Así es el pueblo de Ramón García, su refugio familiar: un paraíso cántabro de playas infinitas, encanto medieval y recuerdos de infancia
El presentador de 'El Grand Prix' ha hablado con mucho cariño de este municipio, donde todavía conserva grandes amigos
A lo largo de las últimas décadas, en sus dos etapas como presentador de 'El Grand Prix', Ramón García se ha convertido en parte fundamental de numerosos recuerdos de verano. Unas memorias estivales que para él tienen un nombre muy especial: Laredo.
Así, conocer el vínculo de la periodista Verónica Sanz, que regresa cada verano a su pueblo en Burgos, el sueño cumplido de Alba Carrillo, que realizó al comprarse una casa en el suyo, o Pau Cubarsí, que regresó emocionado tras ganar el Mundial de 2026, ponemos rumbo a Cantabria.
"Nos íbamos con mis abuelos justo después de acabar el colegio y ya no volvíamos a Bilbao hasta mediados de septiembre. ¡Tres meses enteros! Eso sí que eran vacaciones", explicó en una entrevista a 'El Correo', al hablar de las vacaciones que vivían sus hermanas y él. "Tengo buenísimos recuerdos de los veranos y todavía conservo amigos como Carmelo, con el que sigo en contacto", añadió sobre el pueblo que marcó su infancia.
Situado en la costa oriental de Cantabria, sus orígenes se remontan a un antiguo asentamiento de pescadores, cuya existencia aparece documentada ya en el siglo X, aunque algunas referencias sitúan la población varios siglos antes. La localidad pertenecía al territorio de los antiguos cántabros coniscos y creció gracias a su privilegiada situación junto al mar.
El gran impulso llegó en 1200, cuando el rey Alfonso VIII concedió a Laredo el título de villa real y su propio fuero. A partir de entonces se convirtió en uno de los puertos más importantes del Cantábrico para el comercio marítimo con Europa y pasó a formar parte de las históricas Cuatro Villas de la Costa, junto a Santander, Castro Urdiales y San Vicente de la Barquera.
De hecho, su importancia fue tal que desde su puerto partió en 1496 Juana de Castilla rumbo a Flandes para casarse con Felipe el Hermoso y, décadas después, desembarcó allí el emperador Carlos V en su camino hacia el monasterio de Yuste.
Un pasado que se deja sentir paseando por la Puebla Vieja, el casco histórico medieval, declarado Conjunto Histórico-Artístico, con calles empedradas, antiguas murallas y casas señoriales de los siglos XVI al XVIII. A ello se suma la Iglesia de Santa María de la Asunción, uno de los mejores ejemplos del gótico en Cantabria, que alberga un extraordinario retablo flamenco, y espacios como puerto pesquero y el moderno puerto deportivo, o el paseo marítimo de La Salvé.
Un pueblo entre el mar y la naturaleza donde uno de sus grandes patrimonio es su espectacular entorno natural. Así, la protagonista es la Playa de La Salvé, un inmenso arenal de más de cuatro kilómetros de longitud considerado uno de los más extensos del litoral cantábrico. Su arena fina, las aguas relativamente tranquilas y el amplio paseo marítimo la convierten en uno de los grandes destinos de verano del norte de España.
Mientras, en el otro extremo se encuentra la Playa del Regatón, mucho más tranquila y rodeada por el valioso ecosistema de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, uno de los espacios naturales protegidos más importantes de España para la observación de aves migratorias.
Además, tampoco puedes perderte una de sus celebraciones más conocidas, la Batalla de Flores, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, en la que enormes carrozas decoradas con miles de flores naturales recorren las calles de la villa el último viernes de agosto. Un pueblo que aumen su número de vecinos en verano, pero que es ideal para visitar en cualquier época del año.
A lo largo de las últimas décadas, en sus dos etapas como presentador de 'El Grand Prix', Ramón García se ha convertido en parte fundamental de numerosos recuerdos de verano. Unas memorias estivales que para él tienen un nombre muy especial: Laredo.