Logo El Confidencial

Empieza el día en un globo aerostático por encima de La Rioja mientras amanece en la sierra de Cantabria

Nada mejor que La Rioja, donde el horizonte se expande con la rotundidad del universo y se multiplican los paisajes, para ponerse en marcha a bordo de un aerostato, flotando en el aire

Foto: Empieza el día en un globo aerostático por encima de La Rioja mientras amanece en la sierra de Cantabria

Nada mejor que La Rioja, donde el horizonte se expande con la rotundidad del universo y se multiplican los paisajes, para hacer una excursión en globo a primerísima hora de la mañana, y ver cómo amanece en la Sierra de Cantabria, con picos de hasta 1.200 metros, al norte del Ebro. De paso, descubrirás, a vista de ave rapaz, cuál es el color exacto de los viñedos en verano. Sí, estarás flotando en el aire.

 Tu momento despertar de hoy

Has soñado que esta vez el que daba la vuelta  al mundo en 80 días, o los que sean, eras tú. Y de aquí a verte surcando los cielos en globo solo hay un paso, el que estás dispuesto a dar sin preámbulos y sobradamente eufórico. Como un Phileas Fogg de La Rioja con toda tu flema británica y tu apostura de lord (o lady) inglés. La sierra que casi puedes tocar es la de Cantabria; al otro lado del valle del Ebro, hacia el suroeste, la de la Demanda, y en la lejanía, si hay suerte y reina la claridad, esos gigantes rocosos llamados Pirineos. Esto parece la versión terrestre de La canción del pirata. Verás a las aves rapaces pasar.

Globos Arcoíris sobrevolando los montes Obarenes
Globos Arcoíris sobrevolando los montes Obarenes

 Vive la experiencia

Montar en globo aerostático es toda una aventura que comienza en tierra, en el momento de inflar la máquina, cuestión de 30 minutos, y dejarse llevar por el principio de Arquímedes, solo que aquí el fluido es el aire, a bordo de una barquilla que hará las veces de camarote a la intemperie. El mejor momento del día para volar es 40 minutos después del amanecer. Tendrás que venir con el viaje ya reservado y programado: en pareja, con amigos, tú y familia, con los compañeros de trabajo.... Puedes hacerlo con Globos Arcoíris, que te proponen sobrevolar Haro y la comarca del valle del Ebro, con pilotos a los mandos que ostentan récords varios en esto de la aerostación.

Foto: Globos Arcoíris
Foto: Globos Arcoíris

Volarás sobre campos de trigo, árboles, el río Ebro, la sierra de Cantabria y, cómo no, las viñas, recorriendo La Rioja alta, como el Maqroll el Gaviero de Mutis lo hacía por el mar, con un panorámica de 360º y la vista de una rapaz. “Coger una hoja de un árbol en pleno vuelo, contemplar el reflejo del globo en el Ebro o atravesar las nubes en busca del sol si el día es nublado…”, son algunas de las mieles que te ponen en los labios desde Arcoíris. Otra miel, por supuesto, es el cava riojano con el que brindarás durante el vuelo, que durará una hora y cuarto. Te irás con un recuerdo que ninguna goma podrá borrar, un diploma de bautismo aéreo y las fotos de a bordo. En total, cuatro horas. Déjate en casa las faldas ceñidas, los zapatos de tacón y cualquier otra prenda de las incómodas. El precio es de 160 euros por persona (110 para menores de 12 años) y 650 euros si la experiencia es exclusiva para dos.

Hoy te sientes como…

Carl Fredricksen, el inolvidable viudo vendedor de globos lleno de juventud pese a sus casi 80 que consigue hacer realidad el sueño de su vida en Up (2009). Esto es, enganchar los globos a su casa y salir volando, literalmente, rumbo a América del Sur en busca del paraíso amado. Además, la película de Pete Docter y Bob Peterson es de animación, lo que necesitabas, y te hará recordar tanto a Chaplin como a El mago de Oz.

El café del día

El típico almuerzo riojano son huevos con chorizo y jamón, acompañados de un vinito. Pero no hace falta emular a los lugareños; si unos huevos con chorizo son demasiado para ti, hay opciones más tradicionales, como un café Fortissio Lungo, intenso y aromático, con algo de bollería clásica.

De la playlist de la DJ María Arias eliges…

Para empezar el día en las alturas nada mejor que el Original Mix de Raining Again que hace Betoko o el Let's Go de Leftwing y Kody. Pincha y disfruta de las diez canciones que te van a poner las pilas hoy.

