"El acuerdo de Sandringham sigue vigente": el golpe de autoridad de Carlos III tras el regreso de Harry y Meghan a Reino Unido
El rey Carlos III ha ordenado enviar una circular oficial a las altas esferas del Gobierno y del Ejército para dejar claro el estatus de los duques de Sussex tras su vuelta
Harry y Meghan junto a Carlos III en las Navidades de 2017. (Getty)
El rey Carlos III ha tomado la iniciativa para cortar de raíz cualquier especulación o confusión sobre el papel del príncipe Harry y Meghan Markle tras la decisión de la pareja de mudarse a Reino Unido junto a sus dos hijos, Archie y Lilibet. A través del Lord Chamberlain, máxima autoridad de la Casa Real, el monarca ha hecho llegar una carta de directrices a ministerios, mandos militares y delegaciones territoriales para fijar de manera tajante el marco institucional que regirá este retorno.
La comunicación apela de forma explícita a los compromisos asumidos en enero de 2020, cuando los duques Sussex decidieron apartarse de sus funciones ejecutivas. El documento remitido desde el Palacio de Buckingham recuerda formalmente que aquel "acuerdo de Sandringham sigue vigente" a día de hoy, marcando una clara línea divisoria entre los miembros en activo de la Corona y la nueva vida de la pareja.
Meghan Markle y el príncipe Harry. (Gtres)
En virtud de dicho pacto, la circular subraya que Harry y Meghan "ya no son miembros activos de la Familia Real". Del mismo modo, el texto ratifica que sus tratamientos formales como Su Alteza Real continúan estando en suspenso y no podrán ser utilizados en ningún contexto público, oficial o de representación de la institución monárquica.
La directiva real hace hincapié en que todas las actividades benéficas o comerciales que emprenda el matrimonio a partir de ahora se desarrollarán a título estrictamente personal. A efectos protocolares y administrativos, el estatus de los duques dentro de las fronteras británicas será equiparable al de cualquier ciudadano privado con intereses particulares, sin espacio para la ambigüedad.
Asimismo, la carta de Buckingham aborda la delicada gestión de las finanzas y la logística, dictaminando que cualquier consulta de organismos estatales sobre atenciones de cortesía o uso de fondos públicos deberá derivarse directamente a la Secretaría del Rey. Por su parte, la coordinación en materia de seguridad privada seguirá estando bajo la competencia de las autoridades policiales oportunas.
El príncipe Harry y Meghan Markle en Londres en el año 2020. (Gtres)
Con este texto, cuya copia ha sido remitida directamente a los propios duques de Sussex, Carlos III protege el perímetro de la institución en un momento de enorme atención mediática. El monarca deja claro que, aunque el retorno físico de Harry y Meghan a Reino Unido sea una realidad, la renuncia a sus funciones oficiales se mantendrá firme e inamovible.
El rey Carlos III ha tomado la iniciativa para cortar de raíz cualquier especulación o confusión sobre el papel del príncipe Harry y Meghan Markle tras la decisión de la pareja de mudarse a Reino Unido junto a sus dos hijos, Archie y Lilibet. A través del Lord Chamberlain, máxima autoridad de la Casa Real, el monarca ha hecho llegar una carta de directrices a ministerios, mandos militares y delegaciones territoriales para fijar de manera tajante el marco institucional que regirá este retorno.