Lejos de todo y rodeada de sus hijos: así ha celebrado la infanta Cristina su 61 cumpleaños
La hermana de Felipe VI se regala cada año una escapada con sus cuatro hijos y sus parejas a un lugar secreto. Ha sido un viaje cultural donde han aprovechado para estar juntos
La infanta cristina y su hija, Irene, hace unos años. (EFE/Rodrigo Jiménez)
Lejos de todo y cerca de los que más quiere. Cada año, por estas fechas, la infanta Cristina organiza una escapada con sus cuatro hijos y las parejas de estos. Coincidiendo con su cumpleaños, busca compartir tiempo con los suyos, alejada del foco mediático y rodeada de las personas que ocupan un lugar central en su vida. Este año la tradición ha vuelto a repetirse.
Tras la visita del Papa y después de que algunos de ellos pudieran saludar personalmente al Pontífice durante su reciente estancia en Madrid, la familia puso rumbo a un destino europeo para disfrutar de unos días de desconexión. Un viaje sencillo, íntimo y sin grandes lujos, concebido únicamente para estar juntos.
La única imagen del encuentro privado de la reina Sofía, las infantas Elena y Cristina y algunos de sus hijos con el papa León XIV en Madrid. (Vatican Media)
No han cruzado océanos ni buscado destinos exóticos. Han optado por una escapada cercana en la que no han faltado las visitas culturales, las buenas mesas y también algunos planes vinculados a la fe, una faceta que comparten varios miembros de la familia. La infanta, que el sábado cumplió 61 años, ha querido celebrar esta fecha tan especial acompañada por Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin, así como por las respectivas parejas de sus hijos, en una reunión familiar marcada por la discreción y la normalidad.
Muy familiar
Tras esta escapada familiar, la infanta Cristina ha regresado a España para pasar tiempo con su madre, la reina Sofía, de quien procura no alejarse demasiado desde que ha fijado parte de su residencia en Barcelona. Y, sobre todo, desde la muerte de la princesa Irene, hermana de doña Sofía y una de las personas más cercanas a la reina madre. La Infanta y su madre mantienen una relación especialmente estrecha y la hermana de Felipe VI aprovecha cualquier ocasión para acompañarla y hacerle compañía.
De hecho, apenas unos días antes ya había viajado a Madrid coincidiendo con la visita del Papa, decíamos. Aquella estancia le permitió reunirse con buena parte de la familia y compartir tiempo tanto con la reina Sofía como con la infanta Elena y varios de sus sobrinos. Tal y como adelantó Pilar Vidal en Vanitatis, algunos miembros de la familia de Felipe VI lograron mantener una audiencia privada con el Pontífice gracias a las gestiones de la reina Sofía.
Y mientras la Infanta y sus hijos estaban en Madrid y después de viaje, su exmarido, Iñaki Urdangarin, pasaba unos días de trabajo en Barcelona en compañía, como suele hacer últimamente, de su novia, Ainhoa Armentia. Con Armentia paseó por los mismo lugares de siempre y hasta están en el piso en el que vivía Pablo, su segundo hijo, propiedad de una pareja íntima amiga de Cristina de Borbón y por ende, de su exmarido.
Este martes abandonaban la ciudad, casi horas antes de que llegue la Infanta. Vestida con un top verde, unos pantalones beige, unas cuñas y sus eternas perlas gigantes, Armentia esperaba después de comer en la esquina del citado apartamento, con una maleta y bolso a juego, a que Urdangarin la recogiera en su Volvo para poner rumbo a Vitoria. El exduque de Palma trabaja en Barcelona casi cada semana y su pareja intenta acompañarle todo lo que puede.
La reina Sofía, junto a las infantas Elena y Cristina, en Murcia. (Gtres)
Eso sucedía en Barcelona, antes, en Madrid, Cristina de Borbón de reunía con León XIV y protagonizaba una anécdota al pedirle más rosarios de los que les había ofrecido. En este encuentro participaron las infantas Elena y Cristina, acompañadas por varios de sus hijos. Por parte de la infanta Elena asistió Victoria de Marichalar, mientras que la infanta Cristina estuvo arropada por Pablo y Miguel Urdangarin. Una imagen poco habitual que volvió a reunir a buena parte de la familia en torno a la reina Sofía, verdadero nexo de unión entre todos ellos.
La estancia en Madrid sirvió también para reforzar unos lazos familiares que, pese a la distancia geográfica y las distintas agendas de cada uno, atraviesan un momento de especial cercanía. La reina Sofía sigue siendo el punto de encuentro de hijos y nietos, y la persona alrededor de la cual se organizan muchas de las reuniones familiares más importantes. Cristina lo sabe bien y, por eso, intenta que las visitas sean frecuentes. Ahora, después de celebrar su cumpleaños rodeada de sus hijos, vuelve a estar al lado de la persona que siempre ha ejercido de refugio para toda la familia.
Lejos de todo y cerca de los que más quiere. Cada año, por estas fechas, la infanta Cristina organiza una escapada con sus cuatro hijos y las parejas de estos. Coincidiendo con su cumpleaños, busca compartir tiempo con los suyos, alejada del foco mediático y rodeada de las personas que ocupan un lugar central en su vida. Este año la tradición ha vuelto a repetirse.