Qué puedes hacer después

- Visitar una bodega. La Rioja es muchas cosas, pero, sobre todas, una denominación de origen del vino más alabado de nuestros pagos. Así que, independientemente de que aquí naciera el castellano (lo decimos por San Millán de la Cogolla) o que la vieja leyenda de la gallina asista a Santo Domingo de la Calzada, lo que toca es adentrarse en los muros de una bodega y entregarse a la religión de Baco. Por ejemplo, en la de Muga, en la histórica Haro, que sigue apostando por los procedimientos tradicionales y cuenta con maestro cubero y tres toneleros propios para elaborar sus barricas. Las visitas son de lunes a sábado, previa cita, con una duración entre 60 y 90 minutos, e incluyen la degustación de dos vinos. ¿El precio? 10 euros por persona.

- Haro, París, LondresEs la capital de la Rioja Alta, y lo fue casi del mundo (moderno). De hecho, estuvo en la ruta de las principales ciudades europeas, una cuestión de luz. Solo hay que ver su monumental urbanización, que fue declarada Conjunto Histórico-Artístico ya en 1975. Ostenta honores tan pintorescos como haber sido una de las primeras localidades españolas en contar con alumbrado público eléctrico (se inauguró en 1890), junto a Jerez de la Frontera o Bilbao, hasta el punto de decir los viajeros del ferrocarril: “Ya estamos en Haro que se ven las luces”. Y también una de las siete poblaciones no capital de provincia que tuvieron una sucursal del Banco de España, lo cual habla de su poderío económico. Además, es no la ciudad de las siete colinas, cual Roma, sino la de los tres cerros. No te pierdas el famoso barrio de la Estación, cuajado de bodegas: en todas te darán de beber y de comer.

Haro a vista de pájaro desde uno de los globos de Arcoíris
Haro a vista de pájaro desde uno de los globos de Arcoíris

- Tomar nota del diseño contemporáneo. Que también está, como todo en estas lindes, relacionado con el vino. El hotel Marqués de Riscal es el mejor ejemplo de este maridaje del fruto de la vid con el arte, y de paso con el diseño que todo lo envuelve y la gastronomía, además en Elciego, en medio de La Rioja alavesa con la etiqueta de Ciudad del Vino. Como telón de fondo, la sierra de Cantabria, la misma que veías desde el globo.

El hotel Marqués de Riscal en la Ciudad del Vino
El hotel Marqués de Riscal en la Ciudad del Vino

El hotel es puro Frank Gehry: placas de titanio, paredes inclinadas, techos de gran altura y ventanas en zigzag, rodeado de viñedos que datan de 1858, que han dado de beber a las más de ocho millones de botellas de vino que atesora la bodega centenaria, algunas de cosechas de 1862. Ya de paso, admira las bodegas Ysios (no es para menos) en la bella villa medieval de Laguardia (imprescindible), visita el Museo Vivanco de la Cultura del Vino en Briones, y llámate luego “entendido en caldos” y con razón.

Foto: Euskadi Turismo
Foto: Euskadi Turismo

- En bicicleta por las márgenes del Ebro. Y entre viñedos, algo que a estas alturas ya habrás dado por supuesto. Cuando bajes del globo, apúntate a las dos ruedas, y recorre los senderos que pasan por capillas centenarias de piedra junto al río Ebro, y hazlo pertrechado de tu cesta de picnic (si te alojas en el Marqués de Riscal, el propio hotel te la proporcionará, lo mismo que la bici). Otros hoteles para hospedarte son el Villa de Ábalos, en Ábalos, o la Casa del Cofrade, en Albelda de Iregua. No escaparás a la magia de la vinoterapia.

En bici por el Ebro (Foto: La Rioja Turismo)
En bici por el Ebro (Foto: La Rioja Turismo)

- De San Millán de la Cogolla a la calle Laurel. Cambiamos de tercio para entrar en dos monasterios que son Patrimonio de la Humanidad, el de Yuso y el de Suso de San Millán de la Cogolla. El primero, más antiguo, da cobijo a las Glosas Emilianenses, que son los primeros textos escritos en lengua castellana. Disfruta de su bella estampa, o también de la de Nájera, en el Camino de Santiago, y después celebra una jornada como la de hoy, que empezó en globo, en la capital y de tapas por la calle Laurel o la de San Juan.

El lugar donde se ubican los monasterios de Suso, a la vista, y Yuso
El lugar donde se ubican los monasterios de Suso, a la vista, y Yuso

Si prefieres naturaleza en vez de ciudad, apaga el día en el Parque Natural de Sierra Cebollera, donde las cascadas de Puente Ra (Villoslada de Cameros), y no te pierdas pueblos como El Horcajo, perteneciente al municipio de Lumbreras, a 1.296 metros de altitud. 
 
Especiales
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios