La reina Sofía y el concierto de Pascua más especial: junto a sus hijas, sus nietas y con un réquiem en honor a Irene de Grecia
Un año más, la reina Sofía no ha fallado a su cita con Mallorca en Semana Santa ni al concierto de música clásica a beneficio de Projecte Home Balears en la Catedral de Palma, que este año ha sido un tanto especial
Es un lugar, Mallorca, y una tradición a los que la reina Sofía lleva siendo fiel durante casi 20 años. Y un año más, a pesar de la reciente pérdida de su hermana, no ha fallado ni a uno ni a otro. Aunque este año, ha sido muy especial, puesto que no podía estar más arropada en este concierto de Pascua: junto a ella, sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y sus nietas mayores, Irene Urdangarin y Victoria de Marichalar. Además, se ha interpretado el réquiem en honor de la princesa Irene.
Es una Semana Santa distinta, desde luego, al haber fallecido su hermana el pasado enero. De hecho, la princesa Irene, amante devota de la música clásica, la ha acompañado en numerosas ocasiones a este concierto de beneficio de 'Projecte Home Balears' en estas dos décadas de andadura. La última vez fue en 2024. Su ausencia el año pasado ya dejaba entrever que su salud no le permitía hacer todas las salidas que ella quería.
Doña Sofía llegaba a la isla este fin de semana. Junto a ella, se sabía que estaba con ella la infanta Cristina, con la que asistía a una misa este domingo en la iglesia de la Bonanova, también en Palma, según informaba la prensa local. Una salida de carácter privado, al contrario que la de este lunes, que se refleja cada año en la agenda oficial que el Palacio de la Zarzuela distribuye a los medios de comunicación.
Y ya este lunes se unía a ellas la infanta Elena, que visitaba este domingo Navalmoral de la Mata. La sorpresa venía cuando doña Sofía llegaba al templo y, además de sus hijas, veíamos que también estaba acompañada de sus dos nietas mayores. Así, las cinco nos han dado una de las imágenes más esperadas de la Semana Santa, con Elena, Cristina, Irene y Victoria, todas a una con su madre y abuela.
En estos casi tres meses desde que falleciera Irene de Grecia, hemos visto en cada una de sus apariciones oficiales que la reina Sofía no ha perdido la sonrisa, siempre impertérrita, siempre agradable. Y así la hemos visto también este lunes santo en la Catedral de Palma de Mallorca: con semblante sonriente y muy agradecida por las muestras de cariño que recibía a su llegada. Otras que, como ella, tampoco fallan.
Y no podemos decir siendo estrictos que la reina Sofía haya vuelto al luto, aunque ha elegido el negro para disfrutar de este concierto. Pero da la casualidad que es el color que casi siempre ha lucido para esta cita en los últimos años. En esta ocasión, llevaba una blusa en color claro con bordados en el cuello, abrigándose con una chaqueta negra en la que no faltaba su sempiterno broche.
Más festivos eran los looks de sus acompañantes. La Infanta Cristina no dudaba en lucir una chaqueta de lentejuelas en color marrón, siguiendo la línea festiva y musical de la noche. Mientras, frente al casi total look negro de su prima Irene, Victoria elegía un abrigo estampado, poniendo la nota de color a un discreto outfit.
Todas saben que es una de las citas más especiales para la reina Sofía y a la que no puede faltar, dando su vínculo con la institución y en la lucha contra las drogadicciones. De hecho, aunque traspasó la presidencia de honor de la FAD a la reina Letizia, ha querido seguir manteniendo su presencia en esta cita mallorquina que tiene ya casi 20 años.
Un concierto benéfico que siempre ha contado con el apoyo de la madre del rey Felipe, sin que haya fallado tampoco este año. Es, además, una mezcla de devoción y obligación, puesto que es de sobra conocida la afición de la reina Sofía por la música clásica. En esta ocasión, ha podido disfrutar del Réquiem de Brahms, interpretado por la Orquestra Sinfónica de les Illes Balears y la Coral Universitat de les Illes Balears.
Antes de iniciarse el recital, la presidenta del Rotary Club Ramon Llull, otra de las instituciones organizadoras, pronunciaba un breve discurso. En él deseaba "que terminen las guerras y que haya paz" y dedicaba un recuerdo para la princesa Irene de Grecia. "Una persona muy querida que nos ha acompañado tantos años y que hoy ya no está. Este 'Réquiem' es en su honor", decía.
Es un lugar, Mallorca, y una tradición a los que la reina Sofía lleva siendo fiel durante casi 20 años. Y un año más, a pesar de la reciente pérdida de su hermana, no ha fallado ni a uno ni a otro. Aunque este año, ha sido muy especial, puesto que no podía estar más arropada en este concierto de Pascua: junto a ella, sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y sus nietas mayores, Irene Urdangarin y Victoria de Marichalar. Además, se ha interpretado el réquiem en honor de la princesa Irene.