31 años y un gran contraste: los dos vestidos de novia de Jemima Goldsmith, la íntima amiga de Lady Di
De la novia de 21 años vestida por Bruce Oldfield a los 52 con un Oscar de la Renta transparente: dos bodas que explican también cómo ha cambiado su estilo
Jemima Goldsmith ha vuelto a vestirse de novia. Lo ha hecho a los 52 años para casarse con el financiero irlandés-australiano Cameron O’Reilly, de 62, en una ceremonia celebrada el pasado 12 de septiembre. Sus hijos, Sulaiman y Kasim Khan, fueron los encargados de acompañarla hasta el altar y los hijos de ambos matrimonios tuvieron diferentes papeles durante la boda. Una celebración bastante familiar para una mujer cuya primera boda, hace 31 años, fue todo lo contrario: uno de los acontecimientos sociales más comentados de la Inglaterra de los noventa.
También el vestido permite medir muy bien el tiempo transcurrido. Para esta segunda boda, Jemima ha elegido un diseño de Oscar de la Renta perteneciente a la colección nupcial Primavera 2024. Palabra de honor, falda con volumen y largo por encima del suelo, el vestido está construido mediante capas transparentes de malla de seda atravesadas por bandas blancas horizontales. En la cintura, una pequeña aplicación floral rompía la geometría. Es romántico, pero no especialmente convencional, y deja los zapatos completamente a la vista.
El velo también se aleja del modelo clásico de varios metros. Es ligero, salpicado de pequeños detalles brillantes y lo suficientemente transparente como para dejar visible el cabello suelto. Goldsmith contó además con bastante ayuda experta: agradeció expresamente a la estilista Martha Ward que la vistiera y citó a Kate Rothschild y Annabel Rivkin como parte de su particular equipo de apoyo.
Un pasado diferente
La imagen tiene poco que ver con aquella Jemima Goldsmith de 21 años que en 1995 se casó con Imran Khan, entonces una auténtica estrella del críquet y posteriormente primer ministro de Pakistán. Hija del financiero Sir James Goldsmith y de Lady Annabel Goldsmith, Jemima se convirtió al islam antes del enlace y se instaló posteriormente en Pakistán. Primero hubo una ceremonia religiosa, un nikah, en París en mayo; un mes después llegó la boda civil en Richmond, Londres.
Jemima en su primera boda (Getty Images)
Para aquella ceremonia británica eligió a Bruce Oldfield, diseñador estrechamente ligado entonces a la alta sociedad londinense. El conjunto estaba formado por una falda larga de seda marfil y una chaqueta entallada, rematadas con bordados, y una enorme pamela diseñada por Graham Smith. Era 1995 y se nota: hombros marcados, chaqueta estructurada y un concepto de novia mucho más formal. Para la celebración posterior cambió completamente de registro con una kurta azul celeste de inspiración pakistaní, bordada con perlas y acompañada por joyas también de perlas. Dos estilismos para las dos culturas que en aquel momento formaban parte de su nueva vida.
Su matrimonio con Khan duró hasta 2004 y tuvo dos hijos. En aquellos años, Goldsmith mantuvo además una relación muy estrecha con Diana de Gales, que viajó a Pakistán y conoció de cerca a la pareja. Después del divorcio, Jemima regresó a Londres y acabó construyendo una carrera bastante más sólida que la etiqueta de heredera o socialité con la que había empezado: fue periodista y hoy es guionista, productora y fundadora de Instinct Productions. Entre sus trabajos está 'What’s Love Got to Do With It?', la comedia romántica que escribió y produjo y que, significativamente, vuelve sobre las diferencias culturales entre Reino Unido y Pakistán a la hora de entender el matrimonio.
Treinta y un años después, su segundo vestido resulta bastante menos serio. El primero vestía a una joven de 21 años que entraba en un mundo nuevo; el Oscar de la Renta pertenece a una mujer de 52 que ya no necesita seguir demasiadas reglas nupciales, y lucía más joven que en su primera boda. Transparencias, tobillos a la vista, velo ligero y sus propios hijos acompañándola al altar. Dos momentos completamente diferentes de la misma mujer.
Jemima Goldsmith ha vuelto a vestirse de novia. Lo ha hecho a los 52 años para casarse con el financiero irlandés-australiano Cameron O’Reilly, de 62, en una ceremonia celebrada el pasado 12 de septiembre. Sus hijos, Sulaiman y Kasim Khan, fueron los encargados de acompañarla hasta el altar y los hijos de ambos matrimonios tuvieron diferentes papeles durante la boda. Una celebración bastante familiar para una mujer cuya primera boda, hace 31 años, fue todo lo contrario: uno de los acontecimientos sociales más comentados de la Inglaterra de los noventa.