Madonna confiesa que pensó en el suicidio: "Hubo momentos en los que quería cortarme los brazos. De hecho, pensé en quitarme la vida"
La artista que convirtió la provocación en su sello ahora ofrece una lección de vulnerabilidad y resiliencia. Su confesión desvela no solo el peso emocional que puede esconderse tras el éxito, sino también la necesidad de hallar un sentido y un ref
Yves saint laurent womenswear spring summer 2026 collection show during paris fashion week
Durante décadas, Madonna ha sido sinónimo de reinvención, audacia y resistencia. La artista que transformó el pop en un fenómeno global, desafiando normas y reinventándose una y otra vez, ha decidido ahora mostrar su lado más vulnerable. En una conversación íntima con Jay Shetty, en el pódcast On Purpose, la cantante se ha abierto para contar uno de los momentos más oscuros de su vida, aquel en el que pensó seriamente en quitarse la vida.
Lejos de los focos y del brillo del escenario, la Reina del Pop atravesaba en silencio una tormenta personal. En plena batalla judicial por la custodia de su hijo Rocco Ritchie, fruto de su matrimonio con el director británico Guy Ritchie, Madonna se enfrentaba a un dolor que ni la fama ni los éxitos podían mitigar. “Hubo momentos en los que quería cortarme los brazos. De hecho, pensé en quitarme la vida. Pensaba que era el fin del mundo y no podía soportarlo”, recordó la cantante, que entonces se encontraba en plena gira Rebel Heart Tour. Antes de cada concierto, confesó, se quedaba tirada en el suelo de su camerino, incapaz de contener las lágrimas.
Ese contraste entre la artista que cada noche llenaba estadios y la mujer que se derrumbaba tras bambalinas evidencia la dimensión de aquel sufrimiento. El proceso legal por la custodia de Rocco, que se prolongó durante meses entre Londres y Nueva York, terminó con el adolescente instalándose en el Reino Unido con su padre, un desenlace que para Madonna supuso un duro golpe emocional.
Estás destinado a experimentar y a evolucionar hacia un nivel más alto de conciencia
Sin embargo, en medio de ese dolor encontró un ancla. Desde hace más de dos décadas, la intérprete practica la Kabbalah, una corriente mística del judaísmo que, según explica, le permitió comprender sus experiencias de otra forma. “La práctica espiritual me salvó la vida. Aprendí a resignificar las experiencias difíciles como lecciones con propósito, en lugar de verlas como castigos”, afirmó durante la entrevista.
Madonna y Jay Shetty en su conversación en el podcast 'On Purpose' de Jay Shetty (Jay Shetty Podcast/Youtube)
En esa misma línea, compartió una reflexión que resume el cambio de perspectiva que le permitió seguir adelante: “Tan pronto como entiendes que lo que te ocurre es un desafío que estás cómicamente destinado a experimentar y aprender, y a evolucionar hacia un nivel más alto de conciencia, entonces puedes ver ese evento como una lección y no como un castigo”.
En su charla con Shetty, hoy, a sus 67 años, Madonna ha reflexionado sobre la vida contemporánea: “Vivimos en un mundo muy ocupado, caótico. Hay mucho ruido, mucha distracción. Todo el mundo necesita ser estimulado visualmente todo el tiempo. No hay paz. No hay silencio. No estamos cómodos estando en calma con nosotros mismos y preguntándonos: ¿por qué estoy aquí? ¿Qué estoy haciendo? ¿Cuál es mi intención en esta elección específica que hago ahora?”.
Durante décadas, Madonna ha sido sinónimo de reinvención, audacia y resistencia. La artista que transformó el pop en un fenómeno global, desafiando normas y reinventándose una y otra vez, ha decidido ahora mostrar su lado más vulnerable. En una conversación íntima con Jay Shetty, en el pódcast On Purpose, la cantante se ha abierto para contar uno de los momentos más oscuros de su vida, aquel en el que pensó seriamente en quitarse la vida.