La iluminación influye más de lo que parece en la sensación de confort de una casa. Una luz demasiado fría puede hacer que los espacios resulten impersonales, mientras que una iluminación cálida y bien distribuida aporta armonía y hace que cualquier estancia resulte más acogedora. Por eso, cada vez más personas buscan soluciones que combinen funcionalidad y estética sin recargar el ambiente.
Entre las novedades de Ikea destaca la lámpara de techo Trubbrufse, una pieza que apuesta por los materiales naturales y una luz suave para crear atmósferas más cálidas. Su pantalla de junco tejido a mano genera un motivo único en cada unidad, mientras que el difusor permite que la luz se disperse de forma uniforme hacia los lados y hacia abajo, ofreciendo una iluminación general agradable.
Lámpara de techo con junco trenzado a mano, un acabado natural que suaviza la luz. (Cortesía / Ikea)
Al quedar pegada al techo, la lámpara resulta especialmente práctica para espacios donde se busca amplitud visual o se dispone de techos bajos. La luz que proyecta también se refleja en la superficie superior, contribuyendo a crear una sensación de mayor altura sin oscurecer la estancia ni ocupar espacio innecesario.
El junco, material natural protagonista del diseño, aporta textura y calidez visual. Sus variaciones cromáticas dependen del lugar de cultivo y de las condiciones climáticas durante la cosecha, lo que añade un carácter orgánico y auténtico a cada pieza. Este tipo de fibras naturales se ha convertido en un recurso habitual en decoración por su capacidad para suavizar los espacios y conectar el interior con la naturaleza.
El diseño en fibras naturales difunde la luz y aporta calidez al ambiente. (Cortesía / Ikea)
La estructura está fabricada en acero con revestimiento en polvo, mientras que el difusor incorpora polipropileno con al menos un 50 % de material reciclado. Su mantenimiento es sencillo: basta con retirar el polvo con un plumero para conservar su aspecto. Con un diámetro de 45 centímetros y un precio de 30 euros, esta lámpara se presenta como una opción accesible para renovar la iluminación sin grandes cambios. Funciona especialmente bien en salones, dormitorios o recibidores donde se busca una luz envolvente que aporte calidez sin protagonismo excesivo.
Más allá de su función práctica, este tipo de luminarias refleja una tendencia creciente hacia interiores más naturales, serenos y luminosos. Elegir una iluminación adecuada no solo mejora la estética del hogar, sino que también influye en la percepción del espacio y en el bienestar cotidiano.
La iluminación influye más de lo que parece en la sensación de confort de una casa. Una luz demasiado fría puede hacer que los espacios resulten impersonales, mientras que una iluminación cálida y bien distribuida aporta armonía y hace que cualquier estancia resulte más acogedora. Por eso, cada vez más personas buscan soluciones que combinen funcionalidad y estética sin recargar el ambiente.