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Lorena O'Campo, la joya oculta en los armarios de la alta sociedad y las niñas bien: "Las puestas de largo me apasionan"
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ENTREVISTA

Lorena O'Campo, la joya oculta en los armarios de la alta sociedad y las niñas bien: "Las puestas de largo me apasionan"

Marquesas, aristócratas y mujeres de la alta sociedad dejan en manos de la diseñadora Lorena O'Campo los trajes más especiales de su guardarropa: los vestidos a medida que lucen en bodas, fiestas, pedidas de mano y puestas de largo

Foto: La diseñadora Lorena O'Campo, la encargada de vestir a marquesas, aristócratas y alta sociedad. (Cortesía)
La diseñadora Lorena O'Campo, la encargada de vestir a marquesas, aristócratas y alta sociedad. (Cortesía)

Una mañana cualquiera en el corazón del barrio de Salamanca en Madrid. El número 63 de la calle Serrano ve pasar a un incesante goteo mujeres distinguidas. De diferentes generaciones, todas tienen algo en común: una elegancia innata. En una de las viviendas del edificio se esconde el secreto de los trajes más especiales de su armario.

Es un taller pequeño y coqueto en una ubicación estratégica. De allí, cada temporada, salen los vestidos que causan sensación en bodas, fiestas, pedidas de mano y puestas de largo. El nombre de su diseñadora, Lorena O'Campo, no suele acaparar titulares, pero sí el reconocimiento de una clientela excepcional. A base de discreción, dedicación y trabajo artesanal, la creadora se ha hecho un hueco en la alta sociedad convirtiéndose en la modista de cabecera de marquesas, aristócratas y niñas bien. Lorena es, desde hace décadas, su diseñadora imprescindible. Descubrimos la joya oculta en los armarios selectos de Madrid.

placeholder La diseñadora Lorena O'Campo, la encargada de vestir a marquesas, aristócratas y alta sociedad. (Cortesía)
La diseñadora Lorena O'Campo, la encargada de vestir a marquesas, aristócratas y alta sociedad. (Cortesía)

"Me siento una afortunada. Que ellas me hayan elegido a mí para vestir en las grandes ocasiones me ha ayudado a ser selectiva con mis clientas. No soy una diseñadora de masas y eso me hace sentirme única y especial", confiesa la creadora a Vanitatis.

El idilio de Lorena con la industria de la moda se remonta a su infancia. Natural de Perú, su madre, modista, le inculcó la pasión por la moda. "Me encantaba verla trabajar. Un día encontré una muñeca y con los retales que le sobraban a mi madre de confeccionar vestidos, replicaba esos trajes para mi muñeca", recuerda. El aprendizaje fue aumentando a medida que ella crecía. "Evolucioné de la mano de mi madre. Eso sumado a la intuición y un aprendizaje autodidacta, me ayudaron a formarme como diseñadora".

placeholder Frida de las Bárcenas, hija de Miguel de las Bárcenas Fitz-James Stuart y nieta de Eugenia Fitz-James Stuart y Gómez-Pablo, marquesa de Tenorio y condesa de Castroponce, en su puesta de largo con un diseño de Lorena O'Campo. (Cortesía/ Foto Javi Sancho)
Frida de las Bárcenas, hija de Miguel de las Bárcenas Fitz-James Stuart y nieta de Eugenia Fitz-James Stuart y Gómez-Pablo, marquesa de Tenorio y condesa de Castroponce, en su puesta de largo con un diseño de Lorena O'Campo. (Cortesía/ Foto Javi Sancho)

En el año 1998 y con cambio de rumbo profesional, como profesora de matemáticas y física, llegó a Madrid. "Mi idea era hacer un doctorado, pero mi pasión por la moda acabó aflorando". Tres años más tarde fundó su taller, Lorena O'Campo. "Compaginé el primer atelier en mi casa, un ático en la calle Cervantes, con mi trabajo como jefa de taller de APRAMP". De su paso por la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida, uno de los proyectos que apoya la reina Letizia, conoció a Blanca Escrivá de Romaní, marquesa de Perinat. "Es como una madre para mi. Ella me abrió las puertas de su vida social y me presentó a algunas de mis mejores clientas, parte de la Orden de Malta".

Un cambio de ubicación en 2004, de aquel ático a una casa en la calle Don Ramón de la Cruz, 14, y el boca a boca entre estas mujeres, sus hijas y sus amigas, hicieron que la discreta, pero sólida carrera de Lorena como diseñadora, despegase. No fue hasta después de la pandemia cuando consolidó su cuartel general de costura en la calle Serrano.

placeholder Blanca Escrivá de Romaní, la marquesa de Perinat, con su nieta Eco Cavero Perinat Escriba de Romaní. (Cortesía)
Blanca Escrivá de Romaní, la marquesa de Perinat, con su nieta Eco Cavero Perinat Escriba de Romaní. (Cortesía)

De abuelas a madres e hijas. "Cuando vistes a medida una vez, sufres un enganche porque las prendas personalizadas caen al cuerpo de otra manera que las piezas 'ready to wear'. Como diseñadora, crear piezas exclusivas desde cero es muy satisfactorio. No solo refuerzas el lazo y la relación con la clienta, también vas viendo como sacar el mejor perfil de cada una de ellas", señala.

