Una prueba más del gran cariño que conquistó entre todo tipo de seguidores, tanto en su faceta de cantante, como en la de actriz, empresaria o filántropa. Por ello, tras conocer la causa de su fallecimiento y el deseo de funeral muy íntimo, queremos conocer uno de los lugares más especiales para Dolly Parton.
Al lado de su marido, Carl Dean, fallecido en 2025, la pareja residió durante más de cinco décadas en Willow Lake Plantation, su residencia principal en Brentwood, a las afueras de Nashville (Tennessee). Así, a pesar de contar con propiedades en diferentes partes de Estados Unidos, siempre estuvo muy ligada a su estado natal.
La historia de esta propiedad comienza mucho antes de que Dolly Parton se convirtiera en una de las artistas más famosas del mundo. La pareja formada por Parton y Dean adquirió una gran extensión de terreno en Brentwood en 1972. "Será mejor que compremos un terreno lo suficientemente grande para tener privacidad cuando vengan los autobuses turísticos a intentar mirar", escribió la cantante en su autobiografía, 'Dolly: My Life and Other Unfinished Business', bromeando.
Una gran finca, de casi 30 hectáreas, donde la casa principal se construyó prácticamente desde cero con ayuda de la familia. El tío de Dolly, Dot Watson, fue uno de los principales responsables de la construcción, mientras que sus hermanos Denver y Randy también participaron en los trabajos junto a Carl Dean.
El resultado fue una vivienda de 23 habitaciones. A ello se sumaban varias casas para invitados, una piscina, una pista de tenis, cenadores y una capilla privada. Una propiedad llena de personalidad, pero alejada de la estética de brillo y exceso que marcaba el armario público de la cantante.
Así, a través de las fotografías tomadas para diferentes entrevistas o de sus publicaciones en las redes sociales, se puede ver una decoración de inspiración campestre, con tonos neutros, madera, piezas antiguas y abundantes recuerdos de su carrera. Una estética cálida y más minimalista de lo que muchos podrían pensar, como se refleja en la cocina. Un espacio moderno, con muebles blancos y mucha luz.
Mientras, la zona del comedor mantiene esa misma filosofía. Una base en tonos crema sirve de fondo para un mueble pintado de aire antiguo, vajillas decorativas y una mesa de madera. Además, no podía faltar un espacio dedicado a la profesión que convirtió a Dolly Parton en leyenda, ya que la vivienda cuenta también con una sala de música. Una finca que Dolly Parton definió en sus memorias como "mi casa de ensueño".