DEL IMPERIO DE LA GALLETA A LA ASESORÍA DE IMAGEN

Mónica Gómez-Cuétara: “Letizia se debe mirar en Felipe”

Mónica Gómez-Cuétara posando en las escaleras

Todos ponemos sabor a su apellido y ella, consciente, no deja de bromear sobre ello en esta su primera exclusiva.

Acaba de aterrizar de Miami y hablamos con esta empresaria que hasta hoy ha permanecido en la sombra.

Redactora: Paloma BarrientosFotografía: Manu TorresMaquillaje y peluquería: Alicia La RosaDirector de Arte: Bolívar AlcocerAsistentes de fotografía: Valen y Violeta DíezLocalización: Cristal House (Ibermaison)Coordinación: Ana Sánchez Juárez

Mónica Gómez-Cuétara está radiante. Acaba de llegar de Miami y luce moreno en uno de los pocos días que la lluvia da tregua en Madrid. Es alta y esbelta y guarda un parecido innegable con su hermana Silvia, viuda de Luis García Cereceda y actual pareja del empresario y coleccionista de arte afincado en México Juan Antonio Pérez Simón, íntimo amigo de Carlos Slim.

Ambas hermanas se criaron al abrigo del imperio alimentario que fue Cuétara, una galleta que, como confiesa entre risas, Mónica sigue comiendo cada día. Su abuelo fundó esta famosa fábrica y enseñó a hijos y nietos la importancia del esfuerzo personal. Mónica llega de buen humor y segura a pesar de ser la menos mediática de la familia. El espacio elegido, una mansión en La Moraleja llamada Cristal House, le hace sentirse como en casa. Está habituada al lujo y a trabajar con él.

Mónica Gómez-Cuétara

Mónica fue la primera empresaria que montó una escuela de 'personal shopper' en España para profesionalizar ese sector. Se define como una mujer global y esa globalización es la que transmite a sus clientes desde su empresa para crear marca personal. Vive entre Miami, México, Nueva York y ahora, por una cuestión familiar, vuelve a Madrid donde están sus raíces.

En el último año la empresaria se hizo visible mediáticamente por su relación con el fundador de Pronovias, Alberto Palatchi, con el que actualmente mantiene una gran amistad. Lo considera “un hombre apasionante, inteligente y generoso”, espeta sin entrar en más detalles.

Es muy importante el papel del asesor de imagen, imprescindible para políticos, artistas y ahora para cualquiera persona.

Pregunta: Fuiste de las primeras personas en profesionalizar lo que ahora se denomina personal shopper.

Respuesta: Así es. Monté un departamento que no existía para el Corte Inglés y a la vez creé mi escuela porque no veía que hubiera salida para esta actividad. Al profesionalizarlo tenía acuerdos con empresas y así los alumnos contaban con una salida laboral. Una manera de regular ese trabajo.

P: Ahora quien no es influencer es 'personal shopper', ¿no está saturado el mercado?

R: Puede ser, pero lo que yo hice fue que las personas que se dedicaran tuvieran una preparación. Es muy importante el papel del asesor de imagen, imprescindible para políticos, artistas y ahora para cualquiera persona. El 50 por cierto del lenguaje es no verbal. Si una persona no te entra por los ojos, se la juzga inmediatamente. Y a la inversa: te gana para entablar una negociación, conversación...

P: ¿Qué te parece la figura del rey Felipe?

R: A raíz del tema de la independencia en Cataluña lo ha hecho francamente bien. El discurso me puso los pelos de punta. Dudaba de cómo iba a responder. Y dependíamos todos de lo que él dijera. Solo puedo decir que enhorabuena. Un diez.

Hay que cambiar la imagen de un manera global. No puedo enseñar lo mismo en México, en Nueva York o Miami.

Mónica Gómez-Cuétara

P: ¿Y doña Letizia?

R: Le aconsejaría que se mirara más en su marido, en su cercanía, en cómo trata a las personas. Incluso, que se fijase en doña Sofía, que ha educado perfectamente a su hijo.

P: ¿Qué te parece Mariano Rajoy?

R: Creo que su lenguaje corporal no es bueno. Y, en cambio, el presidente francés Macron lo hace muy bien y en España, Cristina Cifuentes. Es fundamental para un político ser cercano. Obama era magnífico manejando esas herramientas.

P: Trump es presidente a pesar de su apariencia...

R: Representa el sueño americano. Y hay una cosa muy clara: su empresa es Estados Unidos y el resto del mundo le da igual. Hay muchos suyos que quieren ser como él.

