La serie del ex de Verónica Forqué que coincide con la publicación de las impactantes memorias de su hija
'Ramblas', documental que habla de la efervescente Barcelona posterior al franquismo, fue presentado estos días en el ciclo ‘La memoria secuestrada’ que acoge la sala Berlanga de Matadero Madrid. 'No soy Verónica Forqué' se publica este mismo jueves
Cuando María Forqué le dijo a su padre, el director Manuel Iborra, que su madre se había quitado la vida, este reaccionó con unas palabras de dura culpabilidad. “Él, completamente roto, me dijo que, si no se hubiera ido de casa, nada de esto habría pasado. Y es verdad, papá”, escribe ella en ‘No soy Verónica Forqué’, las memorias de la actriz fallecida en 2021 que María ha escrito junto a Antonio Álamo.
Como dejaba claro el avance del libro publicado por los compañeros de ‘XL Semanal’, la joven no culpa a su progenitor de la decisión de morir de su madre. “Mi padre tenía un carácter firme y la protegía, era como un dique entre ella y el mundo, y cuando ese dique se rompió... ¡Plof!”, matiza ella.
Portada de 'No soy Verónica Forqué'. (Editorial Vergara)
El libro se publica este jueves, 7 de mayo, y supone un homenaje y un retrato crudo de la protagonista de ‘Kika’ o ‘Pepa y Pepe’, en el que también tiene mucho que ver quien fuera su marido, del que la actriz decidió separarse en 2014, entrando entonces en una espiral de depresión.
La publicación ha coincidido con la presentación del último trabajo del director, que, durante el ciclo ‘La memoria secuestrada’ que acoge la sala Berlanga de Matadero Madrid, ha presentado ‘Ramblas’. Un documental que habla del frenesí artístico e intelectual de la Barcelona posfranquista y que Iborra codirige junto a Joan Estrada.
Manuel Iborra y su hija María. (Gtres)
La serie, de tres capítulos, se pudo ver en la mencionada sala Berlanga entre los días 28 de abril y 2 de mayo, y en ella participan Jaume Sisa, Javier Mariscal o Loles León.
Estrada aseguraba a ‘El Periódico de España’ que en aquella Barcelona “los barrios sobrevivían gracias a las asociaciones de vecinos. La revolución tuvo lugar en las Ramblas. Empezaba en el café Zurich y terminaba en la estatua de Colón”. En definitiva, el proyecto encaja perfectamente con la sensibilidad de un Iborra que, paso a paso, se ha forjado una carrera más que digna con películas como la poética ‘El tiempo de la felicidad’.
Aquella cinta estaba protagonizada, precisamente, por Verónica Forqué. Además de matrimonio y de su hija María, Forqué e Iborra compartieron Bombón Helado SL, fundada en 1994 y dedicada a la producción de cine y artes visuales.
Tito Valverde, Verónica Forqué, Carlos Iglesias, María Adánez y Silvia Abascal en 'Pepa y Pepe'. (RTVE)
La productora dio grandes alegrías a la actriz y a su marido, con el que se casó en 1981. La más grande de todas, que llegó un año después de su creación, fue la serie ‘Pepa y Pepe’, que se emitió a lo largo de 1995 en TVE. Se estrenó un mes de enero de hace 31 años y supuso el antídoto gamberro y realista a la edulcorada ‘Médico de familia’, emitida el mismo año.
Protagonizada por Forqué y con guion y dirección de Iborra, su humor ácido y una trama lejanamente inspirada en la telecomedia ‘Roseanne’ sirvieron para mostrar los problemas de una familia obrera española sin risas enlatadas, topicazos ni lugares comunes de otras sitcoms de su mismo planteamiento. Además, fue la responsable de descubrir a María Adánez y Silvia Abascal, las dos hijas adolescentes de Forqué y Tito Valverde en la ficción.
Verónica Forqué en 2019. (Gtres)
Colaboraron más veces —‘La dama boba’, ‘Educando a Rita’...—, pero ni siquiera el binomio profesional salvó un matrimonio que, según cuenta María Forqué, era más que necesario para la estabilidad mental de su madre.
En 2014 llegó su primera gran depresión. “Era el estado más infernal que había conocido (...) Entonces contó con dos increíbles ayudas: mi padre, que se desvivió por cuidarla, y el trabajo, porque, asombrosamente, pese a todo, siguió trabajando. Mucho”, narra María.
“Es horrible darte cuenta de que no sientes nada por tu pareja, con la que has estado 34 años. Pero he salido muy fortalecida”. Así explicaba la propia Verónica, en aquel 2014, lo que había supuesto para ella separarse de Iborra.
Rossy de Palma y Verónica Forqué en 'Kika'. (El Deseo)
Por desgracia, desde aquel año la salud mental de la ‘chica Almodóvar’ fue cuesta abajo y sin frenos. En ‘No soy Verónica Forqué’, su hija María describe el suicidio con una honestidad brutal que deja con mal cuerpo a cualquiera que la lea. “Se hizo un nudo en la garganta, ató el extremo del pañuelo al radiador que había encima del váter y se dejó caer. Enfrente de ella había un espejo, y seguramente se miró en él, y respiró profundamente, como para coger fuerzas, antes de dejarse caer para ahorcarse”.
También habla de la terrible sorpresa que aquel suicidio supuso para su padre. “No se lo podía esperar; lo pilló totalmente por sorpresa. Los últimos meses los había pasado cuidándola, mimándola, desviviéndose por ella”. Lamentablemente, aquello no sirvió de nada y la sonrisa de Verónica nos dejó para siempre por su propia voluntad.
Afortunadamente, su legado pervive y pervivirá en sus series y sus películas. Y a partir de este jueves, también en un libro crudo pero necesario para entender a una de nuestras grandes.
Cuando María Forqué le dijo a su padre, el director Manuel Iborra, que su madre se había quitado la vida, este reaccionó con unas palabras de dura culpabilidad. “Él, completamente roto, me dijo que, si no se hubiera ido de casa, nada de esto habría pasado. Y es verdad, papá”, escribe ella en ‘No soy Verónica Forqué’, las memorias de la actriz fallecida en 2021 que María ha escrito junto a Antonio Álamo.