Además de la marquesa de Perinat, Lorena ha vestido y viste a Frida de las Bárcenas, hija de Miguel de las Bárcenas Fitz-James Stuart y nieta de Eugenia Fitz-James Stuart y Gómez-Pablo, marquesa de Tenorio y condesa de Castroponce; Gadea Nowack, hija de la interiorista Inés Bertrand, o Sol Domecq, hija de Borja Domecq y Sol Bohórquez. "Sol es una niña que domina muy bien el mundo de la moda", apunta sobre la joven. También Inés y María Mencos para la reciente boda de Ana Domecq, y a la propia novia para su pedida de mano.

placeholder Inés y María Mencos en la boda de Ana Domecq y Alberto Mencos. (Cortersía)
Inés y María Mencos en la boda de Ana Domecq y Alberto Mencos. (Cortersía)

"Tengo dos segmentaciones de público, dos tipos de clientas. Mujeres distinguidas, muy elegantes y con clase de más de 80 años, y clientas jóvenes. Trabajar con las primeras es muy fácil: se ponen en mis manos y confían 100% en mi criterio", cuenta la diseñadora. Con las llamadas 'niñas bien', esas que llegan a su taller gracias a sus abuelas y madres, el proceso de creación es diferente. "Saben mucho de moda, se conocen todas las colecciones y han visto todos los desfiles. Llegan al taller con una idea preconcebida de lo que buscan. Un mix entre lo que ven en redes sociales como Instagram y Pinterest y diseños creados con la IA. Les asesoro y les explico qué es posible y qué no, y cuando el proceso está en marcha, siguen mis consejos".

Lo que sus fieles clientas no saben es que cuando Lorena O'Campo las ve aparecer por la puerta, ella ya sabe como las tiene que vestir. "Me gusta ser arriesgada, aunque soy pequeñita en este mundo, de repente me topó con gente que replica mis diseños".

placeholder Un vestido de novia realizado con malla de oro por Lorena O'Campo. (Cortesía)
Un vestido de novia realizado con malla de oro por Lorena O'Campo. (Cortesía)

Ella y su equipo, cuatro mujeres, "Piluca, experta en toiles; Iris, la persona que me prepara cada detalle, y Amparo y Luisa, las modistas que trabajan cada puntada a mano", invierten 120 horas para un traje de invitada y el doble, 240 horas, en un vestido de novia. "Somos expertas en bordados y drapeados, en aquellas técnicas artesanales que, en algún momento de la historia, se perdieron y se dejaron de valorar".

Un patronaje sencillo e impecable con tejido de alta calidad. "Trabajo con materiales italianos y españoles. La clave, además de que sean tejidos bonitos, está en la calidad y en la caída que tengan. Cuanto más espectaculares, menos corte necesitan".

Más de tres décadas dedicada a la moda confieren a Lorena autoridad de sobra para dictaminar que "lo clásico siempre está en el fondo de armario". Buenos tejidos sin grandes diseños y un trabajo artesano, esas son las máximas de la modista.

placeholder Gadea Nowack en su puesta de largo. (Cortesía)
Gadea Nowack en su puesta de largo. (Cortesía)

Entre sus referentes están Cristóbal Balenciaga, Pertegaz o Elio Berhanyer. "Cuando empecé mis clientas me traían piezas de esos grandes para darles una segunda vida. Al tiempo que las transformaba, estudiaba sus patrones. Al desmontarlas observaba los forros y comencé a hacer mi propia biblioteca de patrones", detalla la peruana.

Pero si hay dos figuras que marcaron la carrera de Lorena fueron las hermanas Callot. "Descubrí su trabajo en el Museo del Traje de Madrid y ha sido clave para el desarrollo de mi carrera". Especialistas en encaje, Callot Soeurs fue una de las casas de alta costura más importantes de París durante las primeras décadas del siglo XX. Fundada en 1895 por las cuatro hermanas, Marie Callot Gerber, Marthe Callot Bertrand, Regina Callot Tennyson-Chantrell y Joséphine Callot Crimont, la maison se convirtió en un referente de elegancia y sofisticación antes del auge de diseñadoras como Coco Chanel.

placeholder Sol Domecq durante una prueba en el taller de Lorena O'Campo. (Cortesía)
Sol Domecq durante una prueba en el taller de Lorena O'Campo. (Cortesía)

En todos estos años de vestidos a medida, la diseñadora se queda con los trajes para las puestas de largo. "Tienen un punto de novia, de fiesta y de elegancia trascedente que me fascina".

Cuando cae la tarde, el ir y venir en el portal de Serrano 63 continúa con la misma discreción con la que empezó la jornada. Tras esa puerta no hay escaparates, campañas publicitarias ni grandes desfiles, sino una forma de entender la costura donde el tiempo, el oficio y la confianza siguen marcando la diferencia. Mientras la moda acelera, Lorena O'Campo permanece fiel a una filosofía que convierte cada creación en una pieza irrepetible. Quizá por eso, entre las familias más influyentes de Madrid, su nombre se transmite de generación en generación como el secreto mejor guardado de los armarios más exclusivos.

Una mañana cualquiera en el corazón del barrio de Salamanca en Madrid. El número 63 de la calle Serrano ve pasar a un incesante goteo mujeres distinguidas. De diferentes generaciones, todas tienen algo en común: una elegancia innata. En una de las viviendas del edificio se esconde el secreto de los trajes más especiales de su armario.

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