limpiadora en un aeropuerto y, en el primer capítulo, intenta promover una huelga. Lleva toda la vida trabajando para sacar adelante a la familia. Está muy graciosa, con su acusado acento de clase trabajadora: "Tú a veces pareces tonto, pero no acabo de tener la certeza".
Aunque aquel exitazo de la pública, quizá el mayor pico de popularidad de Verónica Forqué (olviden 'MasterChef') se recuerda con un sinfín de capítulos, en realidad solo fueron 34, repartidos en dos temporadas. La segunda, de hecho, fue bastante breve. María achaca a su llegada al mundo aquel final.
"Si hubiera sido por mi madre probablemente hubieran aceptado, pero mi padre pensaba que ya habían tenido suficiente. La escritura de los guiones, la producción, la dirección, todo había sido extenuante, y mi padre tenía ganas de descansar y, sobre todo, de pasar más tiempo conmigo, pese a que era consciente de que era una de esas oportunidades que se presentaban solo muy de cuando en cuando. Probablemente, si no hubiera sido por mí, mi padre habría continuado la serie y 'Pepa y Pepe' habría sumado muchas más temporadas".
Hace tres años, en mayo de 2023, RTVE Play recuperó, en HD (algo fundamental para una serie que se grababa en un plató y que tampoco tenía una calidad visual excesivamente sofisticada), esta joya remasterizada, en alta definición y respetando el formato 4:3 con el que se emitió en 1995.
Y es que, como bien recuerda el libro de María Iborra Forqué, las tramas de 'Pepa y Pepe', regadas de un humor ácido, también tenían un fondo pesimista y mucho más atrevido que el resto de blandas telecomedias familiares que empezaban a inundar la televisión de los 90. Ni 'Los Serrano' ni 'La familia Mata' fueron tan osadas a la hora de reflejar, con ironía, lo desastroso, y a la vez tierno, que puede llegar a ser el núcleo familiar de un obrero español, con sus alegrías y sus miserias. Un trasfondo más allá del humor que quizá reflejó, mejor que ningún otro trabajo, a la verdadera Verónica Forqué.
Las memorias de Verónica Forqué escritas por su hija han supuesto un gran impacto estos días. No solo en el mundo editorial. La descripción de la muerte de la actriz, que se quitó la vida en diciembre de 2021, narradas entre lo poético y lo triste, han helado la sangre de los lectores.