Es noticia
Menú
  1. Casas Reales
CASA REAL SUECIA

Sofía de Suecia sorprende con un cambio de look tras sus vacaciones de verano: más luz, más volumen y efecto rejuvenecedor

La princesa inaugura junto a Carlos Felipe el nuevo centro cultural de Sundbyberg y estrena una renovada técnica de color que ilumina su rostro sin renunciar a la naturalidad

Foto: Sofía de Suecia y Carlos Felipe, en la inauguración del Centro Cultural de Sundbyberg. (Cordon Press)
Sofía de Suecia y Carlos Felipe, en la inauguración del Centro Cultural de Sundbyberg. (Cordon Press)

La vuelta a la rutina también ha llegado a las casas reales escandinavas. Mientras Victoria de Suecia retomaba sus compromisos oficiales con una visita a Vaasa, en Finlandia, los príncipes Carlos Felipe y Sofía reaparecían en Sundbyberg, a las afueras de Estocolmo, para inaugurar el nuevo Centro Cultural de la localidad. Un acto que ha servido para comprobar que la princesa ha aprovechado el verano para introducir un discreto pero evidente cambio de imagen.

La madre de la princesa Inés ha sorprendido con una renovación que no afecta tanto a su armario como a su imagen beauty. La royal ha estrenado un color de cabello notablemente más claro y luminoso que el que lucía hasta ahora, una transformación que aporta frescura a sus facciones y que no ha pasado desapercibida entre los observadores de la familia real sueca.

A simple vista puede parecer que simplemente se ha aclarado el pelo durante el verano, pero el cambio es bastante más elaborado. No ha modificado radicalmente su color, pero sí ha renovado por completo el diseño de sus mechas. Frente al balayage que lucía hasta ahora, con una raíz oscura muy marcada y reflejos concentrados principalmente en medios y puntas, la nueva versión apuesta por una distribución más estratégica de la luz. El rubio asciende más cerca del nacimiento del cabello y crea una transición más natural entre la raíz y el resto de la melena.

placeholder El cambio de look de Sofía de Suecia, al detalle. (Cordon Press)
El cambio de look de Sofía de Suecia, al detalle. (Cordon Press)

La diferencia se aprecia especialmente en los mechones que enmarcan el rostro. Son notablemente más claros y luminosos que antes, creando un efecto de "marco de luz" que dirige la atención hacia los ojos y suaviza las facciones. Es un recurso muy utilizado por los coloristas para aportar frescura sin necesidad de recurrir a cambios drásticos. El resultado es una imagen más actual, más sofisticada y también más favorecedora ante la cámara.

También se percibe un trabajo mucho más elaborado en las transiciones de color. Los reflejos se funden entre sí de manera prácticamente imperceptible, evitando los contrastes bruscos y aportando profundidad a toda la melena. Esa sensación de cabello multidimensional, con diferentes matices según incide la luz, es precisamente una de las tendencias más buscadas en los salones de peluquería durante los últimos años. Detrás de este resultado hay un trabajo técnico. La princesa ha actualizado su balayage mediante la combinación de micromechas ultrafinas, conocidas en peluquería como babylights.

Hasta hace apenas unas semanas, la princesa llevaba una melena castaña oscura con reflejos más suaves y discretos. Era un tono elegante y favorecedor que se había convertido prácticamente en una de sus señas de identidad. Sin embargo, en su primera aparición pública tras las vacaciones ha apostado por una versión mucho más iluminada de ese mismo estilo y con más volumen, dado que también ha cambiado su forma de peinar la onda.

placeholder Sofía de Suecia y Carlos Felipe, en la inauguración del Centro Cultural de Sundbyberg. (Cordon Press)
Sofía de Suecia y Carlos Felipe, en la inauguración del Centro Cultural de Sundbyberg. (Cordon Press)

La comparación con fotografías de actos anteriores permite apreciar claramente la diferencia. En sus apariciones de la pasada primavera y comienzos del verano, Sofía apostaba por un tono más uniforme y oscuro. Ahora, en cambio, los reflejos dorados adquieren un mayor protagonismo y aportan luminosidad al conjunto. Un cambio pequeño sobre el papel, pero muy efectivo ante la cámara. No es la primera vez que Sofía utiliza el final del verano para introducir pequeños retoques en su imagen. Ya lo hizo el año pasado cuando dejó atrás el 'face framing' —una estrategia de color para enmarcar, iluminar y dar armonía en el rostro sin necesidad de una decoloración— por las balayage.

La elección encaja además con el momento personal que atraviesa la princesa. En los últimos años, Sofía se ha consolidado como uno de los rostros más populares de la monarquía sueca gracias a una imagen cercana y moderna que combina perfectamente con el perfil institucional que exige su posición. Sus estilismos suelen alejarse de los excesos y apuestan por piezas femeninas, cómodas y fácilmente reconocibles por el público.

Para esta visita al nuevo centro cultural de Sundbyberg eligió un conjunto en tonos blancos de líneas depuradas, compuesto por un top de manga corta y un pantalón palazzo de tiro alto. Un look monocromático que reforzaba precisamente el protagonismo de su nueva melena.

La vuelta a la rutina también ha llegado a las casas reales escandinavas. Mientras Victoria de Suecia retomaba sus compromisos oficiales con una visita a Vaasa, en Finlandia, los príncipes Carlos Felipe y Sofía reaparecían en Sundbyberg, a las afueras de Estocolmo, para inaugurar el nuevo Centro Cultural de la localidad. Un acto que ha servido para comprobar que la princesa ha aprovechado el verano para introducir un discreto pero evidente cambio de imagen.

Familia Real de Suecia
El redactor recomienda