Los Premios Academia de la Moda Española, desde dentro: del homenaje a Manolo Blahnik a la reivindicación de los oficios
La tercera edición de estos galardones premió la artesanía y la innovación poniendo en valor el trabajo de las figuras y las manos que hoy mueven la industria de la moda. Vanitatis vive la gala desde dentro
Nieves Álvarez y Jesús María Montes, director del programa 'Flash Moda', en Los Premios Academia de la Moda Española. (Europa Press)
La moda española continúa reforzando su presencia y reconocimiento. En este contexto, los Premios Academia de la Moda Española, celebrados anoche en la capital, buscaban una vez más poner en valor y premiar a los talentos de la industria nacional. Para su tercera edición, la Fundación Academia de la Moda Española decidió cambiar de ubicación dejando atrás la escalinata de la Biblioteca Nacional de España para tomar el Gran Teatro Príncipe Pío. Engalanado para la ocasión, el espacio se transformó por completo para convertirse en una gran pasarela.
Un tercer round en clave moda que volvió a perseguir el mismo propósito: reivindicar, potenciar y visibilizar el sector (y a todos los que lo hacen posible con su dedicación y trabajo) con una fiesta marca España.
La alfombra roja arrancó a media tarde. Marcada por las altas temperaturas que reinan en Madrid, fue un ir y venir de looks 'made in Spain' creados para la ocasión. Frente a frente, los diseñadores de siempre, agujas de peso como Roberto Verino, Isabel Sanchis, Lola Casademunt, Juan Duyos, Nacho Aguayo y Alex Miralles, los directores creativos de Pedro del Hierro, y Juan Vidal, entre otros, acompañados de otros que han consolidado sus marcas y su trabajo como Arturo Obegero, Luis Berrendero, Ernesto Naranjo y muchos más.
A cada diseñador, una musa. Parejas como la que formaron la modelo Jaydy Michel y el diseñador Andrew Pocrid, la actriz Andrea Duro y el modisto Baro Lucas, la artista Lulu Figueroa y el diseñador Juan Duyos, la presentadora Paula Vázquez y Rubén Hernández, o la actriz Ana Fernández y Nacho Aguayo, fueron las estrellas sobre la 'red carpet'.
Nacho Aguayo, director creativo de la línea para mujer de Pedro del Hierro, y Ana Fernández. (Gtres)
Helen Lindes vestida de Rosa Clará. (Gtres)
Minutos antes de las 22.00 horas, en el interior del Gran Teatro Príncipe Pío nominados, invitados y personalidades del mundo de la moda fueron ocupando sus asientos. Jesús Vázquez ejerció de maestro de ceremonias de una gala retrasmitida en directo a través de La 2 de RTVE. "Los Premios Academia de la Moda Española ya son un referente para la industria", dijo el presentador al arranque de la ceremonia. Saludos a las autoridades, entre ellas, Jordi Hereu, Ministro de Industria y Turismo de España y acto seguido, entrega de los premios.
Más de 10 galardones con un mismo sentir: el de reivindicar el papel de los oficios, desde de los artesanos pasando por los patronistas hasta llegar los estilistas. Todo aquel que se subió al escenario, ya sea para entregar un premio como Nieves Álvarez y Jesús María Montes, director del programa 'Flash Moda', o para recogerlo como la creadora Helena Rohner, premio a la mejor colección de joyería y accesorios. "Hemos llegado a poner la moda en un sitio muy grande", apuntó en su discurso.
Nieves Álvarez y Jesús María Montes durante la gala. (Gtres)
La primera premiada de la velada, mejor proyecto empresaria, fue Lola Casademunt. Muy feliz, Maite Casademunt, laactual directora creativa de la marca y heredera de la firma que fundó su madre le dedicó a ella el galardón, "me dio muchos ánimos y este premio es para ella". Lo hizo con la estatuilla creada por Helena Rohner y que representa uno de los icónicos sombreros del maestro Cristóbal Balenciaga.
Entre vítores y aplausos recogieron el Premio a Talento Novel los dos diseñadores de Habey Club, David Salvador y Javier Zunzunegui. El de sostenibilidad e innovación recayó en el proyecto impulsado por la empresa madrileña Pyratex. "La innovación no consiste en inventar algo nuevo, si en innovar con lo que ya tenemos. Y eso es lo que hemos hecho, demostrar que el algodón que tenemos en Andalucía se puede convertir en tejido para grandes marcas".
El galardón impulso y difusión de la moda española fue para la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Merecidísimo desde que Asier Labarga, director, y Valentina Suárez-Zuloága, directora creativa, entrasen en la pasarela madrileña para internacional el formato y darle el impulso que necesitaba. A punto de celebrar su cuarta edición al frente, Arancha Priede, directora general de Negocio Ferial de IFEMA, dijo "queremos construir el futuro de la moda de nuestro país".
