Esta Semana Santa ha llevado a la infanta Cristina a recorrer distintos puntos de España. Tras unos días en Mallorca, el Jueves y Viernes Santo los pasó en Murcia y Cartagena junto a Reina Sofía y su hermana, la infanta Elena, participando en varias de las procesiones más emblemáticas de la zona. Pero no todo queda ahí. Este sábado, la hermana de Felipe VI se dejó ver en el palco del Metropolitano durante el encuentro entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona, donde compartió espacio con Enrique Cerezo. Un cambio de escenario que resume bien su perfil actual: presente, pero sin hacer ruido.
Para la ocasión, la infanta Cristina se mantuvo fiel a su estilo: chaqueta de ante marrón, de corte clásico, bien asentada sobre los hombros, bufanda clásica en tonos cálidos —granates y mostazas— que rompía la sobriedad del conjunto y una camisa blanca. En sí, un look pensado para estar cómoda pero sin perder ese punto institucional que siempre la acompaña allá donde va. Y en lo que concierne al beauty look, siguió la misma línea: maquillaje muy ligero, piel limpia y el cabello suelto. Como se puede ver en las imágenes, no hay gesto de moda ni intención de destacar.
La infanta Cristina y Enrique Cerezo. (Gtres)
No resulta inusual ver a la infanta Cristina disfrutando del deporte. La hermana de Felipe VI siempre ha estado vinculada al ámbito deportivo desde lo personal: primero, acompañando a Iñaki Urdangarin durante su etapa como jugador de balonmano, en años en los que su presencia en pabellones era habitual. Y ahora, como madre, siguiendo muy de cerca la carrera de su hijo, Pablo Urdangarin, a quien ha acompañado en más de una ocasión tanto en distintos puntos de España como en el extranjero. Por eso, escenas como la del Metropolitano encajan dentro de esa normalidad: no es ajena al deporte, pero lo vive desde lo personal.
Su presencia en Murcia
Como decíamos, ese no es el primer único plan que la infanta Cristina ha llevado a cabo esta Semana Santa. El jueves y el viernes, se dejó ver junto a la reina Sofía y la infanta Elena en Murcia y Cartagena. Una visita que no estaba prevista en la agenda oficial y cuya presencia se integró en el ambiente. Además, este año es más especial que nunca para la madre de Felipe VI, que perdió a su hermana, la princesa Irene de Grecia, el pasado enero. Las tres, en todo momento, se mostraron cercanas con los que se encontraban allí.
La reina Sofía, junto a las infantas Elena y Cristina, en Murcia. (Gtres)
No es raro ver juntas a la Infanta Cristina, Reina Sofía y Infanta Elena en contextos privados, especialmente en fechas como Semana Santa o verano. De hecho, ese tipo de planes familiares —aunque discretos— sí se han repetido en los últimos años, sobre todo en torno a Mallorca o actos de carácter tradicional. En este caso, la elección de Murcia y Cartagena introduce un matiz distinto dentro de sus movimientos habituales. No son destinos recurrentes en su agenda reciente, lo que sitúa la visita en un terreno menos previsible. Allí, se integró junto a reina Sofía y Infanta Elena en un contexto muy concreto, marcado por la tradición y el arraigo local.
Esta Semana Santa ha llevado a la infanta Cristina a recorrer distintos puntos de España. Tras unos días en Mallorca, el Jueves y Viernes Santo los pasó en Murcia y Cartagena junto a Reina Sofía y su hermana, la infanta Elena, participando en varias de las procesiones más emblemáticas de la zona. Pero no todo queda ahí. Este sábado, la hermana de Felipe VI se dejó ver en el palco del Metropolitano durante el encuentro entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona, donde compartió espacio con Enrique Cerezo. Un cambio de escenario que resume bien su perfil actual: presente, pero sin hacer ruido.