La reina se llena de amuletos turcos contra el mal de ojo
Tendencia, pero también el mejor de los amuletos. Desde hace unos meses doña Sofía no se separa de sus ojos turcos, unos colgantes que según la
Tendencia, pero también el mejor de los amuletos. Desde hace unos meses doña Sofía no se separa de sus ojos turcos, unos colgantes que según la tradición griega son el mejor remedio para evitar problemas y males de ojo.
Doña Sofía necesita toda la ayuda posible para protegerse en este annus horribilis que empezó con el 'caso Urdangarin' y que ha dado paso al escándalo de la princesa Corinna y los accidentes de caza de Froilán y el Rey. Consciente quizá de la complicada situación que atraviesan los Borbón, y siguiendo las tradiciones de su país, la Reina ha recurrido al mejor de los amuletos posibles: el ojo turco, un sencillo ojo blanco sobre fondo azul, que se utiliza en Grecia y Turquía para 'espantar' a la mala suerte.
Como buena griega, la soberana ha adoptado el ojo turco como su complemento estrella. Combinados con pulseras de oro se han convertido en el mejor toque para aportar colorido y un aire juvenil a sus estilismos. De hecho, no hay evento al que no acuda con alguno colgado de las muñecas o el cuello: noches en la opera, cenas, inauguraciones…
Curiosamente, el día en el que la Reina acudió al hospital San José a visitar a don Juan Carlos, tras su operación de cadera, esta llevaba un abultado collar en el que había numerosos pequeños ojos turcos en varios colores. ¿Acaso ese día la Reina necesitaba protegerse más de la cuenta?
Una costumbre mediterránea
Pese a que en la actualidad su uso está más ligado al mundo de la moda, lo cierto es que los ojos turcos son en su origen amuletos muy famosos en la zona este del Mediterráneo, más concretamente en Grecia y Turquía.
Muchas personas creen que las miradas de envidia o los grandes elogios de los demás pueden traer mala suerte. Por eso utilizan estas pequeñas cuentas de ágata para protegerse de la influencia del mal de ojo.
El encanto Nazar Boncugu (o cuentas de Ojo Turco) es la mayoría de las veces un ojo sobre un fondo azul, que mira al mundo para alejar los malos espíritus y mantenerse a salvo de cualquier daño.
Tendencia, pero también el mejor de los amuletos. Desde hace unos meses doña Sofía no se separa de sus ojos turcos, unos colgantes que según la tradición griega son el mejor remedio para evitar problemas y males de ojo.