Mónica Gómez-Cuétara

Tiene un físico espectacular y lo sabe. “Mi imagen puede impactar y chocar en un principio, pero te aseguro que no hay lugar para las confusiones. Piensa que mi trabajo es funcionar detrás y no delante. Que brillen ellos y no yo”, puntualiza.

Y prosigue. “Precisamente cuando me voy fuera de España me doy cuenta de que hay que cambiar la imagen de una manera global. No puedo enseñar lo mismo en México, en Nueva York o Miami. Yo no hablo de tendencias, de moda, de estilo, porque en cada lugar es diferente. Lo que puede funcionar en Colombia no estaría bien visto en Boston, por ejemplo”.

P: ¿Nunca te has sentido importunada por ser mujer?

R: En España no, en México y Colombia sí. Y lo curioso es que esto se dio a raíz de separarme. Al ir a cerrar un proyecto me sucedieron algunas situaciones que no me gustaron. Quizá también falló mi inexperiencia.

P: ¿Y cómo lidiaste con ello?

R: Me despido, doy las gracias por haberme recibido y nunca más. Son comportamientos que no hay que admitir.

En nuestro país hay un defecto grande que es la envidia y si muestras cierta ostentación y seguridad, molesta.

P: Vienes de una familia de empresarios y eso te ha dado tablas.

R: Mi abuelo, fundador de Cuétara, emigró a México y cuando le fue bien volvió a España. Después se vendió la empresa porque era la mejor opción. Desde luego que los nietos no nos la cargamos. A mí me han enseñado a tener mentalidad de empresaria.

P: En tu caso tienes una biografía mediática que llama la atención. Fuiste la cuñada de García Cereceda, tu hermana Silvia es novia del gran amigo de Carlos Slim, Juan Antonio Pérez Simón. Nunca se te ha visto en un photocall ni en la lista de elegantes.

R: Mi trabajo no es salir yo, sino levantar la imagen de quien me contrata. Nunca he tenido necesidad de ser un personaje público. A mí no me aporta nada. Lo que me interesa es que las empresas y las personas para las que trabajo sí sean visibles y consigan lo que quieren. Ese es mi orgullo. En el caso de mi hermana, Silvia, a veces aparece, pero te aseguro que su elección no es esa.

P: Hasta ahora lo habías conseguido, pero tu relación con el empresario y fundador de Pronovias, Alberto Palatchi, te colocó en primera línea de la información.

R: En mi familia nos han enseñado que lo importante que es la discreción. Alberto Palatchi nunca ha dado que hablar. Es un hombre que se ha hecho a sí mismo y al que respeta la prensa, y por lo tanto no había necesidad de salir en los medios ni conmigo ni con nadie ajeno a los temas profesionales.

Mónica Gómez-Cuétara

P: ¿A ti te influyó el perder ese anonimato?

R: Nada, porque lo único que puedo decir es que me ha aportado cosas maravillosas.

P: De ti dice que eres “una mujer encantadora, una buena amiga y la quiero mucho”.

R: Digo exactamente lo mismo de él. Es un señor apasionante y estupendo. Obviamente la adaptación de dos vidas como las nuestras y a ciertas edades es complicada. No ha salido adelante y somos buenos amigos.

P: Eres muy amiga de Joaquín Torres. Se hizo conocido para el gran público por sus apariciones en ‘Sálvame’. Y cuando tuvo problemas también tuvieron mayor repercusión...

R: Joaquín es adorable y un gran profesional. Lleva toda la vida trabajando con una creatividad fuera de lo común y de pronto lo que se publicita es la parte menos positiva. Volvemos al mal de la envidia.

P: ¿Quiénes son más vanidosos en el mundo del poder, los hombres o las mujeres?

R: Los hombres son más fríos. En nuestro país hay un defecto grande que es la envidia y si muestras cierta ostentación y seguridad, molesta. La forma de ser americana es lo contrario. Cuando alguien tiene éxito, lo que haces es acercarte y querer ser como él.

P: Volviendo a tu trabajo, en realidad lo que haces es que tus clientes den una imagen artificial y que parezca que es verdad, ¿no?

R: Ese es el trabajo del asesor de imagen. Proyectar a la persona para que consiga lo que quiera. La vida es un teatro y lo que hago es enseñar a que los demás crean lo que tu quieres llegar a ser. Al final lo interiorizas y, por lo tanto, te lo crees y consigues lo que buscas en la vida.

Agradecimientos: Ibermaison, cuya propiedad -escenario de este reportaje- está a la venta por 5,9 millones de euros.