El objetivo de la infanta Cristina tras su salida de la Fundación Aga Khan: un trabajo en Abu Dabi
Instalada en Barcelona tras cerrar su casa de Ginebra el 26 de marzo, explora nuevas oportunidades en Emiratos, a donde viaja con mucha más frecuencia que su hermana Elena
Juan Carlos I recibe un premio en París junto a sus hijas, las infantas Elena y Cristina. (Europa Press)
El jueves 26 de marzo, la infanta Cristina entregó las llaves de la vivienda en la que había residido durante años en Ginebra y cerró así de manera definitiva su etapa suiza. Desde entonces, Barcelona se ha convertido en su residencia principal. Sin embargo, y pese a haberse instalado plenamente en la ciudad, la hermana de Felipe VI explora ya cuál será su próximo destino profesional, con Abu Dabi en el foco como lugar deseado.
Según ha podido saber Vanitatis, la Infanta espera desde hace un tiempo poder incorporarse a alguna institución internacional con sede en Abu Dabi. Esa opción le permitiría desarrollar un trabajo parecido al que desempeñó durante casi dos décadas en la Fundación Aga Khan. El emirato, donde reside su padre desde 2020 y al que viaja con frecuencia, se ha convertido en una pieza cada vez más importante en sus planes de futuro.
La infanta Cristina en el 75º aniversario de ACNUR en Madrid. (Gtres)
La posibilidad de establecerse allí de forma más permanente encajaría además con el momento personal que atraviesa Cristina de Borbón. Por un lado, mantendría la cercanía con el rey Juan Carlos, a quien visita con mucha más frecuencia de lo que trasciende públicamente. Incluso más que su hermana, la infanta Elena. Por otro, le permitiría seguir desplazándose con facilidad a España para estar cerca de la reina Sofía y de sus hijos, repartidos entre Barcelona, Londres y otras ciudades europeas.
Sus empleados de siempre
La mudanza desde Suiza se realizó de forma escalonada mediante varios camiones que trasladaron sus pertenencias hasta Barcelona. Hoy tanto ella como su hijo Pablo Urdangarin están plenamente instalados en la vivienda de la avenida Pedralbes. Junto a ellos también se trasladó el matrimonio que trabajaba para la infanta en el antiguo palacete familiar de Pedralbes y que continúa ocupándose de las tareas domésticas en la nueva residencia.
La adaptación a su nueva vida en Barcelona está siendo mucho más completa de lo que ha trascendido públicamente. Aunque sus constantes viajes han alimentado la impresión de que apenas pasa tiempo en la ciudad, lo cierto es que la Infanta utiliza el piso de Pedralbes como residencia habitual. De hecho, quienes conocen la zona señalan que es frecuente ver la vivienda completamente iluminada durante la noche, una circunstancia que suele coincidir con sus estancias en la capital catalana.
La infanta Cristina y Johanna Zott, novia de Pablo Urdangarin. (Europa Press)
La presencia de la hija de Juan Carlos I tampoco ha pasado desapercibida para los fotógrafos. Durante estos meses varios paparazzi han realizado guardias en las inmediaciones de la vivienda con la esperanza de captar alguna imagen de su día a día. Cuando detecta su presencia, la infanta suele optar por desplazarse en coche directamente desde el garaje del edificio.
Con todo, la han visto poco porque, como decimos, ha estado viajando por cuestiones relacionadas con La Caixa y también a Abu Dabi por motivos entre personales y profesionales. Cuando la situación es más tranquila y no hay fotógrafos apostados en la zona donde vive en Barcelona, le gusta salir a caminar por el barrio y realizar algunos trayectos a pie, disfrutando de una normalidad que durante años fue difícil de mantener.
De hecho, desde su llegada ha compaginado su actividad en Barcelona con constantes desplazamientos profesionales y familiares. Ha viajado por distintos países por motivos relacionados con sus proyectos sociales, ha realizado frecuentes visitas a Londres, donde continúan parte de sus vínculos familiares, y ha multiplicado sus viajes a Abu Dabi. Según fuentes conocedoras de la situación, la infanta Cristina ha visitado el emirato en numerosas ocasiones durante los últimos meses, incluso con una frecuencia superior a la de su hermana, la infanta Elena, decíamos, que mantiene un contacto regular con el rey Juan Carlos.
Cambios laborales
Precisamente en el terreno profesional es donde se han producido algunos de los cambios más importantes de esta nueva etapa. Después de casi dos décadas vinculada a la Fundación Aga Khan, una de las organizaciones internacionales de desarrollo más relevantes del mundo, la Infanta ha tenido que poner fin a una relación profesional que parecía estable y duradera. La noticia fue adelantada este miércoles por la revista '¡Hola!', y es algo que a Vanitatis le consta desde hace días: la salida de Cristina de Borbón se ha producido en el marco de los cambios internos que atraviesa actualmente el entorno institucional de la familia tras el fallecimiento del antiguo Aga Khan, líder de la dinastía.
La nueva etapa abierta por los herederos del magnate ha venido acompañada de una reorganización de estructuras y responsabilidades que ha terminado afectando también a algunos de sus colaboradores históricos. Entre ellos se encuentra la infanta Cristina, que durante años desarrolló funciones vinculadas a proyectos internacionales de cooperación y desarrollo.
La infanta Cristina es directora del área internacional de la Fundación La Caixa. (EFE/Hugo Barcia)
Aunque mantiene su actividad profesional en la Fundación La Caixa, donde continúa implicada en distintos programas sociales, personas próximas a su entorno aseguran que le gustaría encontrar una nueva ocupación que complementara esta labor y le permitiera seguir vinculada al ámbito internacional en el que ha trabajado durante buena parte de su vida profesional. No es casualidad que las miradas se dirijan hacia Abu Dabi, una ciudad que en los últimos años se ha convertido en un importante centro de actividad para fundaciones, organizaciones internacionales e iniciativas vinculadas a la cooperación, la educación y el desarrollo.
Con ambos padres
La relación de la infanta con Emiratos va mucho más allá de la presencia de su padre. Allí ha tejido una red de contactos propia y conoce bien un entorno que considera cómodo tanto desde el punto de vista profesional como personal. Además, una eventual incorporación a alguna institución con sede en el emirato le permitiría mantener una intensa agenda internacional sin renunciar a sus frecuentes estancias en España.
Porque, pese a que Abu Dabi gana peso en sus planes de futuro, la infanta Cristina no quiere alejarse de los suyos. La situación de la reina Sofía, especialmente sensible tras la pérdida de su hermana Irene de Grecia, es una de las cuestiones que más le preocupan. También desea mantener una relación estrecha con sus hijos, repartidos entre Barcelona, Londres y Madrid. Por eso, quienes la conocen describen esta etapa como un periodo de transición en el que Barcelona representa el presente, mientras Abu Dabi aparece cada vez con más fuerza como una posible apuesta de futuro.
El jueves 26 de marzo, la infanta Cristina entregó las llaves de la vivienda en la que había residido durante años en Ginebra y cerró así de manera definitiva su etapa suiza. Desde entonces, Barcelona se ha convertido en su residencia principal. Sin embargo, y pese a haberse instalado plenamente en la ciudad, la hermana de Felipe VI explora ya cuál será su próximo destino profesional, con Abu Dabi en el foco como lugar deseado.