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RUTA POST ARCO

La fiesta de Topacio Fresh y cinco lugares donde mezclarse con la gente del arte

Si no tienes invitación para la fiesta de la galerista más gamberra de todos los tiempos, apunta los sitios que no puedes perderte para mezclarte con arte...

Foto: La fiesta de Topacio Fresh y cinco lugares donde mezclarse con la gente del arte

Puede que no tuvieras invitación para la fiesta que la galerista más gamberra de todos los galeristas, Topacio Fresh, dio en el hotel Urban de Madrid (se cumplen cinco años de su Fresh Gallery). Y que ni siquiera te armaras del valor suficiente para colarte aprovechando el barullo pre y post ARCO, 'unos entran-otros salen', en plan canción de Mecano.

Pero imagínate ya dentro. Podrías haber pasado lista a los mariovaquerizos y alaskas, almodovarianos de pro (Rossy de Palma, Bibiana Fernández…), artistas fetiche (los históricos Juan Gatti y Fabio McNamara, o el triunvirato emergente Rubenimichi…) y otra fauna de este artisteo atípico (léase David Delfín and family, Bimba Bosé y su socio anti fama, el fotógrafo Gorka Postigo). ¿Lo ves imposible? No te preocupes. Hay otros caminos igual de arty, o más, para llegar al mismo sitio. Te decimos dónde comen y beben los adictos a ARCO cuando no están de feria.

Topacio Fresh (Canal +)
Topacio Fresh (Canal +)
Para abrir boca, los más cotizados: Diverxo y la gastronomía 'radical' con 3 estrellas Michelín de David Muñoz; Ten con Ten, el restaurante de los vips, Felipe y Letizia incluidos; y el clásico Horcher, con sus legendarias almohadillas bajo la mesa donde reposar los pies cansados de tanto Louboutin. No son un 'picasso' (por su cotización) pero casi. Si no estás entre los afortunados reserva en mano, mira hacia otra parte. En estos locales 'alternativos' también tienes muchas posibilidades de toparte con ellos. La curiosa y extravagante gente del arte.

1. DRAY MARTINA: DONDE SE SALTA LA DIETA LA 'BEAUTIFUL PEOPLE'

No hay ahora mismo en todo Madrid un 'gastrobar', 'gastrotaberna' o 'restobar', como se quiera, con más clientes con pinta de llegar de ARCO o similar por metro cuadrado. El Dray Martina (Argensola, 7) no predica en el desierto, por mucho que su local esté lleno de cactus. Al contrario, se llama a sí mismo 'must', está lleno a reventar y se permite el lujo de jugar no solo con las palabras (las de su nombre).

¿Qué ha hecho? Tener un delirio artístico a la medida de lo que se está cociendo ahora mismo en Ifema: servir de postre una maceta con tierra (helado de chocolate con polvo de Oreo) y planta (una ramita de hierbabuena), lista no para regar sino para comer. Le gusta a Mar Flores y a la diseñadora Ana Locking, que ha firmado el vestuario de todo el staff de ARCO, ha creado una sudadera para la ocasión (con A mayúscula) y tiene un stand propio en la feria.

2. THE HALL: ¿FINGER FOOD? AQUÍ SE COME CON LOS DEDOS

Tal vez tengas suerte este fin de semana. Check in a las 9 de la mañana, check out a las 2 (también de la mañana). El horario ininterrumpido juega a tu favor. The Hall (Velázquez, 150) es el lugar donde se cruzan personas (famosas o no), como si fuera un hotel; se sirven platos sin manual de instrucciones y en tres tallas (S, M y L), se alardea de comida y comensales sin complejos, y se practica el finger food (sí, comer con los dedos).

No aspira a ser vintage, ni hipster, ni nada parecido, según su dueño,  Benjamín Calles. Ha desempolvado la vajilla de toda la vida. Pero, traviesas paradojas, ya se ha hecho fuerte entre los hipsters y los locos del vintage. ¡Llevar la contraria es triunfar! ¿Querías algo más subido de tono? Reserva en su zona más canalla (y solicitada), la Suite Rosé. Ah, pero ¿no era un restaurante? Todos la quieren.

3. PUNTO MX: UNA CANCIÓN DE CHAVELA Y UN MEZCAL SIN PONCHO

Reservar en el restaurante Punto MX (General Pardiñas, 40) es casi tan difícil como conseguirlo en el Diverxo (Pensamiento, 28) del chef díscolo David Muñoz. Calor de México (Frida Kahlo y pasión) contra el frío lapón (el ARCO finlandés). Y eso que la propuesta escénica y gastronómica de su chef, Roberto Ruiz (un mexicano del DF en Madrid), está libre de folclor.

Si no consigues mesa, apóyate en la barra más trendy de Madrid (para tragos mexicanos). Es el primer Mezcal Lab, y hace milagros con esa bebida de ágave y sabor a spaguetti wertern llamada mezcal (su bartender Eduardo Sánchez). Y claro, vuelve locos tanto a los aficionados a lo azteca, cansados de tequila, como a las celebrities y hipsters, con su ambiente de vanguardia mexican-cool, y sus tacos, chilaquiles, panuchos, guacamole hecho en mesas, quesadillas… Y la estrella, su propia masa de nixtamal (para las tortillas). No, esto no es tex-mex. Y es más Lila Downs que Chavela (o las dos). .

4. ONLY YOU: LA COCTELERÍA-PALACIO PARA NOBLES DEL ARTE

Olvídate de las discotecas. Lo que se lleva ahora son las coctelerías. Y esta está de moda entre los nuevos bohemios (¿hipsters?). Aquí se escribe gran parte de la crónica social nocturna madrileña. En este 'gastrobar' de hotel con nombre de canción de los Platters, Only You, se respira aire de Ibiza aunque esté en las riberas de Chueca, en la sombra alargada de la calle Barquillo (número 21). Te gustará su espíritu transgresor, su selección musical (va subiendo de volumen según cae la noche), su acabado colonial  y por supuesto, sus cócteles. Apunta el Mangopolitan, con vodka y mango, y el Barquillo Boyz, de ginebra y frutas del bosque.

Y para que sepas el terreno que pisas, el Only You ocupa el palacete de los marqueses de Alhama, donde se citaba la aristocracia madrileña del siglo XIX. Fue la librería Padrino, conserva la vieja entrada de carruajes y está frente al teatro Infanta Isabel. Lo dicen ellos: “El show empieza”. ¿Qué si es artístico? No se puede pedir más.

5. EL COCK: AVA GARDNER, GEORGE CLOONEY Y... LA TROPA DE ARCO

Cuentan que el artista mallorquí Miquel Barceló se quedó en las puertas porque quiso entrar haciendo malabares con una naranja. Que a Naomi Watts hubo que pararle los pies (bailando, se le iban de más) y que George Clooney era simplemente otro cliente. El Cock (Reina, 16) es el bar-coctelería que ha apagado la sed de más bohemios y artistas en la capital (lo sigue haciendo).

Fue el escenario del Hollywood madrileño (Ava Gardner, Frank Sinatra…) y es el lugar donde desembocan artistas, galeristas, coleccionistas y otros 'istas' procedentes de ARCO para poner el punto y final, o seguido (lo hacen desde 1986). Un 'para nostálgicos' que no se pasa de moda. Aquí se tomó sus últimos Dry Martini el pintor torturado que más records bate en subastas, Francis Bacon. No te pierdas la galería de gallos firmados por el pintor de la movida madrileña Ceesepe o el propio Bacon.

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