Arancha Priede y Asier Labarga. (Gtres)
La cuarta generación de Pedro García recogiendo el premio. (Gtres)
Embajador de la moda española para la Fundación del Museo Cristóbal Balenciaga, y altas artesanías aplicadas a la moda para Atelier Mariana Barturen. Pausa para la actuación en directo del cantante italiano Mahmood.
La emoción se apoderó del alegato de Zahara y Candela, la cuarta generación familiar que hoy mantiene a la centenaria firma Pedro García. El premio mejor colección de calzado y marroquinería "tiene un significado muy especial para nosotras y nuestra familia". Recuerdos a su abuelo, Pedro García, el fundador de la marca, y a los directores creativos e hijos de Pedro, Mila y Pedro.
Uno de los momentazos de la noche fue la entrega al premio internacional: Manolo Blahnik. Nacido en Santa Cruz de Tenerife es considerado uno de los diseñadores de calzado más influyentes de la historia capaz de transformar el zapato en un objeto de deseo y una auténtica obra de artesanía. Su creatividad, excelencia técnica y visión única han convertido su firma en un referente internacional del lujo y la moda, vistiendo a generaciones de mujeres y dejando una huella imborrable en la industria. Y encima es español. Aunque fue la sobrina del zapatero quien recogió el premio, se emitió un video de Blahnik: "España ha sido siempre mi gran inspiración. Lorca y Goya han marcado mi vida", confesó.
Tras la actuación del cantante Mayo y su versión de 'La quiero morir' prosiguió la entrega de premios. "La moda no tendría futuro si no se sustenta en los oficios y la artesanía", subrayó Juan Duyos en su intervención.
El presidente de la fundación se subió al escenario para revelar el Premio de Honor. "Con este lema, 'la arruga es bella', vais a saber quien es: Adolfo Domínguez". Coincidiendo con el 50 aniversario de su marca homónima, los patronos que forman parte de la Fundación de Los Premios Academia de la Moda Española decidieron que era el momento idóneo para reconocer su labor y trabajo una la industria. Casualmente, unas semanas antes, el diseñador y su hija, Adriana Domínguez, recogieron el Premio Vanitatis como Hombre y Mujer del año 2026. "Hay que hacer magia", puso de manifiesto Adolfo Domínguez.
El diseñador Adolfo Domínguez y Juan Duyos. (EFE/ Daniel González)
La firma Isabel Sanchis tras recibir el premio a mejor colección. (EFE/ Daniel González)
El tándem Ernesto Naranjo y Mané Mané recibió el premio mejor presentación nuevos formatos por una propuesta expositiva que reunió dos universos creativos para mostrar no solo las colecciones, sino también los procesos y narrativas que las hacen posibles.
Quedaban los dos premios más esperados de la noche. Mejor presentación desfile para Juan Vidal por 'Me quiere, no me quiere', una línea poética que convirtió la vulnerabilidad, la duda y la emoción en el hilo conductor de una narrativa escénica íntima y evocador, y mejor colección para Isabel Sanchís. Bautizada como Spring Summer 2026, fue una colección que fusionó arquitectura y cultura japonesa mediante volúmenes escultóricos, técnicas artesanales y una marcada vocación experimental. "Este premio es para los orfebres y los artesanos que son la base para que la moda española esté en lo más alto", aseguro Paula Maiques, hija de Isabel Sanchís y codirectora creativa de la marca.
Al final, la verdadera protagonista de la noche no fue una colección, un diseñador o un vestido, sino la certeza de que la moda española atraviesa uno de sus momentos más sólidos. Con una generación que protege el oficio mientras mira al futuro, con firmas históricas conviviendo con nuevos talentos y con una industria cada vez más consciente de su valor cultural y económico, los Premios Academia de la Moda Española dejaron algo más que una lista de ganadores. Dejaron un mensaje. Que la moda hecha en España ya no necesita pedir sitio en la conversación internacional: hace tiempo que se ganó el asiento. Ahora solo queda seguir ocupándolo.
La moda española continúa reforzando su presencia y reconocimiento. En este contexto, los Premios Academia de la Moda Española, celebrados anoche en la capital, buscaban una vez más poner en valor y premiar a los talentos de la industria nacional. Para su tercera edición, la Fundación Academia de la Moda Española decidió cambiar de ubicación dejando atrás la escalinata de la Biblioteca Nacional de España para tomar el Gran Teatro Príncipe Pío. Engalanado para la ocasión, el espacio se transformó por completo para convertirse en una gran pasarela.