Carlos Herrera, biógrafo y anfitrión del rey Juan Carlos, nos cuenta su cena con él: "Fue muy feliz en Sevilla"
Tras la cena que organizó junto a su mujer, Pepa Gea, en honor al Rey emérito, Carlos Herrera nos cuenta cómo fue la velada y cómo la biografía, que sigue su curso
Carlos Herrera, durante la Semana Santa en Sevilla. (Gtres)
La nueva visita de don Juan Carlos a España ha sido un tanteo por parte del exmonarca para saber cómo se le recibe. En los últimos viajes a Sanxenxo, el contacto con los ciudadanos de a pie era prácticamente nula. Se veía con sus compañeros de regata, acudía al Club Náutico donde se entregaban los trofeos y cenaba en alguno de sus restaurantes preferidos de la zona. El resto lo pasaba en la casa de Pedro Campos y ahí recibía las visitas.
Esta era su agenda social, en la que había poco margen para los aplausos y los "vivas" de la calle como ha sido este último destino en la ciudad de Sevilla. Haces unos días, la página taurina 'Mundotoro' dio la exclusiva. Don Juan Carlos tenía intenciones de (y las cumplió) estar presente en la vuelta de Morante de la Puebla el domingo de Resurrección en la Maestranza. La noticia era lo suficientemente importante para que desde el entorno familiar del monarca jubilado lo confirmaran.
En mi caso, fue Carlos Herrera el que me dio por buena a la noticia. El periodista ha sido junto con el grupo gallego las personas que se han mantenido leales en tiempos de tormentas, a diferencia de algunos empresarios que se escabulleron tras los años de bonanza, cuando sí les interesaba la relación real. 'El Confidencial' dio la información de los que abandonaron el barco.
El rey juan Carlos, el pasado domingo en la Maestranza. (EFE)
En Sevilla todo ha sido diferente. Aclamaciones en La Maestranza, fotos con socios del Club Pineda donde almorzó, con los clientes del hotel en el que se encontró con su nieta Victoria Federica -a la que no veía desde las Navidades- y emoción en la plaza cuando sonó el himno de España, seguido de un aplauso dirigido a él desde las gradas.
Tampoco se sabía si, una vez que terminara la lidia, viajaría de nuevo a Abu Dabi o a Sanxenxo para quedarse hasta las regatas del fin de semana. De nuevo, Carlos Herrera me contestó a la pregunta que le hice: "¿El Rey se queda o se va?". Y la respuesta fue clara al decirme que iba a permanecer en Sevilla, cenarían juntos y a ellos se uniría la infanta Elena. Una información que dejaba clara la relación del periodista biógrafo con el Rey emérito.
Y así fue como Herrera y su mujer, la periodista Pepa Gea, organizaron una cena en su casa con vistas al río Guadalquivir y a la Torre del Oro. Catorce personas incluidos los hijos Rocío y Alberto, este junto a Blanca, su mujer, con la que acaba de convertirse en padre. El bebé dormía en una de las habitaciones. Además, como me ha contado el propio periodista, acudieron el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, y el empresario José María Garzón, todos con sus respectivas parejas.
Carlos Herrera y Pepa Gea, durante la Semana Santa. (Europa Press)
El único que no formaba parte del grupo andaluz era Manuel Piñera, el amigo más fiel del monarca emérito, que viaja a menudo a Abu Dabi en su avión privado. Era habitual verlos juntos en la plaza de Las Ventas antes de que Botsuana y Corina Larsen se convirtieran en su cruz. La cena se sirvió en el piso principal y fue, como me explica el propio Herrera un menú sin sofisticaciones: aperitivos a base de jamón, lomo y buñuelos de sobrasada; siguió una cena ligera con crema de ajoblanco, bacalao con tomate y de postre, torrijas. Además, "vinos de buenos amigos", como Ramírez de Ganuza o Valduero
El encuentro se convirtió en un cena sin protocolos, con tertulia y anécdotas vividas por don Juan Carlos, muchas de las cuales aparecen en la verdadera biografía escrita por el anfitrión. A diferencia de Laurence Debray, que conoce poco la historia de España, no hay recreaciones.
Así nos lo explica el periodista: "El libro hay que transformarlo en uno de política internacional, porque muchas de las cosas que me había contado, las ha contado en 'Reconciliación'. El libro nació con esa idea de la política internacional, ya que, menos a Mao Tse-tung y Brézhnev, los ha conocido a todos, desde Ho Chi Min e Indira Ghandi, pasando por todos los presidentes norteamericanos. Los encuentros con ellos son muy interesantes y en eso está basado el libro, pero eso es una reconstrucción que lleva tiempo, no se hace en dos días. Y aunque se mantengan algunas de las otras cosas que me había contado, las he escrito con otro enfoque".
A la una de la madrugada, el rey Juan Carlos se despidió feliz y contento junto con su hija y el amigo Piñera: "Él tiene un problema de movilidad, como todo el mundo sabe. Va con las muletas y tiene que ayudarse... Se resiste a ir en silla de ruedas, quiere seguir caminando. Pero fue muy feliz en Sevilla, estuvo feliz", nos dice Carlos Herrera.
La nueva visita de don Juan Carlos a España ha sido un tanteo por parte del exmonarca para saber cómo se le recibe. En los últimos viajes a Sanxenxo, el contacto con los ciudadanos de a pie era prácticamente nula. Se veía con sus compañeros de regata, acudía al Club Náutico donde se entregaban los trofeos y cenaba en alguno de sus restaurantes preferidos de la zona. El resto lo pasaba en la casa de Pedro Campos y ahí recibía las visitas.