De pie, en plano secuencia y en documentales: la revolución comunicativa de Felipe y Letizia empieza a dar sus frutos
Los cambios estructurales en el equipo de la Zarzuela dinamizan la imagen de los Reyes, que rompen viejos tabúes participando en proyectos audiovisuales ajenos a la Corona y multiplicando sus declaraciones improvisadas ante los medios
Felipe VI y Letizia, en una imagen de archivo. (Gtres)
Las cosas de palacio van despacio, pero cuando los cambios se asientan en el corazón de la Casa de Su Majestad el Rey, los frutos terminan por ser evidentes. Una de las parcelas donde más se está haciendo notar la evolución de la institución es, sin duda, en el campo de la comunicación. Don Felipe y doña Letizia se muestran hoy mucho más abiertos a hablar de forma natural ante los micrófonos y a involucrarse en proyectos audiovisuales rompedores. El último y más claro ejemplo lo hemos conocido esta misma semana: la histórica participación del monarca en un documental ajeno a la Corona.
El Rey se ha sentado en su despacho del Palacio de la Zarzuela frente a las cámaras de grabación para aportar su testimonio sobre el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco. "Todos nos acordábamos de dónde estábamos, qué hacíamos, qué sentíamos. Pienso en aquello y me entra la misma tristeza y la misma indignación", confiesa Don Felipe. Es la primera vez que el jefe del Estado se presta a colaborar en una producción de este tipo en la que el protagonismo absoluto no recae en la institución monárquica, marcando un antes y un después en la estrategia de la comunicación regia.
Un "gentleman" con el guion aprendido ante la Selección
Este hito audiovisual se suma a otra sorprendente aparición reciente: la participación del Rey en el vídeo de presentación de la lista de la selección española para el Mundial de fútbol. Según confirmaron solventes a Vanitatis, el rodaje se llevó a cabo de manera estrictamente discreta el pasado viernes 22 de mayo, justo después de que el monarca aterrizara de su viaje económico a Canadá.
Don Felipe se desplazó hasta las instalaciones de Las Rozas, donde pasó cerca de dos horas junto al presidente de la Real Federación, Rafael Louzá, y el seleccionador nacional, Luis de la Fuente. Tras grabar sus escenas, el Rey conversó de forma distendida con ellos y se comprometió a viajar para apoyar al equipo durante el torneo. Desde la productora Cariño Creative Contents no ocultaron su asombro ante las tablas del monarca: lo definieron como "todo un gentleman", asegurando que estuvo "súper predispuesto" y que llegó al plató con el guion perfectamente aprendido de casa.
El cambio de formato de la Reina y los discursos de pie
La reina Letizia también es parte fundamental de este nuevo rumbo. Más allá de que su agenda actual incluye un mayor volumen de discursos y de que su voz tiene más presencia que nunca, su reciente vídeo para la jornada 'Promover un futuro más saludable y sin tabaco en Europa', organizada por la OMS y la Asociación Española Contra el Cáncer, fue muy aplaudido.
Grabado en los jardines de la Zarzuela, el mensaje se viralizó rápidamente gracias a su mensaje y su dinamismo: la Reina aparecía hablando de pie y la realización empleaba diferentes cambios de plano. Este formato más televisivo e informal ya lo inauguró el propio don Felipe el pasado mes de diciembre durante su tradicional Mensaje de Navidad. Rompiendo con décadas de costumbre en las que el soberano hablaba sentado, el monarca se dirigió a los españoles de pie, utilizando cambios de eje y resolviendo el discurso en una sola toma que generó excelentes críticas por su frescura.
Mayor naturalidad y micrófonos abiertos en las tragedias
La otra gran metamorfosis se palpa en las distancias cortas de los actos oficiales, donde el férreo cordón que separaba a los Reyes de la prensa se ha flexibilizado notablemente. Ahora es habitual escuchar declaraciones improvisadas de Don Felipe y doña Letizia ante las cámaras del pool de prensa, rompiendo el encorsetamiento de antaño.
Un ejemplo claro de esta nueva era se vivió durante su viaje a Atenas para asistir al funeral de la princesa Irene de Grecia. Al conocer la gravedad del trágico accidente ferroviario ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz, los Reyes no dudaron en pararse ante los micrófonos desde la capital helena para transmitir su dolor.
"Queremos transmitir desde aquí nuestra consternación y nuestra preocupación por el terrible accidente que ocurrió en Adamuz y que ha dejado tantas víctimas. Hemos estado en comunicación con el presidente del Gobierno y con el presidente de la Junta para ir conociendo los detalles (...). En cuanto terminemos, vamos a regresar lo antes posible y prepararemos alguna presencia en la zona", avanzaba don Felipe visiblemente afectado.
En esa misma comparecencia improvisada, doña Letizia añadía: "Estábamos escuchando la radio hasta ahora mismo y efectivamente los técnicos y los servicios de emergencia siguen buscando posibles víctimas. La prioridad ahora es atender, es acompañar, es ayudar".
Días después, cumpliendo su palabra, los Reyes se desplazaron hasta la zona cero en Adamuz para arropar a los damnificados, donde volvieron a atender a los medios de comunicación a pie de calle con mensajes cargados de empatía y calidez humana. "Hemos venido con la voluntad de transmitirles el cariño de todo el país, porque realmente ha sido un impacto muy fuerte", explicaba el Rey, mientras la Reina subrayaba: "Todos somos responsables de no retirar la mirada cuando se limpian los escombros de una catástrofe, y de ahí el valor de ser conscientes de esa vulnerabilidad compartida".
La Reina también habló sin problemas para los micrófonos cuando asistió a la capilla ardiente de Fernando Ónega. "Teníamos a Fernando Ónega como a un hombre inalcanzable, como a un profesional al que todos nos queríamos parecer. Fernando Ónega me ha acompañado toda la vida, porque la radio ha estado en mi casa toda la vida. Venía escuchando palabras muy amables esta mañana. En ese tiempo tuve luego la suerte de que conocí a una de sus hijas en uno de los trabajos en los que era redactora. Así que Fernando pasó a ser, además de un referente, el padre de mi amiga", explicó la Reina.
Una monarquía, en definitiva, que ha entendido que en la era de la saturación informativa, la cercanía, la palabra directa y los nuevos formatos visuales son la mejor herramienta para asegurar su propia relevancia institucional.
Las cosas de palacio van despacio, pero cuando los cambios se asientan en el corazón de la Casa de Su Majestad el Rey, los frutos terminan por ser evidentes. Una de las parcelas donde más se está haciendo notar la evolución de la institución es, sin duda, en el campo de la comunicación. Don Felipe y doña Letizia se muestran hoy mucho más abiertos a hablar de forma natural ante los micrófonos y a involucrarse en proyectos audiovisuales rompedores. El último y más claro ejemplo lo hemos conocido esta misma semana: la histórica participación del monarca en un documental ajeno a la Corona.